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COLUMNA i

Atletas

Nadie ve mejor el esfuerzo de los atletas que el telespectador desde su butaca

La española Marta Pérez (c) compite en la primera serie de la prueba de 1.500 metros lisos durante los Campeonatos de Europa de atletismo en pista cubierta.
La española Marta Pérez (c) compite en la primera serie de la prueba de 1.500 metros lisos durante los Campeonatos de Europa de atletismo en pista cubierta. EFE

Tres días de retransmisiones desde Glasgow de los Europeos de Atletismo en pista cubierta permiten hacer varias consideraciones: en primer lugar, que si hay un deporte televisivo ese es el atletismo. Nadie ve mejor el esfuerzo de los atletas que el telespectador. Cámaras de alta precisión, repeticiones, gestos, detalles precisos con la foto finish... Todo gira en torno al espectáculo con la ayuda de la tecnología.
En segundo lugar, es preciso resaltar la estupenda labor de los comentaristas españoles, sobrios y funcionales, que además manejan sin florituras la abundante información sobre atletas, récords, marcas personales, etcétera. Se permiten muy pocos chistes, a diferencia de los cansinos comentaristas de fútbol, y valoran la información. Una labor que se complementa con entrevistas cortas a quienes acaban de competir.
En tercer lugar, destacar la sencillez de los atletas españoles a la hora de valorar su comportamiento. Es reconfortante escuchar las explicaciones de quienes lo han hecho mal sin buscar coartadas ferolíticas o lugares comunes, como también compartir la alegría de quienes han cumplido con sus objetivos. Son horas y horas de entrenamientos, de tratar de mejorar décimas de segundo o centímetros en los saltos, por el mero placer personal de superarse a sí mismos, esfuerzo que imaginamos va conformando el carácter de quienes saben que se lo juegan todo en una tarde.
Un equipo de 46 atletas con obscenidades cronológicas incluidas, como esos 15 años de Selma Paralluelo, que además es campeona del mundo de fútbol sub-17, los 17 de María Vicente o los 18 de Jael Bestué. Los 19 años de Sergio López tienen como contrapartida el que su abuela compite en las pruebas de veteranas. Por último, destacar el placer de estar horas y horas ante el televisor sin tener que escuchar reproches de vendepatrias, felones o demás demostraciones de la agudeza analítica de nuestros profesionales de la política.

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