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DOCUMENTALES

Cine documental para frenar la extinción

Después del éxito del premiado ‘The Cove’, Louie Psihoyos aborda en ‘Racing Extinction’ la desaparición masiva de especies animales

Cine documental para frenar la extinción

Louie Psihoyos nombra a James Bond y a Jacques Cousteau como sus fuentes de inspiración. De la unión de ambos nació The Cove, el documental, ganador de un Oscar, con el que desveló la matanza de delfines en Japón para elaborar sushi. Y de esa unión de acción, thriller y conciencia medioambiental llega Racing Extinction, su nueva película, en la que aborda la extinción masiva de las especies animales, “la historia más grande y más importante del mundo”, dice Psihoyos en un encuentro en Nueva York.

Ni siquiera él, que había hecho varios reportajes sobre la extinción de los dinosaurios para National Geographic, tenía una conciencia clara de la velocidad con la que el ser humano y sus acciones están acabando con el mundo animal. “No entiendo cómo el homo sapiens, que se supone inteligente, puede ser capaz de causar tanto daño al planeta”, continúa. Y la única forma de pararlo, según Psihoyos, “es haciendo sentir algo a la gente, conectarles emocionalmente con el tema para cambiar poco a poco su mentalidad”.

Crear conciencia e ilusión

“El cine es el medio más poderoso del mundo, no solo para crear conciencia, sino, además, para construir ilusión en las nuevas generaciones, para que sientan el poder de hacer algo al respecto”, explica el cineasta y cofundador de la Oceanic Preservation Society. Las películas, para él, son “armas de construcción masiva”. “The Cove ganó 71 premios, pero el más importante fue cambiar algo de verdad. Cuando empezamos se mataban 23.000 delfines al año, ahora se ha reducido a 6.000”, recuerda.

“Si The Cove era Ocean’s Eleven, Racing Extinction es Ocean’s Twelve”, continúa Psihoyos. Es una secuela por ampliar el asunto que trata y disponer de muchos más recursos. Durante seis años, ha recorrido el mundo rastreando las especies en mayor peligro, desde la ballena azul hasta el plancton, pasando por la manta raya o el último pájaro kauai o’o. Y para contar las historias de cada uno, “con las que emocionar a la audiencia”, ellos mismos se han vuelto a poner en peligro, entrando en mercados ilegales de aleta de tiburón o de aceite de pescado en China. “Si llegan a pillar a Louie en alguna de esas, habría ido de cabeza a la cárcel”, señala el productor Fisher Stevens. “Pero dicen que un buen documental cuenta, y uno muy, muy, bueno enseña”, matiza Psihoyos.

Con Racing Extinction han apuntado más lejos. “La película es una llamada global a la acción”, asegura Psihoyos. Y se estrenará mundialmente a lo largo de 24 horas en Discovery Channel (en España, miércoles 2,  a las 22.00) . “El 2 de diciembre se empezará a ver en Nueva Zelanda y se acabará viendo en California”, explica. Se verá en 220 países y llegará a una audiencia de 1.000 millones de personas. “Lo podrá ver más gente en un día que la que ha visto The Cove en seis años”, añade Stevens.

Una fecha de estreno que no han dejado al azar, sino seleccionada por razones políticas, mientras se celebra la Cumbre del Clima en París, donde también se verá. “Queremos motivar a la gente para que haga actuar a los políticos”, dice Stevens. En línea con lo que proclamaba This Changes Everygthing, el libro y documental de Naomi Klein, Stevens y Psihoyos creen que los movimientos populares “tienen el poder de evitar que vivamos en un mundo de Mad Max en 2050”. Y con la película lanzarán la campaña #StartWith1Thing (Empieza con una cosa) para “animar a esa gente que quiere ayudar al medio ambiente, pero se siente abrumada y no sabe cómo hacerlo”.

Movimiento vegano

“Si en EE UU todo el mundo eliminara la carne, los huevos y el queso un día de la semana, equivaldría a quitar 7,6 millones de coches de las carreteras para siempre”, cuenta Louie Psihoyos. El documentalista relata en Racing Extinction que la dependencia humana de estos alimentos son una de las causas de la extinción de otras especies por la cantidad de dióxido de carbono emitido y la destrucción de zonas de bosque para convertirlas en pasto.

Vegano convencido, sus principios le llevaron incluso a divorciarse de su mujer el año pasado porque ella decidió que no iba a quitar la carne de su dieta. Su próximo documental insistirá en que “los mejores atletas del mundo son veganos. Quiero desterrar el mito de que para estar bien nutrido debes matar un animal”.