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Amelie Mauresmo se proclama campeona de Wimbledon

La francesa, número uno del mundo, ha vencido a Henin-Hardenne en dos horas y dos minutos

La tenista francesa Amelie Mauresmo ha reafirmado los méritos que la hacer poseedora del título de número uno del mundo, y se ha proclamado campeona del torneo de Wimbledon 2006 en categoría femenina. Mauresmo ha logrado su primer título en la pista de hierba londinense en tres sets (2-6, 6-3 y 6-4) a la belga Justine Henin-Hardenne, en dos horas y dos minutos.

Es la primera vez que una tenista francesa consigue hacerse con el título en el césped del All England Club, desde 1925 cuando lo logro Suzanne Lenglen (consiguiendo su sexto Wimbledon). La francesa consiguió imponerse a la número tres del mundo para abrazar su primer título en esta competición, donde por primera vez en su carrera alcanzaba la final. Es también el segundo Grand Slam para Mauresmo, que el pasado enero se impuso a esta rival en el Abierto de Autralia.

Henin-Hardenne desplegó, en el arranque del duelo en la pista central, un tenis diametralmente distinto al que mostró en la Final de París. La belga comenzó con un despliegue valiente, arriesgado, en el que voleó a placer y abandonó la línea con frecuentes subidas a la red (16 sólo en el primer set). De hecho, fue la jugadora belga la que despachó la manga en poco más de media hora, exhibiendo un resto inmaculado y eficaz. Supo mover a la francesa con un tenis inteligente, que en el primer parcial le llevó a acumular 13 puntos ganadores (de un total de 31).

En esta primera reválida, la número tres incurrió en 4 errores no forzados, pero consiguió mantener el dominio ante una Mauresmo que aún no había logrado encontrarse del todo cómoda. La francesa, quizá, sucumbió al comienzo a los nervios y a la presión del momento, pero logró recuperar la concentración para imprimir de forma visible más fuerza a su juego en el segundo set.

La campeona de Roland Garros, que cometió dos dobles faltas en el segundo set -las únicas de todo el partido-, empezó a mostrar alguna debilidad con su servicio, pero consiguió atinar con sus golpes en su intento por minar los recursos de su oponente, una jugadora que había sólo había logrado en el pasado hasta las semifinales de Wimbledon en las ediciones de 2002, 2004 y 2005.

El ritmo y la intensidad comenzó a aflojar hacia el final de esta manga, que duró 49 minutos. Ambas jugadoras comenzaron a cometer más errores (8 Mauresmo y uno más, Henin) y fue la ganadora del Abierto de Australia la que con un "ace" igualó el marcador, cerrando el parcial con 6-3. También Mauresmo, que con su poderoso servicio se apuntó 8 saques directos, frente al único saque directo de Henin, que acumuló 31 golpes ganadores en total, consiguió ponerse al frente en la tercera manga. En 42 minutos, Mauresmo sentenció su vistoso repertorio y anotó l 6-4 ganador.

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