Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Efes no es el Barça

El Madrid, repuesto de su derrota en la final de Copa, se impone con autoridad (60-77) ante el equipo turco y sella su clasificación para los cuartos de final de la Euroliga

La fase final de la Copa del Rey dejó para el Madrid evidencias desalentadoras y progresos irrefutables. En Estambul, el enemigo no vestía de azulgrana y todo fue más fácil. Tras la enésima frustración ante un Barcelona inabordable, los de Messina regresaban a Europa con el ánimo de sobreponerse del golpe y refrendar su intachable andadura en el Top 16 de la Euroliga. Los blancos, que llegaban invictos tras tres partidos, se jugaban certificar la clasificación y afianzar la primera plaza de su grupo. Al fondo del camino, el premio de la Final Four. Horizonte inalcanzable para el conjunto madridista en los últimos 15 años.

La puesta es escena respondió a la de un equipo con espíritu reivindicativo y mandíbulas apretadas, sin concesiones a la depresión. Tomic agigantó pronto su figura en ataque y, secundado por Suárez, impulsó el arranque del Madrid que presentó credenciales con un parcial de 2-9.

EFES 60 -REAL MADRID 77

Efes Pilsen (12+12+13+23): Wisniewski (3), Gonlum (8), Thornton (10), Vujcic (7) y Murray (2) -quinteto inicial- L. Roberts (2), Tunceri (14), Arslan (3), Raduljica (3), Nachbar (6) y Guler (2).

Real Madrid (13+22+21+21): Prigioni (6), Llull (17), Carlos Suárez (5), Reyes (10) y Tomic (14) -quinteto inicial- Begic (5), Velickovic (1), Tucker (4), Fischer (2), Mirotic (2), Sergio Rodríguez (8) y Vidal (3)

Árbitros: Sutulovic (MNE), Taurino (ITA) y Herceg (CRO).

Incidencias: Cuarta jornada del "Too 16" de la Euroliga. Grupo G. Sinan Erdem Arena. Lleno, 14.250 espectadores.

Enfrente, un Efes Pilsen lastrado por la baja de última hora de su principal artillero, Igor Rakocevic. El escolta serbio, que hace un par de semanas testó la imbatibilidad del Madrid en la Caja Mágica con 16 puntos, dejó huérfano a su equipo y alteró los planes de Perasovic. Debilitado el perímetro, la pizarra turca volcó su ataque en la pintura. Gonlum y Vujcic se convirtieron en el único argumento frente a un Tomic que tras semanas de letargo comienza a sentirse protagonista. El pívot croata firmó en el primer tiempo 12 puntos y tres rebotes (14 y 6 al final). Bajo su mando creció el juego madridista, que con el paso de los minutos acumulaba noticias positivas. Primero apareció, por fin, Begic, que se sumaba a la causa después de pasarse la Copa en el fondo del banquillo, sin minutos y con gesto de perplejidad. La torre bosnia de pasaporte esloveno anotó 5 puntos en los seis minutos y 16 segundos de rodaje que le concedió Messina. Después, Llull, que retomaba el pulso anotador tras una paupérrima Copa. Tras quedarse a cero en la final ante el Barcelona volvió a su perfil efervescente de pulso firme y canastas imposibles. Incluido el triple rocambolesco tras esquivar en el aire a Tunceri, que cerró el segundo cuarto (24-35). Para entonces, el Madrid dominaba el rebote en defensa y en ataque, los porcentajes de tiro y, sobre todo, había desconectado del partido al conjunto turco.

El hasta hoy inexpugnable Sinan Erdem (siete victorias en los siete partidos de Euroliga) desmintió su fama incendiaria y quedó convertido en un silencioso auditorio que asistió al baño de confianza que se dieron los de Messina. A pesar del empeño de Tunceri en la dirección y de la insistencia de Thornton cargando el rebote ofensivo, el Efes estuvo muy lejos de parecerse al equipo tenso y competitivo que vendió cara su derrota en Madrid. Los turcos entregaron el duelo el duelo mediado el tercer cuarto y asistieron con los brazos caídos a la exhibición de Llull, 17 puntos, con 5 de 8 en triples y cinco asistencias redimían al escolta menorquín cuatro días después de fallar los seis tiros que intentó ante el Barcelona. El Madrid se clasifica para cuartos de final. El Efes no es el Barça.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.