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MÚSICA

Videogalería | Diez clásicos de Frankie Valli & Four Seasons

Un repaso por algunos de los éxitos del cuarteto que rivalizó con los Beatles y Elvis, que protagoniza el filme 'Jersey boys', dirigido por Clint Eastwood

Portada del disco de la banda sonora de la película 'Jersey boys'. Ampliar foto
Portada del disco de la banda sonora de la película 'Jersey boys'.

Sherry (Bob Gaudio/ Bow Crewe, 1962)

Primer bombazo del cuarteto de New Jersey con todos los ingredientes que harían del grupo el favorito de las listas americanas en los primeros años sesenta e intérpretes del pop más genuino. La pareja de compositores Bob Gaudio y Bow Crewe iniciaban su edad de oro en la que encadenarían éxitos y números unos a lo largo de la década.

Big girls don’t cry (Bob Gaudio/ Bob Crewe, 1962)

El falsetto de Frankie Valli volvía a dar en la diana y la canción y el grupo alcanzaban de nuevo el número uno de las listas americanas donde se mantendría durante cinco semanas. En plena explosión del twist The Four Seasons salían victoriosos frente al nuevo baile de moda que como decía la canción "lo bailan los muchachos y la gente mayor" y parecía arrasarlo todo a su paso.

Walk a like a man (Bob Gaudio/Bow Crewe, 1963)

Otro número uno. El grupo capitaneado por Frankie Valli se encuentra en esa primera fila privilegiada junto a los grandes, Elvis Presley y Frank Sinatra. Ese mismo año un conjunto californiano llamado the Beach Boys irrumpen con sus juegos vocales y canciones a mayor gloria del surf. California nacía como paisaje pop. El surf ya tenía su himno y sus intérpretes.

Never on Sunday (Hadjidakis/Towne, 1962)

Conocido originalmente como Los niños del Pireo y banda sonora de la película Nunca en domingo (Jules Dassin, 1960) formaba parte del álbum Sherry and others en el que el grupo dejaba una de las versiones –de las muchas que se realizaron– más curiosas y desenfadadas. Sólo por señalar algunos de los intérpretes que han cantado esta balada de aires folklóricos: Julie London, Eartha Kitt, Petula Clark, Doris Day, y por supuesto, Melina Mercouri.

Rag doll (Bob Gaudio/Bob Crewew, 1964)

En plena beatlemanía el grupo consigue otro número uno. Sus canciones parecen formar parte de otra época y de otros tiempos como los agudos vocales de Frankie Valli, su cantante solista. La invasión británica, Beatles, Rolling Stones, Manfred Mann, Tom Jones, y el sonido Motown, Supremes, Four Tops, Temptations, se disputan el nuevo gusto juvenil.

Silence is golden (Bob Gaudio/Bo Crewe, 1964)

Otra canción de largo recorrido. Primera grabación a cargo de The Four Seasons y nueva versión, tres años después, esta vez por el grupo pop británico The Tremeloes que no se diferenciaban mucho de la original pero que se convertirá en un gran éxito internacional. En España serán Los Ángeles los encargados de realizar la versión autóctona.

The sun aint’t gonna shine (anymore) (Bob Gaudio/Bow Crewe, 1965)

Aunque de The Walker Brothers se llevaron el gato el agua finalmente con su versión, anotemos esta primera grabación de Frankie Valli. Hay que rendirse –reverencia incluida– ante una composición como este himno pop compuesto en estado de gracia por la pareja Bob Gaudio y Bob Crewe. Scott Walker completaría la faena estelar.

Can’t take my eyes off of you (Bob Gaudio/Bob Crewe, 1967)

Frank Valli recobró pasados esplendores gracias al éxito de la canción, aunque la gloria discográfica quedaría bastante repartida entre diferentes intérpretes. En España curiosamente la versión que triunfará será la del crooner británico Matt Monro en un castellano british y titulada "No puedo quitar mis ojos en ti".

December 1963 (Oh, What a night) (Bob Gaudio/ Judy Parker 1975)

Adelantándose a los Bee Gees, el grupo realizaba esta incursión pionera en la músico disco, aunque sin el éxito y bombazo discográfico que alcanzarían los creadores de la banda sonora de la película Fiebre del sábado noche. Como otras canciones del grupo, la canción forma parte de la comedia musical Jersey Boys.

Grease (Barry Gibb, 1978)

Aunque la canción debe más a la atmósfera melódica de Fiebre del sábado de noche que al rock and roll del musical Grease, el tema le daría a Frankie Valli una segunda edad de oro devolviéndolo al número uno de las listas americanas y de otros países. Por una vez, Valli dejó aparcado su inmortal falsetto.

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