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LIGA | ATLÉTICO 2 - SEVILLA 2

Atlético y Sevilla, a medias

El conjunto andaluz se adelanta dos veces, pero los de Quique acaban perdonando

Dos chispazos de Negredo y Rakitic y la actuación cum laude de Javi Varas le valieron al Sevilla para sacar tajada de las extravagancias del Atlético, que tras remar a destajo y hacer méritos empató un partido en el que mereció golear. Una vez más los errores en defensa le hicieron una mala pasada al cuadro de Quique, que se levantó dos veces de la lona cuando peor pintaba la cosa. La reacción dice mucho de un equipo anestesiado casi toda la Liga, en la que solo ha sacado cinco puntos directos contra los teóricos rivales por las plazas europeas. Migajas para una casa que se autoproclama la tercera de España.

El caso es que, pese a su empeño, el Atlético no sacó provecho de la fatiga del conjunto andaluz, al ralentí tras el sobreesfuerzo entresemana en Oporto que no le salvó de caer eliminado en la Liga Europa. El grupo de Gregorio Manzano sacó su gen más competitivo pese al carrusel de bajas con las que llegó al Calderón. Lesionados Kanouté, Romaric y Cáceres, el Sevilla se reinventó y se defendió como un gato panza arriba, sujetado por un Javi Varas que le va a poner muy difícil su vuelta a la titularidad a Palop, también en la enfermería. Varas se doctoró con un manojo de paradas a cual más espectacular, sobre todo en dos goles cantados de Agüero. El primero justo antes del descanso, cuando salvó un remate del Kun tras un pase de la muerte de Forlán. El segundo adquirió un tono surrealista: en plena efervescencia, el árbitro pitó cesión del Sevilla, Tiago le arrebató el balón de las manos y Agüero, con toda la portería para él, se encontró de nuevo con las piernas del arquero.

ATLÉTICO 2 - SEVILLA 2

Atlético: De Gea; Ujfalusi, Domínguez, Godín, A. López; Reyes, Tiago, R. García, Koke (Juanfran, m. 68); Forlán (D. Costa, m. 83) y Agüero. No utilizados: Joel; Valera, Perea, F. Luis y Assunção.

Sevilla: J. Varas; Dabo (S. Sánchez, m. 61), Fazio, Escudé, F. Navarro; Navas, Medel, Rakitic, Perotti (Capel, m. 83); Negredo y L. Fabiano (Renato, m. 89). No utilizados: Jiménez; Alfaro, Alexis y Zokora.

Goles: 0-1. M. 41. Negredo. 1-1. M. 48. Koke. 1-2. M. 67. Rakitic. 2-2. M. 76. Reyes.

Árbitro: Mateu Lahoz. Amonestó a Medel, Agüero, Ujfalusi y Fernando Navarro.

Unos 48.000 espectadores en el Calderón.

Fuera del once Perea, al que Quique le consideraba "el jefe" de la zaga pese a sus errores, el Atlético se mostró sólido y aseado. Tiago movía el balón con criterio, secundado mejor que otras veces por Raúl García. La escuadra del Manzanares mezclaba, pero le faltaba alguien que filtrara el último pase. Exigido y con la lengua fuera, el Sevilla no salía de la cueva. La última línea perdía la pelota enseguida, y la presión atlética no le dejaba pensar. Entonces un golazo tremendo de Negredo tras una genialidad de Perotti, que le dejó el balón muerto tras bajar con el pecho un pase de Dabo, le dio un giro totalmente distinto a la tarde.

El gol revitalizó al Sevilla y dejó al Atlético en estado de shock, que estuvo a punto de derrumbarse como un castillo de naipes. El partido pintaba estupendo para el conjunto andaluz cuando Koke se marcó un gol estelar. El canterano, al que Quique volvió a colocar en el tapete por el ala izquierda en detrimento de Juanfran, cazó en el aire un centro al palo largo de Forlán. El zagal, sin dejarla caer, giró el cuello haciendo gala de su técnica y colocó el cuero pegadito al palo, imposible para Javi Varas.

El empate alivió la ansiedad del Atlético, que superó el ataque de pánico sacando su lado más salvaje. Anárquico por vocación, el equipo se desmelenó y planteó un partido de ida y vuelta. Nadie dominaba, los dos equipos alternaban los contragolpes en un césped convertido en un ring. Luis Fabiano olió el gol en un manojo de ocasiones que tuvo delante de De Gea. En el otro fondo, Javi Varas salvó otro remate de Agüero tras un error de Fazio y el despeje lo volvió a salvar el portero.

Con el duelo transformado en un avispero, Manzano miró al banquillo y sacó a Sergio Sánchez en lugar de Dabo, cuya banda el Atlético había convertido en la alfombra de su casa y que bastante había hecho con su pelotazo a Perotti. La sangría seguía, el miedo acogotaba a las defensas, sobre todo a la del Sevilla, donde no se dirigían la palabra y regalaban los saques de esquina al por mayor.

Y entonces pasó lo que se ha convertido en una costumbre. El Atlético, empeñado en el gol de la remontada, volvió a olvidarse de su portería. En pleno intercambio de golpes, Rakitic sacó tajada con una volea combada imposible para De Gea tras una asistencia de Navas, hasta entonces ni fu ni fa, desde la banda. Otra vez en barrena, la sustitución de Koke por Juanfran alimentó las consignas contra los gestores del Atlético. Las silenció el gol final de Reyes, que se plantó ante Varas tras un envío a la espalda de los defensas obra de Forlán y definió con frialdad. Justo lo que le faltó al Kun. O incluso a Negredo, que tuvo la victoria en las botas pero mandó el balón al larguero.

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