Crónica:FÚTBOL / LIGA
Crónica
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Polémica victoria

Un gol de Fabiano Eller, cuando Guille Franco estaba tendido en el área pequeña, le da los tres puntos al Atlético

Venían resoplando por detrás, disputándole el puesto europeo, el Racing, el Espanyol, el Depor, el Getafe. Hasta el Recreativo ya le había superado. No podía permitirse el Atlético un nuevo traspié, debía mantener la posición, seguir destacado, evitar por todos los medios quedar integrado en un pelotón de aspirantes que igual le puede poner en Europa que dejarle por debajo del décimo puesto. Y qué decir del Villarreal, más, no podía fallar.

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Un fuerte pisotón de Pablo a Forlán en la frontal del área, nada más comenzar, dejaba de aperitivo una muestra de lo que podía ser el partido; un choque muy disputado y revuelto, ardoroso, duro, un duelo en el que ninguno de los dos conjuntos haría concesiones y en cada balón dividido cortarían el aire las guadañas. Y ninguno se sentía inferior al rival, como dos boxeadores conscientes de que cualquier detalle, cualquier despiste, podía resultar crucial.

El fútbol deshilachado y fogoso no impedía el juego de ataque. Tuvieron ambos equipos oportunidades desde el inicio, se acercaban con peligro, pudieron marcar, eso si, más por empuje que por elaboración o talento. Así, el Villarreal las tuvo claras con Josico y Fuentes, y el Atlético, a pesar de que Jurado, Agüero y Torres no arrancaron entonados, también las sabía fabricar ante un Viera demasiado inseguro por alto.

Y llegó la jugada que copará las tertulias de la próxima semana, la jugada que puede suponer un antes y un después en el manido y nunca solventado tema de mandar la pelota fuera cuando un contrario anda quejoso sobre la pradera: Tras un despeje de la defensa amarilla, Guille Franco quedaba tendido en el área pequeña. Agüero siguió el juego como si nada, puede que sin ver al supuesto lesionado. Centro al área del Kun, cabezazo de Pablo y nuevo testarazo de Fabiano Eller, que mandó el balón a la red. El gol, era legal. La ética de la jugada abrirá debates para todos los gustos y opiniones.

La bronca, en el campo y en la grada, echó más combustible a la caldera y el partido se calentó de lo lindo, con entradas feas y muy peligrosas en cualquier zona del campo. Sin embargo, tras esa explosión de adrenalina, quedó un juego chispeante y abierto, un fútbol vibrante que cerró una intensa primera mitad.

Salió mejor el Atlético de la caseta, acabó el refrigerio con mejor ánimo, jugando en campo del Villarreal, con Torres más inspirado, Agüero más incisivo y Jurado más despierto. A punto estuvieron los de Aguirre de marcar el segundo en una estupenda jugada entre Torres, Gabi y Galletti, sin duda la mejor combinación rojiblanca del partido. Agüero, al rato, también se plantó solo pero sin suerte ante Viera.

Pellegrini puso en juego a José Mari y a Pires, dos hombres de peso para el ataque. Pero el Atlético, con Fernando Torres y Agüero disputando sus mejores minutos, estaba manejando el partido mejor y parecía el once con más posibilidades de marcar, o al menos, de asegurarse la victoria.

Como no acababa de marcar el Atlético, a pesar de sumar ocasiones, Aguirre empezó a pensar en el resultado, positivo aunque corto, y sacó a Costinha en lugar de Agüero, que justo acababa de rematar de cabeza con muchísima intención sobre la portería de Viera. Y la salida del medio centro portugués coincidió con el toque de corneta del Villarreal, que ya nada tenía que perder y adelantó todas sus líneas para acorralar al Atlético. El técnico mexicano también sacó a Jurado y buscó más acero con Pernía.

Sólo Torres permanecía ajeno al asedio del Villarreal, el resto, centrocampistas y defensas, permanecían atentos al cierre, a la destrucción, única preocupación del equipo madrileño en el último tercio del partido. Con todo el cuadro de Pellegrini volcado en campo contrario, arriesgando demasiado, todo, el Atlético pudo rematar en un contragolpe de Gabi, que fue derribado por Pires dentro del área cuando se encontraba solo ante Viera. Penalti y expulsión. Y Torres, una vez más, frente al círculo fatídico. Y, una vez más, falló el Niño . Y ya van cuatro penaltis marrados esta temporada. Por si algún atlético pensaba que no iba a sufrir hasta el final.

El Atlético de Madrid se llevó la victoria de El Madrigal gracias a un tanto de Eller, muy discutido ya que se produjo cuando un jugador amarillo se encontraba tirado en el terreno de juego. Torres volvió a fallar un penalti aunque no hubo tiempo para más. Los rojiblancos regresan a la pelea por la Champions.ELPAIS.comundefined
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