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Reportaje:BALONCESTO | Copa del Rey

Dos tiros libres de Kornegay meten al Unicaja en semifinales

Una falta cometida por el Joventut a falta de dos segundos decide un partido digno de Copa del Rey

En un final de infarto, el Unicaja selló su pase a las semifinales de la Copa del Rey de baloncesto frente al DKV Joventut. Una discutible falta antideportiva de Nikola Radulovic sobre Carlos Cabezas destapó un final al más puro estilo copero. El marcador señalaba en ese momento un emocionante empate (72-72) después de que Paco Vázquez y el propio Radulovic resucitaran al Joventut de un momento crítico (65-57 min. 33).

UNICAJA 77 - JOVENTUT 75

Unicaja (19+15+24+19): Cabezas (8), Sonko (-), Risacher (8), Okulaja (16), Kornegay (10), Rodríguez (2), Bullock (13), Wojcik (2), Weis (3) y Esteller (15).

DKV Joventut (17+15+21+22): Marco (10), Vázquez (18), Radulovic (17), Bueno (2), Tabak (16), Labeyrie (3), Espil (5), Jofresa (4).

Arbitros: Ramos, Martín Bertrán y Requena. Sin eliminados.

Cuartos de final de la Copa del Rey 2003, disputado en el Pabellón de La Fuente de San Luis ante unos 7.000 espectadores.

Los badaloneses llegaron a la fase decisiva con la ventaja de no haber entrado en el bonus de faltas, pero la antideportiva al yugoslavo les precipitó hasta rebasarlo con el partido en ebullición por una nueva antideportiva, con pinta de compensación, señalada a Carlos Cabezas.

Marco igualó el marcador a falta de 26 segundos (75-75), pero el Joventut gestionó muy mal el final. No cometió la falta que necesitaba hasta que sólo quedaban dos segundos. Kornegay acertó con los tiros libres y el Unicaja selló su primera victoria de la campaña ante los verdinegros, que le habían ganado los dos partidos de la Liga.

Antes del minuto frenético, Joventut y Unicaja ofrecieron une encuentro pleno. Tras un comienzo arrollador de los badaloneses, los malagueños entendieron el mensaje. Para ganar necesitaba abrir todo su abanico ofensivo, multiplicar las amenazas sobre el aro de los catalanes, con menor recorrido de banquillo, y mantener todos los frentes posibles en funcionamiento.

Equilibrio

Ambos equipos encontraron una línea de juego muy similar que supuso el equilibrio en el marcador a lo largo de todo el tercer cuarto, aunque en los últimos segundos de ese corte los verdinegros desaprovecharon un par de posesiones que dieron una buena dosis de aire al cuadro andaluz (58-53).

Una ventaja así en un duelo tan igualado tenía mucha más importancia de lo que podía parecer, pero todo se decidió como debe ser en torneo de las características de la Copa. Cayeron los triples, las antideportivas, los tiros libres y el acierto de Kornegay. El Unicaja le debe la semifinal.

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