Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mano a mano en la bahía

Kaiku y Urdaibai se jugarán la bandera de la Concha con poco más de un segundo a favor de los de Sestao

El mano a mano estaba anunciado, pero no servido. Faltaba saber el papel que jugaría San Juan sobre la mesa de la Bahía. Y jugó el que le tocaba, el de invitado privilegiado a la fiesta de Kaiku y Urdaibai que se jugaran el domingo la bandera de la Concha, con un segundo y medio de ventaja para los de la margen izquierda, respecto a los de la derecha. El guión se cumplió con exactitud, sobre una mar en calma y con el viento casi ausente. Kaiku y Urdaibai dominaron desde el banderazo inicial a sus rivales en cada tanda, sumando segundos, centímetros, metros sobre sus rivales, a base de paladas profundas, de ritmo que por momentos simulaba un ballet de remos y brazos perfecto, milimétrico, solo contrastado por la percusión de los patrones y sus voceríos en busca de un ánimo que luchaba más contra el reloj que contra sus rivales.

Kaiku, con su trainera de gala, peleó con San Juan, la gran triunfadora de la jornada clasificatoria y por tanto mucho más que una amenaza, durante pocos centenares de metros., Los de Koxtape tienen una salida explosiva y también un final espectacular. Pero la regata se gana metro a metro, y ahí, palada a palada, Kaiku iba metiendo décima a décima, segundo a segundo, la diferencia que convertía su trabajo en una contrarreloj para el domingo que viene, a sabiendas de que allí no estaba su rival definitivo. En la ciaboga, 7,40 segundos de ventaja sobre San Juan y 7,53 sobre Astillero, anunciaban dos regatas con la Donostiarra como espectadora. Kaiku mantuvo (y al final aumentó) su ventaja que llegó a ser de hasta 14 segundos, mientras San Juan y Astillero sostenía una pugna que amenazaban con resolverse en la foto finís. La ausencia de oleaje hacía prevalecer la fuerza sobre la pericia, el poderío sobre el ingenio. Músculo puro. Y de músculo tiró San Juan en el último tramo para desfondar a Astillero que al final perdió, incluso, si situó en la tanda de honor.

Para quien hubiera llegado tarde o se hubiera despistado charlando con un amigo, la cuatro de la segunda tanda repitieron la película, más animada aún porque en vez de la aprendiz Donostiarra estaba Hondarribia. La Bou Bizkaia de Urdaibai, también tomó la punta de salida con el mismo guió de Kaiku, pero con mayor lentitud que los sestaoarras. Hasta seis segundos de diferencia había en los puntos de referencia entre los de verde y los azules a favor de los primeros. La diferencia, sin embargo, entre Urdaibai y sus competidores era mayor en la ciaboga, con lo que su contrarreloj, a sabiendas de los tiempos, era aún mayor que la de su enemigo del do mingo. El retorno a la bahía de Urdaibai fue espectacular. Remando a solas, pero no a ciegas, fue limando su desventaja con Kaiku hasta atravesar la meta con 1,45 de desventaja respecto a los otros vizcaínos, es decir una anécdota cuando falta una jornada por disputar y un mar por indagar.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.