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UEFA | BAYER LEVERKUSEN 0 - OSASUNA 3

Osasuna dinamita el Bay Arena

El equipo navarro se da un festín de goles ante el Bayer Leverkusen (0-3) y acaricia las semifinales

Definitivamente, el territorio germano es el escenario idóneo para las hazañas europeas de Osasuna. El equipo navarro, con un planteamiento muy serio, recurrió al 'espíritu de Stuttgart' para doblegar a un Bayer Leverkusern que cotiza a la baja. Los de Ziganda obtuvieron un magnífico resultado en Alemania y se sitúan a un paso de las semifinales. El partido de vuelta en su fortín, el Reyno de Navarra, debe ser un mero trámite hacia el siguiente peldaño.

En 1992, el conjunto navarro trazó uno de los episodios más bellos de su historia al conseguir una gran victoria en Stuttgart. Quince años más tarde, los Soldado, Flaño, Cruchaga y compañía volvieron a deleitar a sus aficionados con otra gesta de similares facultades. Osasuna saltó al césped del Bay Arena con diversas bajas, pero con las ideas muy claras. Se adueñó del encuentro desde los primeros compases, y fruto de ello, un excelente cabezazo de Cuellar al saque de un córner le puso en ventaja. El central esquivó el marcaje de su pareja de baile e introdujo el balón en la portería.

El Bayer, tocado, reaccionó tímidamente. La dupla de ataque formada por Voronin y Barbarez se estrelló una y otra vez contra la muralla rojilla. Tan sólo el ímpetu de su capitán Schneider y la discreta dirección del suizo Barnetta pusieron en algún aprieto a los navarros, que cada vez que pisaban el área de Adler enmudecían el moderno estadio germano. Cuellar, uno de los hombres destacados del partido, acertó a despejar una peligrosa internada del ucranio Voronin, y en la acción posterior, Osasuna pudo conseguir su segundo gol gracias a un cabezazo picado de Soldado que se topó con la espigada figura del portero local.

Poco a poco, el Leverkusen arrebató la posesión del esférico a los de Ziganda, que cedieron metros progresivamente. Kiessling probó con un potente derechazo que se marcó alto, y en el minuto 37', Voronin, el mejor argumento ofensivo del equipo bávaro, dispuso de una gran oportunidad que se perdió en el graderío. El conjunto de Pamplona respondió con varios contragolpes que pudieron ampliar su renta, pero con el 0-1 se llegaría al descanso.

Sentencia

En el segundo acto, el Bayer Leverkusen se aferró a su mayor experiencia en competiciones europeas para tomar el control del partido. Arrancó con fuerza, pero siempre con más corazón que juego. Gracias a ese empuje, Juan estuvo cerca de lograr el empate, pero la frialdad de Ricardo en el mano a mano abortó las intenciones del central brasileño.

La acción del portero rojillo fue el inicio del festival osasunista. Con su rival desgastado, Ziganda introdujo a Raúl García y Webó, que aprovechó constantemente las fisuras de la zaga germana. En el minuto 70', un fallo de posicionamiento de los alemanes dejó solo a David López ante Adler. El centrocampista picó el balón sutílmente pero no pudo superar la magnitud de la silueta bávara. Sin embargo, instantes después, el jugador navarro pudo resarcirse de su error tras una buena cesión de Milosevic que le permitió fusilar al guardameta del Bayer.

El 0-2 propició los cánticos del nutrido grupo de aficionados navarros presentes en Alemania. Pero la fiesta no terminó ahí. A falta de quince minutos para el pitido final, de una bonita combinación entre Raúl García, Milosevic y Webó llegaría el tercer gol navarro, convertido magistralmente por el camerunés con una soberbia vaselina. Los jugadores rojillos se fundieron en una calurosa piña. Una bella estela que les sitúa a un paso de hacer historia. Ya lo avisó Ziganda: "Para echarnos de Europa, tendrán que pegarnos muy fuerte".

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