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Tamudo se cobra otra víctima

El delantero de la Real marca su cuarto gol consecutivo ante el Mallorca y logra tres puntos de oro

El siempre temible Tamudo se reencontró con su víctima preferida ?es el jugador que más veces ha batido a un portero del Mallorca desde que el equipo bermellón retornó a Primera? y no dudó en aprovechar la ocasión. Apoyándose en un gran centro de Estrada, el delantero marcó de cabeza el que se convirtió en su cuarto gol consecutivo en otros tantos partidos.

La Real pudo imponer su ritmo y ejercer la intensidad y presión justa. El Mallorca, por su parte, tiró de su peligroso y veloz contragolpe. Ambos equipos, muy entonados durante todo choque, buscaban un resultado que les reportara algo de paz y les evitara peligros futuros de cara a su permanencia en Primera y posibilidades en Europa, pero solo los de Lasarte supieron dominar un encuentro desordenado marcado por una incesante lluvia y fortísimas rachas de viento.

El Mallorca tomo la iniciativa y pareció superar su inconsistencia de los últimos tiempos, esa que le ha hecho caer derrotado como visitante invariablemente desde el pasado 11 de noviembre. Sin embargo, se mantuvo demasiado replegado, cauto, y las ocasiones se fueron acumulando del lado donostiarra.

Pese a que hubo momentos en los que les costó combinar en ataque, los de Martín Lasarte, algo precipitados, buscaron acciones rápidas que culminaron con dos tiros a puerta de Griezmann y Xabi Prieto. El exterior guipuzcoano, en el que se echó en falta algo más de carácter, reivindió su lugar como guía de su equipo desde el costado derecho.

La línea formada por Xabi Prieto, Zurutuza y Griezmann, capaz de desbaratar cualquier defensa, empezó a hacer realmente de las suyas en la segunda parte del encuentro.

No fue el día de Zurutuza. Un fuerte balonazo en la cabeza y un pisotón que le dejó sin zapatilla daban fe de que su paso ante el Mallorca apuntaba malas amneras desde el principio.

Emilio Nsue, baza ofensiva veloz y dinámica mallorquina, generó los problemas esperados pero no llegó a provocar destrozos. En la segunda parte llegó el gol de Tamudo y también la imprecisión por parte de ambos equipos. No obstante, Mallorca y Real supieron recuperar el tono a tiempo para darse miedo mutuamente hasta el pitido final. Hubo una gran ocasión fallida en manos de Agirretexe, que pudo tirar a una puerta sin portero tras un vertiginoso contragolpe pero no culminó la faena.

El partido dio más aire para la Real, angustias añadidas para el Mallorca, que debe reencontrar su toque para romper su vértigo a los desplazamientos.

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