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Las series de 2015: el año de Jon Nieve y Don Draper

Un repaso a los estrenos, regresos, despedidas y tendencias de la televisión extranjera

Juego de tronos Ver fotogalería
Una imagen de la quinta temporada de 'Juego de tronos'.

Se calcula que en 2015 solo en Estados Unidos se han producido más de 400 series entre cadenas en abierto, canales por cable y plataformas online. El año con más ficción televisiva estadounidense hasta el momento (y quién sabe si la cifra seguirá aumentando en años venideros). Más cantidad y también más calidad. 2015 ha visto nacer nuevos fenómenos televisivos, ha consolidado algunos títulos y ha confirmado que una nueva televisión ha llegado para quedarse.

Si ha habido alguien que ha generado debate en 2015 ese ha sido Jon Nieve. La quinta temporada de Juego de tronos se despedía con un capítulo lleno de acontecimientos que dejó a sus miles de seguidores pendientes del futuro de sus personajes, especialmente, del bastardo de los Stark. Desde la propia serie se han alimentado las teorías (y casi obsesión) que surgieron tras el incierto final. La solución, en 2016. Pero no es la única serie que ha jugado con la supuesta muerte de alguno de sus personajes. The Walking Dead también sacudió el mundo seriéfilo mientras jugaba con los sentimientos de sus seguidores por culpa de uno de los protagonistas de una serie que este año ha contado incluso con una ficción nacida de su propio universo, Fear the Walking Dead.

Más allá de fenómenos televisivos masivos, otro foco seriéfilo en primavera estuvo en el adiós definitivo de Don Draper. Mad Men echó el cierre con siete capítulos que sabían a final de una era. Los publicistas neoyorquinos no han sido los únicos que han dicho adiós este año a la pequeña pantalla (Hannibal, Justified, Parks and Recreation, Revenge, Dos hombres y medio, El mentalista, Glee...) pero sí ha sido el final más significativo y simbólico, con premio a Jon Hamm incluido en los Emmy.

Este también ha sido un año en el que, con sus segundas temporadas, series como The Leftovers, The Affair o The Knick se han confirmado como grandes títulos a tener en cuenta en el panorama televisivo. Al igual que Fargo y ese peculiar universo nacido al calor de los hermanos Coen pero que ha conseguido encontrar su propio estilo a base de enfrentamientos entre bandas criminales, tipos corrientes envueltos en truculentas circunstancias y mucha sangre sobre paisajes nevados. Una suerte muy diferente corrió la segunda temporada de True Detective, que en verano se convirtió en diana de múltiples críticas tras las altas expectativas generadas por su primera entrega.

En el territorio de las novedades, Better Call Saul se postuló a principios de año como una digna heredera del universo de Breaking Bad contando la historia pasada del chanchullero abogado Saul Goodman. Algo después llegó Empire, centrada en una familia dueña de una discográfica de hip hop y que se convirtió en todo un fenómeno de audiencias en Estados Unidos con su primera temporada. En verano, la conversación seriéfila se centró en los hackers de Mr Robot y la trastienda del reality de citas en el que se ambienta UnReal. Pero uno de los títulos más relevantes del año se encuentra fuera del campo de la ficción. La serie documental The Jinx, producida por HBO, se centraba en el caso real de Robert Durst que, tras las pruebas y la confesión que recogía la serie, fue detenido como sospechoso de asesinato.

También 2015 ha sido el año en el que se ha asentado definitivamente la nueva televisión, la que se produce para ser vista cómo y cuando el espectador desee. La plataforma online Netflix llegó a España en octubre para continuar con su estrategia expansiva, que incluye el estreno casi constante de series propias, como Narcos, Unbreakable Kimmy Schmidt, Sense8, Daredevil o Jessica Jones. Estas dos últimas se suman a la cada vez mayor presencia de superhéroes en la televisión, territorio que también ha añadido este año títulos como Supergirl o la resurrección de Héroes.

En el territorio de la comedia, el antirromanticismo se ha hecho fuerte con la británica Catastrophe o la estadounidense You're the Worst, mientras que las tragicomedias siguen ganando terreno con ejemplos como Girls, Louie, Transparent o Master of None. Uniendo comedia y política, Veep ha destacado este año como una de las series del momento (así lo reconocieron los premios Emmy) en su alocado reflejo de la que podría ser la cara B de una Casa Blanca que en House of Cards sigue hurgando en sus cloacas.

Si se dirige la mirada más allá de las fronteras estadounidenses, 2015 ha dejado en Reino Unido, entre otras, la temporada final de Downton Abbey (que puso su broche de oro el día de Navidad), una nueva entrega de Doctor Who o la miniserie de época Wolf Hall, que en los próximos Globos de Oro opta a tres galardones. De Alemania procede Deutschland 83, protagonizada por un joven de la Alemania del Este enviado como espía al lado occidental. Francia presenció el estreno de la segunda temporada de Les Revenants y el debut de la superproducción Versailles, haciendo bastante ruido pero con poca resonancia posterior.

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