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Crónica:

España sufre la victoria

La expulsión del danés Jensen a los 19 minutos desequilibró el partido a favor de España, que acabó sufriendo, encerrada en su campo y con mucho miedo

La Selección superó su primer examen para estar en la Eurocopa, pero no despejó ninguna de las dudas que ha alimentado en toda la fase de clasificación. El camino hasta la Eurocopa será duro, largo y lleno de sufrimiento. Al menos las opciones siguen intactas. Será difícil, pero no imposible.

La Selección comenzó con muchas dudas, porque si no lo hubiera hecho así no sería España, sería otra cosa, otro equipo, otra selección menos acostumbrada al sufrimiento y la decepción. Y lo que resta hasta llegar a la Eurocopa, si es que se llega, es sufrimiento y mucho. Ideas poco claras, falta de iniciativa, cierto apocamiento, como si faltara carácter para dejar claro desde el inicio a los daneses que con un Bernabéu lleno no tenían ninguna opción de victoria.

La decisión que le faltó a España le sobró al árbitro italiano Busaca, que a los 19 minutos aclaró el panorama a la Selección con la expulsión de Jensen por doble tarjeta amarilla. Se creció España al verse en superioridad, se descentraron los daneses, apareció Villa para dejar claro a sus marcadores que esto no iba a ser fácil, Iniesta comenzó a mostrarse y Silva empezó a asustar por la izquierda. Y en los mejores minutos de España Iniesta conectó con Morientes, éste recortó de forma magistral a Agger y batió por bajo con sutiliza y habilidad a Sorensen.

Respiró Luis Aragonés, un seleccionador que se juega mucho. Quizá sea la persona que más se juega en todo esto. España se sintió importante, se creció, demostró que contra uno menos era mejor y Xavi obligó a que Sorensen demostrara su agilidad y reflejos. No pudo hacer lo mismo el portero danés cuando el primer tiempo agonizaba. Villa recibió cerca del área, eludió a Gravgaard y elevó el 2-0 al marcador.

El paso por los vestuarios puso nerviosos a los españoles y les sacó del encuentro. Cuando más tranquila debía estar la Selección peor se comportó. Dio la sensación de ser un equipo con más dudas que certezas, sin ninguna iniciativa, sin carácter. Todo lo malo que mostró al inicio del choque se multiplicó en la segunda parte, donde España pareció un equipo pequeño, nervioso y con mucho miedo.

Dinamarca se aprovechó y a los 48 minutos, después de asustar a Casillas con un remate al poste, llevó la inquietud a las gradas, al banquillo español y, sobre todo, a los jugadores de Aragonés. En un saque de banda Gravgaard, anticipó a Javi Navarro, y marcó de cabeza.

Ese gol fue suficiente para que quedaran al descubierto todos los miedos de la Selección, que no tuvo paciencia, no se atrevió a tocar, o no supo hacerlo, y dejó que Dinamarca llevara la iniciativa. Todo lo contrario de lo que debió suceder. Porque con el marcador a favor y superioridad numérica era España quien debía haber impuesto su ritmo. Y en la segunda parte nunca supo hacerlo, lo que ya es inquietante que sucediera en este encuentro, pero aún lo es más si se piensa en lo que resta de clasificación. España sumó tres puntos determinantes, pero alimenta todas las dudas posibles. Porque España acabó encerrada en su campo y mirando con angustia como el tiempo parecía que no se consumía.

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