Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
LIGA | ESPANYOL 2 - LEVANTE 1

Verdú combina con todo

El media punta agita el juego del Espanyol ante un Levante sin argumentos

Fue un partido sin mayor historia porque el Levante automutiló su vocación ofensiva, sin argumentos tácticos ni técnicos más allá del chupinazo para arriba. Fue un duelo de lo más plácido para el Espanyol -solo inquietado al final porque no remata el resultado ni por asomo-, de actitud gallarda en casa, espoleado por su animosa afición y la solvente clasificación. Fue, en definitiva, el encuentro de Verdú, que orquestó el fútbol con buen criterio y mejor pie y siempre muy bien respaldado por Duscher en el corte.

El Espanyol suele ser un equipo de trinchera, que presiona arriba pero se encierra con presteza en la retaguardia, al tiempo que se remite al contragolpe para dar sus mejores punzadas. Sufridor por naturaleza, además, ha llegado a un punto en el que se encuentra cómodo ante las adversidades. No se derrumba si le marcan un tanto o si se queda con uno menos. Pero la mejor noticia es que tiene recursos, que no le hace ascos a la iniciativa ni a la pelota. Y sea cual sea el sistema desplegado, Verdú es la palanca que lo mueve en ataque. El péndulo que reparte de lado a lado la pelota entre sus compañeros. El peor dolor de muelas para el Levante. Con una hoja de ruta bien primaria, el Levante trató de focalizar la portería rival a través del pelotazo. Un arma estéril si los centrales fijaban al ariete -el armario Caicedo- y los laterales cerraban las prolongaciones.

Espanyol 2 - Levante 1

RCD Espanyol: Cristian Álvarez; Chica, Forlín, Víctor Ruiz, David García; Duscher, Javi Márquez; Sergio García (Álvaro Vázquez, min.63), Verdú, Dátolo (Javi López, min.77) y Callejón (Baena, min.89).

Levante UD: M.Reina; Javi Venta, S.Ballesteros, Nano, Del Horno; Xavi Torres (Pallardó, min.76), Sergio; Xavi Nadal, Rubén Suárez (Valdo, min.60), Juanlu y Caicedo (Stuani, min.56).

Goles: 1-0, min.12: Dátolo. 2-0, min.80: Callejón. 2-1, min.83: Stuani.

Árbitro: Velasco Carballo (madrileño). Expulsó a Xisco Nadal (min.56). Amonestó con cartulina amarilla a Xavi Torres (min.28), Rubén (min.31), David García (min.32), Víctor Ruiz (min.39), Del Horno (min.44), Nano (min.45), Dátolo (min.49) Ballesteros (min.58), Verdú (min.62), Cristian Álvarez (min.79), Álvaro Vázquez (min.82), Valdo (min.92).

Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada de la Liga BBVA disputado en Cornellá-El Prat ante 26.210 espectadores.

Sergio y Xavi Torres, los medios centros, resultaron invisibles en la elaboración. Una coyuntura propiciada por otra argucia de Pochettino, que tenía estudiado al rival y que retocó su propuesta para cloroformizarlo. Como el Levante no jugó una sola pelota desde atrás -el portero Reina nunca sacó con la mano y menos dio un pase en corto con el pie-, el Espanyol optó por no ejecutar la presión en posiciones avanzadas, sino que aguardó en la medular para anudar las filas en 15 metros. La receta perfecta para anestesiar las segundas jugadas o rebotes del rival. Desdibujado el Levante, a los blanquiazules solo les quedaba morder. Verdú, sin desgaste porque Duscher vale por dos en el corte, recogió la batuta. No contó el Espanyol con Osvaldo, remate del equipo, por lo que Callejón, más inquieto, ocupó la parcela. A sus movimientos se sumaron las diagonales de Sergio García y las carreras en profundidad de Dátolo. Un sinfín de posibilidades para que Verdú lanzara asistencias a discreción. Verdú como cartero, con el tino de meter la pausa o la agitación cuando se reclamaba. En una de esas, llegó a la línea de fondo y sacó un centro medido al segundo palo, donde Dátolo cazó la pelota al vuelo para firmar un gol delicioso. Premio a Dátolo, todo un incordio que tira del requiebro con demasiada frecuencia pero que se sale con la suya con no menos asiduidad. Y corona para Verdú, que se sabe importante hasta el punto de que ningún compañero le discute las pelotas divididas, que completó todo un recital. Regaló un gol a Callejón -anulado por fuera de juego-; originó un buen remate de Sergio García; y probó tres disparos con poca fortuna porque uno tocó el palo, el otro rozó la cruceta y el último se topó con Reina.

El Levante, alfeñique en el partido menos en el último tramo, observó todo con displicencia. Hasta que Xisco, sin intención de jugar el cuero, atrapó por detrás a Dátolo y se marchó al vestuario con la tarjeta roja de aureola. Menos Levante y más Verdú. Jugó e hilvanó el equipo blanquiazul hasta que Callejón, al fin, acertó en el remate. Parecía el partido perfecto de no ser porque Stuani remató un centro aislado, marcó y atemorizó al equipo. Más aún cuando Juanlu disparó por dos veces desde el balcón del área, con la mirilla torcida. Pero como está acostumbrado al sufrimiento, el Espanyol se repuso. Nada nuevo.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.