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‘UnReal’ y el reverso oscuro de los ‘realities’

Atreseries estrena la serie centrada en un ficticio programa de citas

Shiri Appleby y Constance Zimmer, protagonistas de la serie 'UnReal'.

En el reality Everlasting, un rico soltero busca esposa entre un ramillete de candidatas que tratarán de ganarse su corazón a lo largo de diferentes encuentros. Los espectadores siguen las andanzas de los protagonistas en un programa cuidadosamente editado para lograr mantener la atención del televidente. Everlasting no existe, pero podría. Se trata del programa de citas ficticio que centra el argumento de UnReal.

La serie que Atreseries estrena este viernes (22.30) fue una de las revelaciones del pasado verano en Estados Unidos. Emitido por el canal Lifetime, a priori no parecía candidato a llamar la atención. Pero se convirtió en foco de atención televisiva gracias a la mirada que lanza sobre el mundo tras las cámaras de un programa de telerrealidad, una historia adictiva y unas protagonistas muy retorcidas. Es decir, ingredientes muy parecidos a los que pueden convertir en un éxito cualquiera de los programas que retrata.

UnReal es ficción, sí, pero su origen es muy real. Sus creadoras, Sarah Gertrude Shapiro y Marti Noxon, tienen amplia experiencia en la pequeña pantalla. Mientras que la segunda fue guionista y productora de series como Buffy, cazavampiros, Anatomía de Grey, Mad Men o Glee, Shapiro trabajó tres años en el programa The Bachelor, sospechosamente parecido a Everlasting. Recuerda como una pesadilla su experiencia esos años como productora del programa, según ha contado en varias entrevistas.

‘UnReal’ y el reverso oscuro de los ‘realities’

Cuando finalmente lo dejó —no permitían que se marchase por temor a que se fuera a otro reality de la competencia—, estuvo un tiempo desconectada del mundo audiovisual, hasta que en 2013 escribió y dirigió el corto Sequin Raze, centrado en la trastienda de un reality y germen de UnReal. Como era de esperar, las comparaciones con The Bachelor resultaron inevitables. Hasta el presentador Chris Harrison, la cara del programa, se pronunció calificando la serie como “realmente horrible”.

Su primera entrega —ya tiene asegurado el regreso— sigue una temporada de Everlasting desde el punto de vista de una de sus productoras, que regresa al espacio que abandonó por una crisis nerviosa. Allí se reencontrará con su exnovio y con una jefa maestra en la manipulación de las imágenes y de las personas.

Mientras que delante de las cámaras las candidatas y el protagonista del programa hacen todo lo posible por ofrecer espectáculo y mantenerse en concurso, en la sala de realización y en los despachos los responsables están dispuestos a todo por la audiencia y hacer lo que definen como “buena televisión”. Las dudas morales surgen de vez en cuando, pero el show siempre debe continuar.

‘UnReal’ y el reverso oscuro de los ‘realities’

La exposición de las supuestas miserias de los realities no es el único ingrediente que convirtió a UnReal en una de las series del verano; también sus protagonistas. Destacan Shiri Appleby, quien interpreta a Rachel, una productora con cierta tendencia autodestructiva, y Constance Zimmer, Quinn en la ficción, responsable del programa y dispuesta a todo por la audiencia. Ellas son las protagonistas y las malas de una historia en que pocos personajes se libran de los adjetivos negativos. Un guion lleno de giros, con elevadas dosis de sátira, algo de drama y toques de comedia, hacen el resto para enganchar al espectador.

Dicen que es ficción, pero ya se sabe eso de que la realidad supera a la ficción...

Mirarse al ombligo

UnReal sigue la estela de otras series que han tratado de mostrar, a partir de distintos ángulos, el otro lado de la televisión, del clásico de los setenta La chica de la tele, que ganó 29 premios Emmy, a las series que llevan el sello de Aaron Sorkin: Sports Night, Studio 60 y The Newsroom.

En tono de comedia, 30 Rock entraba en la trastienda de un programa de sketches al estilo de Saturday Night Live, mientras que Episodes se sirve de una versión ficticia de Matt LeBlanc —quien se interpreta a sí mismo— para mostrar en algunos de sus capítulos el otro lado de la producción y escritura de las series en Hollywood.

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