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FÚTBOL

La Real Sociedad vuelve a saborear la victoria ante un serio Celta

El Celta pudo empatar si no hubiera fallado un penalti a diez minutos del final

La Real Sociedad se ha reencontrado con la victoria tras dos empates en las últimas jornadas y ha vencido con justicia a un serio Celta que pudo haber empatado el partido si Luccin no falla un penalti a diez minutos del final. El encuentro correspondiente a la décimo octava jornada se ha disputado en el Anoeta ante unos 28.000 espectadores.

El equipo vigués se presentaba en San Sebastián con numerosas y sensibles bajas en su línea defensiva, Berizzo, Sergio y Cáceres le dejaban huérfano de centrales, lo que obligó a Miguel Angel Lotina a reforzar notablemente los dominios de Cavallero sin renunciar por ello a buscar el gol en la portería guipuzcoana, ante una Real que comenzó el encuentro con cierta espesura.

El juego estaba atascado y se desarrollaba mayoritariamente en el centro del campo hasta que llegó una genialidad del turco Nihat, una estrella ya consolidada, quien recuperó un balón en el círculo central y con su extrema velocidad se escapó de toda la defensa gallega para escorarse en demasía y enviar fuera por muy poco su centro-chut.

Nihat era el único que buscaba con criterio romper el ordenado entramado defensivo gallego y quien, a falta de nueve minutos para finalizar el primer tiempo, protagonizó un sorpresivo disparo a la media vuelta que, por inesperado, nadie tapó y el balón sería repelido por el poste.

Una falta de entendimiento de Luccin y de Jorge Rodríguez la aprovechó instantes después el propio jugador turco, que estaba a todas, para encarar totalmente solo a Cavallero, pero el guardameta argentino demostró tener una gran frialdad y unos nervios templados y le arrebató en el último momento el balón al delantero realista.

El Celta pareció conformarse con el empate, realmente no había hecho ningún mérito para obtener algo más, y en la segunda mitad fue un auténtico frontón para arropar al guardameta Cavallero, que en el minuto 52 volvió a dejar patente su buen estado de forma al detener un remate envenenado de Kovacevic que llevaba mucho peligro.

El conjunto vasco encerró en este periodo al Celta pero la recurrencia a los balones aéreos, que los gallegos despejaron sin mayores problemas, otorgó algo de vida hasta que De Pedro en el minuto 65 abrió la lata, tras aprovechar un error de Luccin para batir a Cavallero con un duro y lejano disparo.

Luccin culminaría una desafortunada noche cuando a falta de diez minutos para el final Mejía Dávila castigaba con penalti un claro derribo de Schürrer a Catanha, que el futbolista francés no acertaría a convertir al adivinar Westerveld su intención y lucirse con una gran intervención que significaron finalmente dos puntos añadidos.

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