El Nástic vapulea al Espanyol

Una primera mitad excepcional

El Gimnástic de Tarragona goleó al Espanyol (4-0) dando un recital de fútbol y mostrando unas manera y una actitud que no se le habían visto hasta ahora, dejando la puerta abierta a la esperanza de la permanencia, aunque consciente de la dificultad que comporta. El equipo triángulo con velocidad, y dio la sensación de ser más bien un equipo que lucha por el título, que el flamante colista. Por su parte el Espanyol decepcionó. Salió dormido y nunca supo entrar en juego. Cuando quiso despertar ya llevaba encima una losa demasiado pesada. Defraudó.

Empezó más enchufado el conjunto de Paco Flores, comiéndose a su rival, y mostrando una actitud que le hubiera ido muy bien jornadas atrás. El partido transcurrió en el campo del Espanyol, y eso se fructificó en las primeras ocasiones para los locales. El Espanyol fue incapaz de sacarse la presión inicial de encima, y el Nástic lo aprovechó para marcar el primer gol, casi sin despeinarse. Tras un saque de esquina devuelto por Juan, Portillo remató de cabeza al fondo de la red. Corría el minuto ocho. Poco después, Luis García tuvo la réplica para los visitantes tras un lanzamiento de falta que la defensa no supo despejar, pero que terminó por parar Bizzarri. Fue la única aproximación visitante de la primera parte.

Portillo volvió loco en los primeros minutos a su marcador, Lacruz, y de hecho de su duelo llegó el segundo. Un balón mal rechazado por la defensa españolista fue interceptado por Pinilla, quien entre líneas envió a Portillo, que fue derribado por el defensa vasco dentro del área. El penalti lo transformó Campano con maestría. El Espanyol se quedó totalmente a merced del Nástic, que en ningún momento dio la impresión de ser el colista, sino más bien un equipo de Liga de Campeones. Tal era el desconcierto de los de Valverde, que una nueva pérdida de balón en la salida propició el tercero para los locales. Tras un mal remate de Generelo, el balón salió centrado hacia el segundo palo donde estaba Pinilla, quien sólo tuvo que poner la cabeza.

Con el 3-0 el conjunto de Flores se dedicó a sestear y a ver cómo la afición, después de mucho tiempo, disfrutaba de una victoria sin sufrir. De hecho la afición acabó la primera parte en pie y aplaudiendo a los suyos. El juego estaba siendo providencial, rápido, al primer toque, con combinaciones rápidas, desmarques y goles. Antes del descanso le dio tiempo a marcar un cuarto gol. Fue tras un saque de esquina. Esta vez fue César Navas, de cabeza, al primer palo. El resultado era incontestable.

El Espanyol, sin opciones

En la segunda mitad el Nástic salió más relajado y el Espanyol con la intención de maquillar el resultado, dando entrada a Pandiani. De hecho el dominio fue para los de Valverde en los primeros minutos, aunque éste fuera totalmente estéril. De hecho, cuando el Nástic quiso creó peligro, controlando a la perfección el 'tempo' del encuentro. La ocasión más clara en el primer cuarto de la segunda mitad fue para los locales, con un remate de Navas casi en línea de gol que no acertó a meter en la portería. Bizzarri fue un espectador de lujo, solventando sin problemas las pocas intervenciones que tuvo que realizar.

El Nástic se dedicó a pasarlo bien, y a pesar de que el Espanyol intentó llegar al área de Bizzarri, la sensación siempre fue la de estar más cerca el quinto del Nástic que el primero de los de Valverde. De Hecho Portillo envió un remate al palo mediada la segunda mitad, además de sendas claras ocasiones del propio Portillo y de David Generelo. El Espanyol lo intentó por medio de Riera, entrando por la banda izquierda. Pero pecó el manacorí al no querer ceder a Pandiani, completamente sólo. Su disparo fue rechazado por Bizzarri, desbaratando el peligro. No dio el Espanyol para más.

Los jugadores del Nástic felicitan a Portillo
Los jugadores del Nástic felicitan a PortilloDIARIO AS
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