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Guía para informar sobre la violencia de género en televisión

El Consejo Audiovisual de Andalucía advierte de que "las víctimas no mueren, sino que las matan"

Un camarógrafo de televisión toma imágenes de la vivienda donde fue asesinado a tiros una mujer en Sanlúcar la Mayor.
Un camarógrafo de televisión toma imágenes de la vivienda donde fue asesinado a tiros una mujer en Sanlúcar la Mayor.

En noviembre del año pasado, un hombre mató a su mujer en la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor y posteriormente se suicidó ante el hijo de la pareja, menor de edad. El tratamiento de aquella noticia por parte de las cadenas de televisión fue examinado minuciosamente por la Asociación de la Prensa de Sevilla, que detectó el incumplimiento de las normas deontológicas fundamentales. Este caso está en el origen de la Guía para el tratamiento de la violencia de género, elaborada por el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) en la que insta a las televisiones a enfatizar en las  coberturas informativas que "las víctimas no mueren, sino que las matan", a no emitir entrevistas de allegados que "fomenten una idea neutra del maltratador" y a evitar el sensacionalismo con datos o imágenes escabrosas.

Para la elaboración de este código, el CAA ha contado con la colaboración de RTVE, el ente andaluz RTVA, la red de televisiones locales Acutel, la Fiscalía de Violencia contra la Mujer de Andalucía y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, organismo encargado de la regulación audiovisual en el ámbito estatal. Al abordar las noticias sobre asesinatos machistas, la guía emplaza a las cadenas a utilizar planos generales y neutros, como las zonas acordonadas o los trabajos de los efectivos sanitarios o policiales. Y a la hora de recoger declaraciones insta a evitar aquellas de vecinos o familiares que se refieran al maltratador como "una buena persona" o  definan a la pareja como "un matrimonio feliz".

La presidenta del CAA, Emelina Fernández ha destacado este miércoles, durante la presentación de la guía, que a menudo este tipo de coberturas informativas están teñidas de sensacionalismo o descontextualizadas, y ha recomendado eliminar el uso de expresiones como "crimen pasional", así como evitar inercias que puedan terminar por insensibilizar a la audiencia. Además de respetar el honor, la imagen y la intimidad de las víctimas de violencia machista, es obligado no difundir el nombre o la imagen de los menores, sean víctimas o agresores.

En cuanto a los agresores, se recuerda el derecho a la presunción de inocencia y se recomienda que el acusado puede salir en pantalla si va acompañado de la policía, está detenido, esposado o comparece ante la Justicia, pero sin que se ralentice la imagen o se congele.

El CAA ha observado un distinto tratamiento de estas noticias en las televisiones públicas y en las privadas. Tras el análisis de la cobertura del crimen de Sanlúcar la Mayor observó que solo las cadenas públicas ofrecieron declaraciones de expertos en violencia machista, mientras que las privadas recurrieron exclusivamente a amigos, vecinos y familiares de las personas implicadas en el crimen. Estos testimonios ocuparon el 71% del tiempo dedicado a las declaraciones.

Según este estudio, Antena 3 fue la cadena de ámbito nacional que menos respetó la deontología profesional, toda vez que difundió la noticia de forma  aislada, emitió testimonios "de personas no autorizadas" y ofreció datos que podrían llegar a facilitar la identificación del menor implicado.Tampoco fue ejemplar la cobertura de El Correo TV, que "reforzó estereotipos y tópicos" sobre la violencia de género. Para el CAA, el único operador que actuó correctamente fue la televisión autonómica andaluza.