JUEGOS OLÍMPICOS

El contraanálisis de Muehlegg también da positivo

El responsable de esquí alpino en España presenta su dimisión "irrevocable"

Salt Lake City - 25 feb 2002 - 23:00 UTC

El contraanálisis de la muestra tomada por sorpresa a Johann Muehlegg la tarde del jueves día 21, volvió a dar positivo con NESP, la misma sustancia que había aparecido en la primera muestra.

Se terminaba así la última esperanza, si es que quedaba alguna, de que la trampa del esquiador hubiera sido un mal sueño. Muehlegg parecía el detenido que se empezaba a derrumbar en el interrogatorio. Aún negaba todo, pero ya no tenía la firmeza del domingo.

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Daba la sensación de que si se le apretaba acabaría confesando. Le pesaban ya hasta las dos medallas de oro que ha mantenido porque no dio positivo en aquellos análisis. "Hay curvas y puede ocurrir que se dé unas veces sí y otras no", dijo Patrick Schamasch, director médico del COI. "Pero no podemos hacer nada si no sale, aunque no me haga feliz", añadió.

"Serán campeones técnicamente, pero moralmente", había dicho el presidente del COI, Jacques Rogge, en referencia a Muehlegg y a las rusas también sancionadas en el último gran escándalo de los Juegos.

La oleada de desilusión tras su positivo le empezaba a ahogar sin remedio. Llegó sobre las cuatro de la tarde al hotel Little America. Por la mañana le había pedido a Joaquín Agulla, el jefe de misión español, poder ir también a recoger el resultado del contraanálisis. Aún esperaba el milagro o sabe Dios qué.

A las cinco aún estaba reunido en una de las meses del comedor con Ángel Luis López de la Fuente, subdirector general de deportes del CSD. Pero poco después hizo un largo aparte para hablar por teléfono con su hermano que estaba en el aeropuerto. Estaba solo y daba hasta lástima.

Johann sin Martin, el ingeniero de máquinas que maquina todo, incluso lo de su hermano, parece que no es casi nadie. Cuando se habla de la influencia familiar en los deportistas, la mayoría de las veces normal y beneficiosa, hay otras en que resulta discutible. Johann había llamado el domingo por la noche a López de la Fuente y éste le dijo que se quedara por lo que pudiera ocurrir.

También él quería hacerlo. Para confirmar lo lamentable.

El responsable de esquí alpino presenta su dimisión "irrevocable"

Carlos Salvadores, director técnico de esquí alpino de la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI), ha anunciado hoy la dimisión "irrevocable" de su cargo.

Salvadores, que ya ocupó el puesto entre 1995 y 1997, tomó de nuevo las riendas del equipo español justo después de los pasados Mundiales Sankt Anton 2001 (Austria), por petición de los técnicos y las esquiadores al anterior presidente, el dimitido Luis Algar.

Carlos Salvadores presentó su dimisión, que entrará en vigor justo después de los Campeonatos de España -20 y 21 de marzo en Candanchú (Huesca)-, al director general de la RFEDI, Benjamín González, y a Oscar García Serrano, uno de los tres integrantes de la junta gestora que dirige la federación desde que Algar dimitiese el pasado mes de julio.

El esquiador que arruinó su mito

El esquiador español Johann Muehlegg dio positivo que el pasado jueves en un control antidopaje previo a la prueba de 50 kilómetros de fondo en la que ganó su tercera medalla de oro en Salt Lake City. El COI expulsó entonces terminantemente al esquiador de los Juegos de Invierno y le quitó esta medalla, aunque no las dos anteriores.

Johann Muehlegg, de origen alemán, ha ganado las pruebas de 20 kilómetros persecución y 30 kilómetros estilo libre en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City. El jueves 21, una semana después de lograr su segunda medalla y 48 horas antes de la tercera, el esquiador tuvo que someterse a un control de orina por sorpresa. El domingo, cuando Muehlegg vivía en el podio su gran momento de gloria, convertido ya en un mito del deporte, la comisión médica del COI anunciaba a la delegación española el positivo del esquiador.

Los médicos habían descubierto restos de NESP en su orina, una sustancia relativamente nueva dentro de los sucedaneos de la EPO. Poco después se enteró Muehlegg de la noticia, y su reacción fue un ejemplo de serenidad, al afirmar que, "pese a todo, con dos medallas de oro no se puede decir que haya ido mal la cita".

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