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COPA | VILLARREAL 3 - SEVILLA 3

Negredo frena en seco al Villarreal

Dos goles del delantero del Sevilla y uno de Alexis neutralizan al conjunto castellonense, que pagó las bajas en defensa

Alvaro Negredo se rebeló contra el destino del Sevilla, superado en muchas fases del partido por un Villarreal con púrpura y dinamita, pero ligero en su área con una defensa nueva y con escaso vuelo. Capitalizó Negredo el ataque de su equipo con tendencia a la dispersión y olvidar sus quehaceres defensivos que aprovechó el Villarreal para conseguir por dos veces una doble ventaja en el marcador adquirida a través de la cadencia habitual de su juego, en un partido disputado de poder a poder, transitado en ambas áreas y que terminó con ardor y fricciones por un gol invalidado de manera rigurosa a Marco Ruben y un tanto final de Alexis que da ventaja al Sevilla en la eliminatoria.

VILLARREAL 3 - SEVILLA 3

Villarreal: Juan Carlos (D.López, m 45); Mario, Musacchio, Catalá, Capdevila; Cani, Borja Valero, Matilla (Gonzalo, m.71), Cazorla; Rossi y M.Ruben. No utilizados: J.Oriol, Kiko, Cristóbal, J.Montero y Altidore.

Sevilla: Varas; Dabo, Alexis, Escudé, Navarro; Romaric, Zokora; Navas (Acosta, m. 83), Perotti (Kanouté, m. 70), Capel; y Negredo (Cigarini, m. 89). No utilizados: Dani; Cáceres, Konko, Renato, Cigarini y Acosta.

Goles: 1-0. M. 24. Cani. 2-0. M. 29. Rossi. 2-1. M. 38. Negredo. 3-1. M. 55. Marco Ruben. 3- 2. M. 60. Negredo. 3-3. M. 88. Alexis.

Árbitro: Undiano Mallenco. Amonestó a Dabo, Capel, Capdevila, Kanouté, Alexis, Marco Ruben y Musacchio

Unos 18.000 espectadores en El Madrigal.

Pintaba mal la cosa para el Villarreal, que a última hora perdió una nueva pieza de su mecano. Bruno, brújula amarilla, tuvo que quedarse en la grada por una sobrecarga muscular. Una ausencia más que se sumó a las de Marchena, Senna, Nilmar y la de Ángel, operado el martes de rotura de ligamento anterior de la rodilla izquierda y que obliga al canario a perderse el resto de temporada. Manzano tampoco dispuso de Palop y Luis Fabiano y prefirió dar descanso a Kanouté, decisivo en las dos últimas victorias del Sevilla en la Liga.

Apenas 13 jugadores han llevado el peso del Villarreal hasta la mitad de la travesía, lo que empieza a pasar factura física, aunque no prestaciones. Y de golpe, llega la hora de los complementos que tienen que dar la cara en momentos decisivos ante rivales curtidos como el Sevilla, especialista en eliminatorias. Salvo Capdevila, la defensa empleada por Garrido ante el conjunto hispalense era la que utilizó el curso pasado entrenando al filial, incluido Juan Carlos en la portería reemplazando a Diego López, como ha sucedido desde el inicio de andadura en el torneo. Negredo hizo pagar la inexperiencia. Otro futbolista procedente del filial, Matilla, de excelente toque y al que le falta que le impriman algo más de carácter, le tocó ejercer de director de orquesta junto a Borja Valero. No perdió el ritmo y el compás el Villarreal cuyo valor se manifiesta siempre a partir de su superioridad técnica en el centro del campo a la que en este curso ha unido una intensidad desconocida en el conjunto castellonense.

Apuntalado en el eje con la hipertrofia de músculo de Romaric y Zokora, el peligro histórico del Sevilla, independientemente del estratega que gobierne el banquillo, es el juego exterior, con dos extremos de toda la vida, menudos y rápidos y habilidosos como son Capel y Navas que ayer no tuvieron su día perfecto. La vuelta del campeón del mundo ha supuesto mano de santo para el Sevilla que ha encadenado dos victorias consecutivas desde su regreso a un Sevilla aún sin definir, de escaso juego y poderoso remate, como demostró Negredo en una acción brillante en la que ganó a la espalda a Catalá y pinchó el esférico enviado por Romaric con sutileza para cruzarlo a la salida de Juan Carlos, que poco después tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado por una acción anterior. Un tanto parecido al que Soldado le marcó al propio portero del Villarreal una semana antes y en el mismo marco.

El gol de Negredo vino a rescatar a un Sevilla castigado doblemente por la inspiración de los creativos del Villarreal y por su propia impericia. La iniciativa tomada por el grupo de Manzano fue tan estéril como fugaz. En cuanto Cazorla, Cani y Rossi comenzaron a notar el calor del esférico, desmontaron al Sevilla en dos secuencias. En la primera, Cani envió con precisión un balón a Rossi que el italiano golpeó con violencia. Javi Varas lo despejó como pudo con la mala fortuna que cayó a los pies de Cazorla cuyo disparo rechazó de malas maneras Navarro y fue a parar casualmente a Cani que empalmó a gol. Cinco minutos después, a punto de cumplirse la media hora de juego, el rechace de un saque de esquina amarillo fue recogido por Rossi que logró marcar tras desviar Alexis en el intento de despeje.

Infortunio de unos o actitud de otros, como se quiera ver. El caso es que al Villarreal, sin piezas importantes en la alineación, se le presentó un panorama feliz que Negredo, el más metido en faena de su equipo, se encargó de rebajar por dos veces. Marco Ruben amplío de nuevo la ventaja del Villarreal tras rematar de cabeza un excelente servicio de Capdevila. Se rebeló de nuevo contra el destino de su equipo con otro gol de cabeza. El tanto de Alexis a tres minutos de final dejan al Sevilla más cerca de semifinales.

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