Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Borussia quiere ser el Barça

El club de Dortmund arrasa con 34 millones de presupuesto y su equipo más joven de siempre

El Borussia de Dortmund es un club atípico. El líder indiscutible de la Bundesliga cotiza en la Bolsa alemana y solo tiene un presupuesto de 34 millones de euros, destinados principalmente a cuidar su guardería. El equipo que batió el sábado al Bayern de Múnich en el Allianz Arena (1-3) fue el más joven en los 102 años del club con una edad media de 22,3. No fue una casualidad, sino una política diseñada por el director general, Hans Joachim Watzke, el cerebro de este Borussia que no tiene nada que ver con el opulento de otras épocas, como aquel equipo de los años noventa que fue campeón de Europa ante el Juventus en 1997. Ni nada que ver con el actual Bayern de Múnich, el antagonista preferido por Waztke, que quiere parecerse al Barça y le gusta ver al Bayern como el Madrid germano.

Cantera, por supuesto. Pero también fichajes de chicos de otras escuelas a los que se les ofrece la posibilidad de prosperar. El club, por ejemplo, contrató a Hummels, del Bayern, y Subotic, del Mainz, por unos 10 millones. Los dos tenían 19 años y hoy, con 22, son la mejor pareja de centrales de la Bundesliga. Al centrocampista Kagawa le fichó el año pasado de la Segunda División japonesa. Y el portero Langerak, de 22, cedido por el South Melbourne, fue titular en Múnich por la lesión de Weidenfeller.

Cuando el entrenador, Jürger Klopp, de 43 años, llegó a Dortmund, en 2008, era más popular como presentador de un programa deportivo en la televisión que por su experiencia al frente del Mainz. Carismático, divertido e ingenioso por una parte; estricto y exigente, como un padre entre los jugadores, por otra. De hecho, su propio hijo, de 22 años, juega en el filial del Borussia a pesar de que muchos de los del primer equipo sean más jóvenes. A Klopp no le gustan las estrellas. Prefiere gente inteligente y de una formación sólida a fin de aplicar un sistema sofisticado en lo táctico y divertido para el aficionado.

El volante Mario Götze es hijo de un prestigioso profesor de técnica electrónica que enseñó en la universidad de Yale, en Estados Unidos, antes de ser contratado por la de Dortmund en los años ochenta. Allí nació hace 18 años Götze, el mayor talento del fútbol alemán de los últimos tiempos, según declaró Mathias Sammer, defensa histórico del Dortmund y ahora en la federación alemana. Pues bien, Götze, pequeño, rápido y creativo, se sacrificó en Múnich para secar a Ribéry.

No fue el único. Nuri Sahin, de 22, se fajó junto a Bender, de 21, para apoderarse del centro del campo. Mediocentro zurdo, Sahin decidió a los 17 que quería jugar en la selección de Turquía, de donde son originarios sus padres. Él, sin embargo, nació a 30 kilómetros de Dortmund y entró en la escuela del Borussia a los 11. El sábado fue el capitán debido a la baja de Weidenfeller. Es inteligente con el Bachillerato aprobado y un excelente dominio del alemán. Humilde, repite que, sin su pareja de baile en la medular, Bender, no sería nadie. Su crecimiento ha sido tan espectacular que, en círculos privados, admite que tal vez se precipitó al decantarse por Turquía antes que por Alemania. Justamente la decisión contraria a la de Özil, el mediocampista de origen turco del Madrid. Özil fue compañero de algunos jugadores del Dortmund, como Hummels y Schmelzer, en el Campeonato de Europa sub 21 conquistado por Alemania hace dos años.

Tampoco es casual que el Dortmund lidere con tanta autoridad la Bundesliga. Es el conjunto que más corre, pero también el más bendecido por las virtudes técnicas y tácticas. Una camada de ocho jugadores entre los mejores de Alemania en cada puesto. El lateral izquierdo, Schmelzer, redujo a Robben a la mínima expresión. En punta, Lucas Barrios, de 26 años, parece un veterano. Sus 35 goles en 66 partidos de su temporada y media en Dortmund justifican su fichaje del Colo-Colo, chileno.

Los antecedentes explican la política actual. El Dortmund entró casi en bancarrota en 2005: los 11 millones del valor original de sus acciones se redujeron un 80% y los salarios bajaron un 20%. Para refinanciarse, el Westfalenstadion se convirtió en 2006 en el Signal Idum Park, una compañía de seguros local. En 2007 estuvo a punto de descender, pero en la pasada campaña ya fue quinto apuntando la explosión de talento que se le venía encima. Una gozada para el Signal Iduna Park, que supera los 79.000 espectadores como afluencia media, la más alta de Europa junto a la del Camp Nou. En eso, el Borussia también quiere parecerse al Barça.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.