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LIGA | OSASUNA 1 - SPORTING 0

Osasuna se blinda en el Reyno

Los de Camacho vencen por la mínima al Sporting en un duelo monótono y carente de fútbol

Como esas películas previsibles plagadas de corrección y desafecto en las que se intuye el final desde la primera escena, Osasuna y Sporting firmaron un duelo anodino. Según el guión previsto . Se enfrentaban dos almas gemelas. Dos equipos emparentados por la historia y la estadística que navegan entre la tradición y la modestia con la meta de no caer al precipicio de la Segunda como único premio durante el curso. Los locales no pierden en casa desde el pasado 21 de marzo, los visitantes no ganan fuera desde el 21 de febrero. Osasuna es decimoséptimo en la clasificación histórica de la Liga, el Sporting, decimoquinto. Y en los banquillos dos entrenadores de verbo tosco e ideas claras.

OSASUNA 1 - SPORTING 0

Osasuna: Ricardo; Damiá, Sergio, Miguel Flaño, Nelson; Puñal, Nekouman; Juanfran (Camuñas, m. 77), Soriano (Vadòcz, m. 87), Masoud; y Aranda (Lekic, m. 14). No utilizados: Riesgo; Josetxo, Oier y Calleja.

Sporting: Juan Pablo; Lora, Iván Hernández, Gregory, José Ángel; Rivera, Eguren (Ayoze, m. 74); Nacho Novo (Morán, m. 74), Carmelo, De las Cuevas (Guillermo, m. 81); y Barral. No utilizados: Cuellar; Sastre, Jorge y Prendes.

Goles: 1-0. M. 54. Masoud.

Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes. Amonestó a Nekounam, Carmelo, Sergio, Soriano, Barral y Puñal.

14.570 espectadores en el Reyno de Navarra.

Las mismas ideas de las que carecen sus jugadores que afrontaron el encuentro como aquellas personas que acuden a una gran superficie a pasar la tarde sabiendo que no van a realizar ninguna compra salvo que la ocasión venga pintiparada y la oferta sea irrechazable.

Preciado es un tipo de esos que dice lo que piensa y habla dispensando eslóganes campechanos y titulares de prensa. Hace apenas un mes, tras la derrota de su equipo en Getafe, analizó el partido a su manera. "Estoy más quemado que la moto de un hippie. Nuestro partido ha sido una patraña. Parecemos un equipo correcto desde el punto de vista del espectador, mucho toque y mucho mamoneo, pero es todo una mentira", sentenció entonces. Hoy, la historia fue parecida. Lluvia fina. Todo correcto, con los mínimos imprescindibles para que pareciera un partido de fútbol. Todas las coartadas en su sitio, el estadio, el público, el árbitro, los contendientes y la disposición de pasar una buena tarde. Pero todo tenía un punto de escenario de cartón piedra.

Lejos queda aquel Sadar incendiario, emotivo, plagado de ardor y pirotecnia. Lejos queda el brío de dos equipos que caminan desnudos en la medianía con un argumentario que apenas conmueve ante los equipos grandes. Aislados episodios de épica, como el que protagonizó el Sporting la semana pasada ante el batallón de Mourinho o como los que protagonizó Osasuna la pasada temporada cuando arañó un empate a Barcelona y Madrid en su estadio.

Mientras tanto, pura corrección sin alma ni cuerpo. Todo según el guión previsto. Pura monotonía encorsetada en pizarras y estrategias. En el primer tiempo, los de Preciado apenas aportaron a la causa una volea de Novo que se estrelló en el larguero. En Osasuna, dos remates de cabeza de Nekounam (que celebraba su partido 100 como rojillo) y de Sergio tras jugadas de estrategia. Así transcurría la tarde, con sobresaltos aislados, hasta que al Sporting se le vieron las costuras cuando convirtió un córner a favor en un contragolpe que resolvió Masoud con la misma frialdad que barnizó toda la tarde. No hubo más. El juego se perdió entre la fina lluvia. Todo según lo previsto. Osasuna sigue sin perder en casa, el Sporting sigue sin ganar fuera.

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