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ABIERTO DE ESTADOS UNIDOS

Del Potro tumba a Nadal

El español, incapaz de romper el servicio del argentino, se despide de Nueva York

Rafael Nadal ya no juega en el Abierto de Estados Unidos. Juan Martín del Potro le acaba de eliminar en semifinales por triple 6-2 en un partido duro, jugado con músculos y fuerza, mucho más apretado de lo que indica el resultado. Nadal tuvo opciones de comandar el marcador en cada una de las mangas. Trabajó su camino hacia la conquista del poderosísimo saque de Del Potro con dedicación, acierto, frecuencia y un punto de mala suerte: tuvo cinco opciones de break y no logró convertir ninguna, la mayoría por mérito del argentino. 'Delpo', espléndido desde el fondo, mortal con la derecha y el revés, peleó las suyas con mayor éxito (logró cinco de quince: Nadal se defendía como un león) y se llevó una victoria que le confirma como tenista sin techo. Mañana, Del Potro jugará la final del Abierto de Estados Unidos contra el vencedor del Roger Federer-Novak Djokovic, que se disputa hoy a las 22.30. Una cosa es segura: Delpo, de 20 años, será desde el lunes el número cinco, pero el ascensor de su carrera probablemente no se detendrá en el quinto piso. Nadal se estrelló contra su tenis.

"Es una decepción", reconoció el mallorquín aún sobre la pista. Tengo una pequeña rotura en el abdominal derecho y así es difícil servir contra jugadores de este nivel. Juan Martín jugó a un nivel increíble". "Es difícil para mí hablar en este momento", resumió el argentino, en su primera final grande.

Nadal ha jugado con una faja hecha de vendas para controlar los dolores que sufre en sus abdominales. No ha sido ese su mayor problema. Un punto lento de piernas, casi siempre a remolque y con su banquillo casi siempre en apesadumbrado silencio, el español intentó mover a Del Potro, bajarle la pelota para incomodar a su 1,98, pero el argentino le respondió con seguridad de plomo desde el fondo. La fuerza de los golpes del argentino asusta. Su saque, de mecánica inmejorable, intimida. Y aprovecha, además, un biotipo que para Nadal siempre fue una tortura: los tenistas espigados, de Tsonga a Berdych pasando por Del Potro, aprovechan la picada alta de su bola con efecto liftado para subirse sobre la pelota y devolvérsela con un envenenadísimo golpe plano.

Para el español, que gracias a las semifinales recupera el número dos del mundo, el Abierto de Estados Unidos deja un resultado incierto. Desde que volvió a competir, tras dos meses y medio de parón para recuperarse de una tendinitis de inserción y un edema óseo en ambas rodillas, ha llegado a cuartos, semifinales y de nuevo semifinales en los tres torneos que ha disputado. Son resultados muy estimables, que hablan de su incomparable capacidad competitiva; extremadamente meritorios, sobre todo en un tenista como él, que necesita del ritmo de los partidos para jugar a todo trapo... pero con un lado oscuro: en ninguno de esos tres torneos ha logrado volver a ganar a los mejores tenistas del mundo.

El español se lamenta durante el encuentro
El español se lamenta durante el encuentroAFP
Vídeo: CANAL PLUS

Federer vuelve a frenar a Djokovic

El suizo Roger Federer, número uno del mundo, arruinó, otra vez, las aspiraciones del serbio Novak Djokovic (7-6(3), 7-5 y 7-5) para encarar, por sexto año consecutivo, la final del Abierto de Estados Unidos, que disputará ante el argentino Juan Martín del Potro.

El helvético, pentacampeón del último Grand Slam del año, se sitúa ya a orillas de otro registro histórico. Seis triunfos en el torno le pondrían a la altura del mítico John Tilden, que tiene fijada esta marca desde 1928.

En su cuadragésima victoria consecutiva en Flushing Meadows, Federer solventó la contingencia en poco más de dos horas y media. No hay forma de que el jugador de Belgrado, cuarto del mundo, haga historia en Nueva York. A pesar de haber sido capaz de doblegar a la raqueta de Basilea en cuatro de los doce enfrentamientos previos, incluidos dos en este año, tanto en pista dura -Miami-, como en tierra -Roma-, el duelo se pareció más al choque más reciente que han dirimido. En la

final del Masters 1000 de Cincinnati, cuando Federer arrolló por 6-1 y 7-5.

Resuelto el primer set en el tie break, la pérdida condicionó el desarrollo del resto del encuentro. El serbio cedió su saque en los últimos juegos del segundo y tercer set. Y ahí se acabó el partido.

Para la imagen, el penúltimo punto del suizo. Cuando desde el fondo de la pista, por debajo de las piernas, en carrera, ejecutó un passinginalcanzable a su adversario. El público se rindió a la clase del número uno del mundo.

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