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El salto de Alguersuari

El español supera a Buemi, su compañero en Toro Rosso, y hace méritos para sustituir en un futuro a Webber en Red Bull

Llegó a la fórmula 1 sin haberse subido al monoplaza que iba a pilotar. No llevaba ningún kilómetro con el Toro Rosso cuando se sentó frente al volante de aquel bólido para afrontar su debut en el Gran Premio de Hungría de 2009. "Estoy aquí para aprender", decía entonces Jaime Alguersuari, el último producto del Red Bull Junior Team. Pero sabía que no era verdad. "A la F-1 no se viene a eso, sino a correr", le dijeron los demás.

Tenía 19 años. Fue el más joven en debutar en la F-1. Su reto era impresionante. Y su rival, Sebastien Buemi, le llevaba unos 8.000 kilómetros de ventaja: había debutado al principio de la temporada. Era su compañero de equipo y el primer rival al que debía batir. Sin embargo, el reto del piloto español no se centraba en aquel curso. "Cuando realmente se verá a Alguersuari será el año próximo, cuando conozca bien el coche y pueda rodar en circuitos que conozca", dijo él.

Y no engañaba a nadie. Acabó el 2009 mucho mejor de lo que todo el mundo esperaba. Pero este año mantuvo un largo debate en las clasificaciones con los neumáticos blandos y con su coche -el primero no heredado de Red Bull- , antes de lograr encontrar el punto exacto de equilibrio que necesitaba. "En agosto creo que muchas cosas cambiaron para mí", señaló el piloto. "Empecé a sentirme muy a gusto con el coche. Comprendí lo que podía exigirle, lo que podía darme. Y me sentí muy seguro de mí mismo". Coincidió, de alguna forma, con la llegada de los circuitos en los que ya había rodado antes.

Los números le avalaban. Aunque en las clasificaciones era superado por su compañero, en carrera, Buemi solía concluir por detrás. Canadá y Valencia fueron los momentos más duros para Alguersuari, porque allí el suizo logró sus mejores resultados: un octavo y un noveno lugar. "Hubo carreras en las que pude dar mucho más: Barcelona, Singapur, Corea". Varios errores estratégicos del equipo le impidieron puntuar: En Corea salió llorando del coche: pensaba que habría podido concluir entre los ocho primeros y acabó fuera de los puntos.

Pero en la retina de sus jefes no eran aquellos recuerdos los que salían reflejados. Allí pesaban mucho más otros momentos en los que había sido capaz de aguantar la presión de tener a Fernando Alonso apretando por detrás (como en Suzuka 2009), de pugnar por la décima posición con Michael Schumacher en Australia, o de mantener al Ferrari de Felipe Massa detrás de su Toro Rosso la mayor parte de la carrera de Abu Dabi.

El balance final de Alguersuari desvela que en 11 carreras esta temporada ha concluido por delante de su compañero, y que en los últimos cinco grandes premios ha superado a Buemi también en las clasificaciones. Si esta era su batalla, está claro que la ha ganado. Y la prueba principal es que el director de la escudería Toro Rosso, Franz Tost, le aseguró un volante para el año que viene el pasado mes de octubre. Y que los máximos responsables de Red Bull, Dietrich Mateschitz, Helmut Marko y Christian Horner, le han situado ya como el más destacado de su programa de jóvenes pilotos y le han convertido en el primer candidato a sustituir a Mark Webber cuando decida dejar la escudería. Entonces se convertiría en el compañero del flamante campeón, Sebastian Vettel.

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