Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

'Gol fantasma' del Sevilla y botellazo a Casillas

Albiol saca en la línea de gol el disparo de Luis Fabiano. El auxiliar del árbitro decide que el balón no ha entrado por completo, como exige el reglamento. -El portero madridista recibe el impacto de un botellín de plástico

Moría el primer tiempo, ganaba 0-1 el Madrid, gracias a una maravillosa jugada de Benzema, y Luis Fabiano se presentó ante Casillas, al que logró regatear. Disparó el brasileño y el balón rebótó en Albiol y se fue hacia la portería. Cayó al suelo el defensa, dentro de la portería, con la pelota en la línea de gol. Consiguió tocarla, sacarla de la portería y se armó la marimorena. La indignación se instaló en la grada, en los jugadores y en el Sevilla en pleno. ¿Entró o no entró el balón? El juez de línea que cubría el ataque del Sevilla, Fermín Martínez se llama, decidió que no, por lo que Unidano, el árbitro, señaló el descanso sin dar como válido el gol fantasma, entre las protestas masivas de los jugadores del Sevilla.

Ni siquiera las imágenes de la televisión, desde ciento y un ángulos, son definitivas para tomar partido. "Si hay dudas, no es gol", sentenció Valdano, director general del Madrid. "El balón ha rebasado la línea", se quejó Del Nido, presidente del Sevilla. La clave es: ¿la rebasó del todo? Según el reglamento, la circunferencia completa del balón tiene que traspasar la línea de gol. Así reza la regla 10: "Se marca un gol cuando el balón cruza completamente la línea de meta entre los postes verticales y por debajo del travesaño de la meta, siempre y cuando el equipo que anota no haya infringido las reglas del juego previamente".

Pero más allá de la polémica que despertará esa acción, que en minutos inundó las web de medio mundo, el partido, dominado de principio a fin por un serio Madrid, quedó ensuciado justo tras el pitido final, cuando Casillas recibió en la cabeza el impacto de una botella de plástico. El árbitro, que reflejó los hechos en el acta, fue avisado por otros jugadores, y por su colega Fermín, y acudió a interesarse por el portero del Madrid, que yacía en el suelo mientras los recogepelotas del Sevilla se afanaban en retirar del césped el objeto de la agresión. Del Nido condenó la acción y aseguró que el club encontraría al culpable, "pues en esa zona", explicó, "hay cámaras de vigilancia". Por su parte, Valdano señaló que existía un único culpable de lo ocurrido, el agresor, al que Casillas calificó de "estúpido", exonerando de culpa a la afición sevillista, cuyo comportamiento, con y sin gol fantasma, elogíó.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.