BALONCESTO

España logra el bronce europeo tras imponerse con claridad a Alemania (99-90)

Gasol, con 31 puntos, y Navarro, con 27, conducen a la selección nacional al tercer puesto del Campeonato de Europa

La selección española se ha impuesto con autoridad a Alemania (90-99) en la final de consolación del Europeo de baloncesto, disputada hoy en Estambul y se hace con la medalla de bronce después de pasar por encima del conjunto alemán.

Los hombres de Javier Imbroda finalizan terceros y cierran con victoria participación en el presente europeo, mientras que los alemanes se marchan de la competición sin medalla y con el mal sabor de boca de haber perdido los dos últimos partidos.

Más información

Los 'chicos de oro' ya son mayores y ganan a los más grandes como Dirk Nowitzki, que martilleó con 43 puntos a España, y capituló junto a Alemania ante la exhibición de Pau Gasol (31 tantos) y Juan Carlos Navarro (27), que ha permitido a la selección, por primera vez en la historia, encadenar dos metales europeos seguidos -ganó la plata en Francia'99-.

La selección encontró la neurona de guardia que Javier Imbroda pedía nada más perder contra los yugoslavos para no caer en el derrotismo. Pero no una, un saco entero, y todas en magníficas condiciones de funcionamiento.

Despegó con la misma convicción que frente al poderoso cuadro 'plavi' en pos de una medalla que ha merecido por tesón, por garra, por ambición y, un detalle básico, por un baloncesto y una calidad que le han ayudado a moverse siempre a la misma velocidad de crucero más allá de la entidad del adversario, de la dificultad de las situaciones y la complejidad de los objetivos.

Para el espectador neutral, el partido supuso un excelente espectáculo y la ocasión de ver a dos auténticos jugadores de NBA en acción frente a frente: Pau Gasol y Dirk Nowitzki. Para los seguidores alemanes y españoles, representó todo un orgullo contar con baloncestistas de ese calibre.

Las pizarras y su posición en el campo les condenaron a encontrarse y ninguno rechazó el desafío, que durante el primer cuarto capitalizó la acción. Los números de Gasol en esos diez minutos eran de ensueño: uno de uno en tiros de dos, tres de cuatro en triples, dos de cuatro en lanzamientos libres, tres rebotes y un tapón.

Ligeramente mejores los del español que los del alemán, y también los de España que los de Alemania (22-24), aunque aún era pronto.

Un Navarro pletórico

Sin embargo, la selección sentía la necesidad de evitar riesgos innecesarios y Juan Carlos Navarro, que lleva la adrenalina a flor de piel, salió disparado a por el partido.

El escolta internacional, autor de dieciocho puntos en el segundo corte, y la cada vez mejor ajustada defensa española -en multitud de ocasiones presionante sobre el saque de fondo- sacaron del partido a Alemania, que enfiló el vestuario aturdida por un parcial de 0-12 aderezado con un par de triples de Jorge Garbajosa.

La confusión enemiga catapultó a España hasta una diferencia superior a la veintena nada más reabrirse el encuentro (42-64 m.21), pero en el equipo germano juega Nowitzki, un hombre capaz de hacer posible lo imposible, que levantó del suelo a sus compañeros (61-69) para concentrarse de nuevo en un mano a mano con Gasol, aunque en esta ocasión más difuminado que al principio.

Pese al tremendo empuje del jugador de los Mavericks, Alemania, plantada en zona, se topó con una realidad ante la que poco podía hacer: España, además de su propio fenómeno NBA, dispone de una selección superior, de mayor profundidad colectiva y preparada para jugar los momentos delicados.

Gracias a eso doblegó a los alemanes, a quienes los puntos de Nowitzki valieron para mantenerse en la lucha y apretar los corazones españoles hasta que un triple genial de Navarro y un mate estratosférico de Gasol, a menos de un minuto para el final, subieron definitivamente a España a un podio que ha sudado segundo a segundo desde el primer día.

Lo más visto en...

Top 50