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“Estoy pagando a un señor para que me ayude a saber qué soy”

El presentador prepara el concurso '¡Boom!' para la nueva temporada de Antena 3

“Estoy pagando a un señor para que me ayude a saber qué soy”

Acaba de aterrizar en Atresmedia y ya le han encargado uno de sus proyectos estrella para la nueva temporada. Juanra Bonet (Barcelona, 1974) será el presentador de ¡Boom!, concurso que prepara Antena 3. Dos equipos, una bomba y preguntas para conseguir desactivar el peligro a tiempo en un programa que pone a prueba el conocimiento y la estrategia de los participantes. Bonet pasa así del concurso Lo sabe, no lo sabe, en el que el plató era la calle, a moverse bajo los focos entre bombas de ficción.

Pregunta. ¿Qué aporta ¡Boom! dentro del panorama de concursos televisivos?

Respuesta. Cada vez que alguien me pregunta “¿pero de qué va el concurso?” y yo digo que de desactivar bombas, nadie me dice “bah, lo de siempre”. En los ensayos he tenido la sensación de estar dentro de un cómic. El diseño es muy de Ibáñez. Y, sobre todo, la mecánica es muy novedosa.

P. Desde que terminó Lo sabe, no lo sabe le hemos visto poco en televisión. ¿Es bueno desaparecer un tiempo para volver con más fuerza?

R. Viene muy bien. Lo sabe, no lo sabe ha sido importantísimo para mí, pero fue extenuante. Le debo mucho, pero fue un programa agotador.

P. ¿Demasiados kilómetros a la espalda?

R. Era más una cuestión de exposición. Cada vez que íbamos a un pueblo o ciudad pequeña, éramos como Michael Landon en Autopista hacia el cielo. Fue cansado no solo por los viajes, por todo. Al estar por la calle, siempre estaba en el plató. Pero si me dicen que seguimos 10 años más, habría seguido.

P. La Wikipedia le define como “actor, presentador y humorista”. ¿Usted cómo se define?

R. No sé. Hay gente a la que le hago gracia, he memorizado líneas de texto... No sé. Estoy pagando a un señor para que me ayude a saber qué soy [risas]. No tengo ni idea, pero tampoco quiero definirme. Si te defines, te cierras puertas. Me gusta la comedia, intento hacerla presentando o actuando... Creo que no te estoy aclarando nada. Se nota mucho que traté con políticos en una época de mi vida.

'Lo sabe, no lo sabe' fue importante para mí, pero extenuante

P. Parece que aprendió bien la lección. Hablando de comedia, ¿cuál diría que es el límite entre ser gracioso y pasarse de gracioso?

R. El que sepa eso se forra. El humor es muy, muy subjetivo. He conocido gente muy graciosa tomando unas cañas o en una sobremesa y que al subirse al escenario no funciona, y al revés. Cosa que también se agradece: no hay nada más desconcertante que alguien que es muy gracioso en el escenario y también fuera de él. En términos clínicos, tendría mis dudas sobre si es normal estar siempre así. En Lo sabe, no lo sabe, cuando apagábamos las cámaras y la gente se acercaba a nosotros a saludar, lo más habitual era decepcionar. Creo que le ocurre a mucha gente que pasa por televisión durante un tiempo continuado, que luego les conoces y siempre son más bajitos, más flacos o más serios de lo que pensabas.

P. ¿Cuál es su valoración del estado de la televisión?

R. Riquísimo. Hay formatos para todos los gustos. Hay programas familiares, documentales a cualquier hora, ficciones muy buenas, ficción de culto, programas para dormitar... ¡Hay incluso informativos!

P. Y usted, ¿qué elige cuando enciende la televisión con la idea de desconectar?

R. Soy más de escuchar música. Pero en televisión, voy a ser obvio: me gusta mucho la ficción americana.

P. ¿Un ejemplo?

R. Ahora mismo, me quedo con Louie.

P. ¿Qué tienen que aprender los humoristas españoles de gente como Louis CK y otros cómicos anglosajones?

R. Aquí hay humoristas de todos los tipos, a nivel comercial hay gente muy potente, y a nivel alternativo también. Y los clásicos... No sé si tenemos que aprender mucho de allí. Sí es verdad que el humor más incorrecto y más negro está más presente en Gran Bretaña y Estados Unidos. Igual echo de menos eso, pero son culturas diferentes. ¿Te imaginas algo como la serie Little Britain en España? Imposible. Pero en cuestión de humor estamos bien cubiertos.

Twitter ha puesto las pilas a los profesionales del humor

P. ¿Es más difícil hacer humor en época de crisis?

R. Este país siempre se ha reído mucho de todo. No creo que sea más fácil o más difícil ahora. El humor siempre es necesario, ya sea como entretenimiento puro y duro, como paliativo o como caballo de Troya para poner en evidencia ciertas cosas.

P. ¿Y es más sencillo hacer humor en la era de Twitter o más complicado?

R. Twitter ha puesto las pilas a los profesionales. Muchas veces se te ocurre un chiste y lo colabas, pero ahora te das cuenta de que ya se le ha ocurrido a 5.000 personas y cuatro horas antes que a ti. Ha subido el nivel de exigencia muchísimo. Yo leo a tuiteros y pienso: “no tires esas ideas, publícalas, guárdalas”. Hay gente realmente brillante, y alucino con que no vivan de ello. Las redes sociales han subido muchísimo el nivel.

P. Una pregunta poco original pero obligada: ¿televisión o radio?

R. Pues una respuesta obligada: donde me quieran.

P. ¿Y qué es lo que más le gusta de cada medio?

R. De la radio... Si digo la palabra "magia", me cuelgas o lo tachas, ¿vale? De la radio me gusta mucho el pacto que se hace con el oyente para fabricar una realidad. En radio he hecho El mundo today, donde teníamos que crear una realidad, una obra de ficción, relatos cortos, teníamos que crear todo el contexto. Ese pacto (y sigo sin decir magia) es muy divertido. Se parece mucho al del ilusionista con su público en el escenario. Y de la tele me gusta lo frenético e inmediato que es, la cantidad de gente que mueve, la cantidad de trabajo que genera. Lo que une a las dos es la vocación, todo el mundo con el que he trabajado en tele y radio está muy enamorado de su trabajo. Y te has olvidado del teatro. De él, lo que más me gusta es que hago lo que me da la gana. Para mí, el teatro es mucho más libre, porque la gente es la que viene a verte, y eso te da mucha más libertad.