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FÚTBOL INTERNACIONAL | ALEMANIA

El Dortmund huele a campeón

El joven Borussia Dortmund aplasta a domicilio al Bayern y aumenta su ventaja

El vicepresidente del Bayern, Kark Heinz Rummenigge, dibujó media sonrisa de resignación. La superioridad del joven Borussia Dormund (1-3), con una media de edad de 22 años, no admitía discusión. Pocas veces el conjunto bávaro se sintió tan impotente. Venía de una gran victoria en San Siro ante el Inter (0-1) en la Champions, pero la realidad de la Bundesliga es otra: vuela un cohete llamado Borussia Dortmund, dirigido por Jürgen Klopp en el banquillo y, en el campo, por el medio centro de origen turco Sahin, un guante en el botín izquierdo. Adornado por otro mediocampista efervescente de 18 años, Götze, una de las joyas del fútbol alemán.

Los estadios de la Bundesliga están siempre llenos y no es una casualidad. El espectáculo está garantizado. Sobre todo si el líder, Borussia Dortmund, acude a la morada de su gran amenaza, el poderoso Bayern de Múnich, siempre temible a pesar de los 13 puntos que los separaban al comienzo del choque. Pero el cuadro Klopp no se achicó, sino todo lo contrario. Propuso una ensalada de tiros de la que se fue al descanso con ventaja.

Gracias a dos contragolpes de precisión y buen gusto, especialmente el segundo, concluido con una rosca perfecta de Sahin desde la frontal. Alzó la vista dos veces, midió dónde estaba el portero Kraft y dónde el palo más alejado. Y allí envió la pelota describiendo la curva preceptiva. Previamente, Lucas Barrios le había ganado la carrera al mismísimo Robben, entregado a labores defensivas. Era el minuto 17 y el Dortmund se ponía otra vez por delante en el marcador.

La iniciativa territorial del Bayern no se traducía en un control del encuentro. Ni mucho menos. A pesar de que Luiz Gustavo, esta vez en funciones de lateral izquierdo, hubiera voleado con la derecha a gol un centro de córner de Ribèry (m. 15). Solo a balón parado inquietaba el cuadro de Van Gaal al líder, que se desplegaba con el criterio de Götze y la velocidad de Barrios. Aprovechando el error defensivo de Schweinsteiger en el centro del campo, cuando perdió la pelota a manos de Grosskreutz. Este condujo el balón como un tesoro hasta entregárselo en el momento y en el lugar adecuado a Barrios, que lo cruzó de primeras a gol (m. 8).

Tras el recital del pasado miércoles en San Siro, Robben se topó esta vez con un lateral izquierdo mucho más pegajoso que Chivu, Schmelzer, ayudado por Grosskreutz para cuando tuviera dificultades. De modo que el extremo holandés apenas encontró espacios para respirar. Ni de probar los guantes del portero australiano Langebak, debutante tras la lesión del capitán Weidenfeller. Langebak pudo incluso lucirse en el segundo tiempo ante un remate a bocajarro de Gómez.

Atascado el Bayern, Van Gaal recurrió a Kroos a fin de recuperar la creatividad perdida. Sin éxito. El Borussia volvió a acelerar y dejó a noquear al Bayern con un espectacular cabezazo de Hummel (m. 59). El central del Dortmund, salido de la cantera del Bayern, giró el cuello en el aire y envió el cuero a la escuadra contraria, superando por arriba a Pranjic, que guardaba ese palo. El Allianz Arena, abarrotado y entregado a su equipo, tuvo que reconocer, sin embargo, la evidencia: el Borussia Dortmund, antes de acabar febrero, huele a campeón.

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