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El piragüismo, a golpes

El presidente de un club gallego denuncia la agresión de unos árbitros

Debajo de las medallas olímpicas de David Cal, Saúl Craviotto o Carlos Pérez Rial, en el piragüismo español subyace un clima belicoso, casi de guerra civil, que hasta ahora había afectado a la selección nacional. Pero últimamente, coincidiendo con el período electoral en la Federación Española, los ánimos se han caldeado también en la base, especialmente en Galicia, la comunidad clave en la elección del nuevo presidente.

El domingo, tras una prueba de slalom en localidad de Leiro (Ourense), el presidente del Club Val Miñor, Enrique Prendes, presentó una denuncia por agresiones contra una árbitro de la prueba, Victoria Serantes; el juez árbitro y padre de la anterior, José Antonio Serantes; y el delegado de la federación española en la prueba, Manuel Freiría. Y, según Prendes, con la complicidad del hasta ahora presidente de la Federación y candidato a la reelección, Santiago Sanmamed.

Según Prendes, todo empezó cuando Victoria Serantes, tras preguntarle "¿tú de qué vas?", le agredió: "Me pegó un puñetazo en la cara y me tiró al suelo". Prendes, siempre según su versión, se dirigió a la oficina de la competición para presentar una reclamación, donde se encontró con la negativa del juez árbitro, José Antonio Serantes. En la denuncia presentada en el puesto de la Guardia Civil de Leiro, Prendes expone que Serantes le contestó que "la competición había finalizado y que no se admitían quejas. En ese momento el juez árbitro lo agarró del brazo para introducirlo en el interior de la oficina. Acto seguido éste le propinó en el medio de la frente un puñetazo, tirándolo hacia atrás y cayendo éste al suelo. En ese momento se encontraba en la oficina Manuel Freiría (...), al cual el agresor le dijo 'cierra la puerta' y éste en voz alta decía: Dale, dale, que se joda".

Al margen de la denuncia, Prendes señala que tras ser rescatado por otras personas se encontró con Santiago Sanmamed. "Me dijo que tenía lo que merecía", añade Prendes.

Trasladado en ambulancia al centro de salud de Ribadavia y después al hospital Povisa, de Vigo, el parte médico refiere "signos inflamatorios" en el ojo izquierdo, así como secuelas en los huesos de la nariz y en la zona cervical.

Manuel Freiría asegura que su participación en los incidentes se limitó a "entrar en la oficina para separarlos" y que tenía decidido poner una denuncia contra Enrique Prendes. "Este señor me persigue", asegura Freiría, que lo relaciona todo con la salida de Prendes como jefe de prensa de la Federación Española: "Desde que no le renovaron el contrato pretende hacer presión de cualquier forma".

Santiago Sanmamed cree que también van por ahí los tiros: "Tuve la santísima paciencia de aguantarlo hasta el último día de su contrato". No recuerda haberle dicho a Prendes que se lo había buscado e incluso pone en duda las agresiones: "¿Cómo va a tumbar una chica que pesa 45 kilos a un hombre que andará por los 90?", se pregunta Sanmamed, que habla de una deuda de 120 euros de Prendes a Victoria Serantes por la organización de una regata. Prendes asegura que la cantidad es de 70 euros y que ya están depositados en la federación gallega.

Según Sanmamed, Prendes apoya a su rival en las elecciones, Juan José Román Mangas, "pero eso es anecdótico. Lo que pretende es sacar dinero". Mientras, Prendes ha denunciado la persecución de los dirigentes hacia su club y de Sanmamed personalmente. Prendes llevaba los asuntos de prensa de Saúl Craviotto y Carlos Pérez Rial hasta que los palistas, oro olímpico en Pekín, se desvincularon.

Emilio González, responsable de aguas bravas de la Federación Gallega y a quien Prendes cita como testigo de la agresión, declaró a EL PAÍS: "Prendes llegó con la cara marcada a la oficina y, aunque no presencié directamente los hechos, tengo la certeza moral de que fue agredido".

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