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Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Los personajes, la metatelevisión y el episodio 100

Los protagonistas de 'La que se avecina' cobraron por unos minutos consciencia de su condición de personajes de ficción

Natalia Marcos

La que se avecina ha alcanzado esta semana su emisión número 100, todo un logro para una serie española en los tiempos que corren. Un hito así había que celebrarlo, y para ello, el equipo de la ficción, una de las más seguidas del panorama nacional, tenía preparado un capítulo especial que provocó una marea de reacciones en redes sociales. Los comentarios iban desde los que consideraban que los guionistas se habían vuelto locos hasta los que alababan el atrevimiento a hacer algo diferente.

El capítulo transcurría de forma más o menos normal, con las acostumbradas historias alocadas de los habitantes de Mirador de Montepinar, cuando, de repente, una voz en off interrumpía el devenir de los acontecimientos y les hacía ver la realidad: “Sois personajes de ficción, esto es una serie de televisión”. Ante tamaña revelación, los personajes reclaman una reunión con el máximo responsable de la cadena, un actor que interpreta a quien los espectadores pueden identificar como un ficticio Paolo Vasile. En este ejercicio de metatelevisión, los personajes también tuvieron oportunidad de enfrentarse a las reacciones que generan en el público, con guiños incluidos a la serie en la que muchos de ellos se hicieron populares, Aquí no hay quien viva (ese “un poquito de por favor” no podía faltar), y homenaje en los últimos compases a la fallecida Mariví Bilbao. Finalmente, tal suceso quedó resuelto al estilo Los Serrano: todo era un sueño de Enrique Pastor.

Esa consciencia de los personajes de ficción de su verdadera condición no es algo nuevo en las series. Aunque la primera referencia que vino a la memoria de muchos fue la película El show de Truman, ficciones televisivas como Luz de luna o Doctor en Alaska han osado dejar a sus protagonistas revelarse contra su sino de personaje. Un atrevimiento que significó un soplo de aire fresco en un panorama, el de las series españolas, en el que es especialmente complicado salirse del guion previsto. La que se avecina puede que no guste a todo el mundo, pero 100 capítulos después, logra reunir a más de cuatro millones de espectadores. Ese mérito y el de haber creado una galería de personajes con tipos como Antonio Recio o Amador Rivas son incuestionables.

Sobre la firma

Natalia Marcos
Redactora de la sección de Televisión. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde trabajó en Participación y Redes Sociales. Desde su fundación, escribe en el blog de series Quinta Temporada. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y en Filología Hispánica por la UNED.

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