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Crónica:FÚTBOL | Copa de la UEFA

Melli suaviza la depresión del Betis

Un gol del central en la prórroga clasifica al equipo de Serra para octavos tras un partido en que reaccionó tarde ante un impetuoso AZ

Penúltimo en la Liga, no hay partido que alegre al Betis, cuya depresión tiene una pinta feísima. Si el sábado le zurra el Barça, entre semana toca repaso del AZ Alkmaar, un equipo que se sostiene con lo justo por mucho garabato de Van Gaal en su libreta. Frente a una propuesta muy simple, el Betis convirtió una buena renta (2-0) en una pesadilla que resolvió en la prórroga con el gol de un central, Melli. Así está el Betis, condenado al sufrimiento en cada encuentro.

Estaban avisados. El AZ, arropado por 8.000 seguidores, comenzaría desbocado el partido. Pues ni así le frenó el conjunto de Serra. A los 40 segundos, Contreras estaba manchado de barro al desviar un tiro lejano pegado al palo. El saque de esquina derivó en un contraataque del Betis, que se estiró sin peligro. Y luego, como si del bueno de Rafa Guerrero se tratara, el asistente reclamó al árbitro para señalarle una manita de Robert en el área bética. No la vio el colegiado, encima de la jugada, pero sí su ayudante. Vamos, como Rafa Guerrero. El penalti lo mandó Landzaat al palo para completar la escena. Después del fallo, el capitán del Alkmaar se esfumó.

AZ Alkmaar 2 - Betis 1

AZ Alkmaar: Timmer, De Cler, Opdam, Mathijsen, Jaliens; Schaars (Molhoek, m. 85), Landzaat, Van Galen (Koevermans, m.90), Sektioui (Meerdink, m. 102), Perez; y Arveladze.

Betis: Contreras; Varela (Rivera, m. 61), Melli, Rivas, Juanito, Óscar López (Luis Fernández, m. 51); Joaquín, Arzu, Capi (Dani, m. 85), Robert; y Edú.

Goles: 1-0. M. 25. Arveladze marca con la izquierda después de una gran jugada de Pérez. 2-0. M. 35. Jaliens remata de volea una falta lateral. 2-1. M. 94. Melli, con la derecha.

Árbitro: Florian Meyer, alemán. Expulsó por doble amonestación a De Cler (M.120). Amonestó a Opdam, Contreras, Varela, Capi, Juanito y Van Galen.

8.000 espectadores, 200 de ellos béticos.

Pese al susto, el Betis no se dio por enterado. Disponía de una pradera detrás de la defensa adelantada del AZ, pero siguió recogido en su campo más allá de alguna arrancada de Varela. Más que aprovechar el bajón anímico del rival, intentó dormir el juego con faltas. Despreció el balón y favoreció el plan del AZ. El conjunto holandés se olvidó del centro del campo y llevó la pelota a las bandas como atajo al área de Contreras. Sobre todo por el ala derecha, por la que el marroquí Sektioui le dio la noche a Óscar López. Era un fútbol directo, vertical, lleno de balones largos en busca de Arveladze que Juanito y Melli se encargaron de rechazar con la testa.

A sus 33 años, Shota Arveladze conserva algo del instinto goleador que mostró en el Ajax y en el Rangers: suma 21 goles y ocho asistencias este curso, y no para de moverse. Tampoco pareció saberlo el Betis, que primero le concedió un remate claro de cabeza y luego abrió un hueco tremendo en el centro de su defensa por el que se coló el georgiano. Gol, claro, ante tal regalo. Era la primera jugada elaborada de los holandeses. Espantado el Betis, el tanto animó la cháchara del AZ, que repitió diana 10 minutos después en otra flojera defensiva de los verdiblancos. Jaliens entró como por el pasillo de su casa hasta el primer palo en una falta lateral e igualó la eliminatoria.

Al Betis no le quedó otra que despertar de la siesta.

Regresó del vestuario más agresivo, mejoró la presión —Robert no paró de achuchar a los defensas— y comenzó a ver de cerca al meta Timmer. Capi apareció en el partido para protagonizar la mejor jugada de su equipo. Arrancó con el balón, se marcó un zig zag por el centro y su disparo lo escupió el poste izquierdo. Joaquín, otro desaparecido, decidió imitale y pidió el balón. Por un momento recordó al extremo desequilibrante que era un fijo en la selección española y un jugador apetecible para los grandes. De eso hace demasiados meses. Frente al AZ, su actuación fue una vez más de fogonazos. Alternó largos minutos en la sombra con regates brillantes. En una de sus apariciones plantó a dos defensas, pisó la línea de fondo y su centro lo desperdició Capi con un remate sin mordiente. Para entonces el Betis había mejorado con la entrada de Rivera, que sacó el compás para poner algo de orden. El pequeño futbolista no tuvo problemas en hacerse con el balón. Sólo él lo quería.

Con el reloj volando, el AZ se quedó sin fuelle y el Betis cogió aire y se enchufó por fin al partido. Serra sacó al revoltoso Dani en un correcalles sin freno que acabó en la prórroga. Marcó Melli en una falta y se tapó atrás el Betis, que se medirá en octavos al Steaua de Bucarest. El equipo deprimido sigue buscando una alegría.