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Diez años de reinado en las mañanas

'El programa de Ana Rosa’ despide su décima temporada como líder en su franja

Joaquín Prat, Ana Rosa Quintana y Màxim Huerta.
Joaquín Prat, Ana Rosa Quintana y Màxim Huerta.

La próxima semana, El programa de Ana Rosa pondrá punto final a su décima temporada. El magacín de Telecinco, producido por Cuarzo, se irá de vacaciones dando el relevo a El programa del verano y celebrando 10 años de liderazgo en las mañanas televisivas.

Las cifras dan vértigo: más de 10.500 horas de emisión en directo y 2.346 programas. Diez años después, el espacio cierra con una media del 19,6% de cuota de pantalla, frente al 16,8% que obtiene Espejo público en Antena 3. ¿Dónde está la clave del éxito? “Creo que el secreto es escuchar lo que le preocupa a la gente, lo que siente, y tener un equipo magnífico detrás”, explica Ana Rosa Quintana en una charla telefónica. Poco después, Paolo Vasile, consejero delegado de Mediaset, anunciaba que el contrato de la periodista había sido renovado "hasta que ella quiera".

La presentadora hace un balance más que positivo de esta década. “El programa nació casi al mismo tiempo que mis hijos; han sido unos años maravillosos en todos los sentidos. A veces da un poco de vértigo y dices ‘que siga, que siga, por favor”.

No todo es tan bonito. Detrás del éxito hay muchas horas de trabajo y muchos madrugones. “Todas las mañanas, cuando me levanto a las 5.30, tengo la tentación de abandonar, de dejarlo todo. Pero en cuanto llego a la redacción se me pasa”. “Lo más duro de un trabajo así son los horarios, porque no se acaba nunca, y el año es muy largo. Son cuatro horas de directo y prepararlo lleva muchísimo tiempo”, añade. Y después llegan los temidos datos de audiencia, algo que no parece inquietar a la reina de las mañanas televisivas: “No me ponen nerviosa. Lo tomo como una ayuda. Analizar con detenimiento las audiencias te sirve para ver lo que has hecho bien y lo que has hecho mal, qué interesa y qué no”.

El espacio cierra el actual curso con una media del 19,6% de cuota

Diez años han dado para muchas entrevistas complicadas, como las de personas con problemas personales importantes —“cuando alguien está roto de dolor es mucho más complicado, y más si es un personaje anónimo”—, e incluso han dejado alguna cuenta pendiente. “Cuando me preguntan a quién me gustaría entrevistar siempre digo que al Rey, entrevistarlo relajado, en plan ‘ahora os voy a contar todo de verdad’. Igual aguantando otros 10 años ahora tenemos más suerte”.

En un tiempo en el que la crisis ha golpeado con fuerza a los medios de comunicación, Ana Rosa Quintana se muestra optimista respecto al estado del periodismo televisivo. “Lo veo mejor que el periodismo en medios escritos; hay más crisis en la prensa. Se está haciendo mucho periodismo en televisión y estamos en un buen momento”, opina.

Con la abdicación de Juan Carlos I y la posterior proclamación de Felipe VI, el programa vivió dos jornadas en las que tuvo que hacer frente a más horas de las habituales y en que la actualidad casi obligó a ir improvisando sobre la marcha. “Son los que más me gustan, los días en los que rompes la escaleta y vas haciendo el programa durante seis horas con lo que va sucediendo. La adrenalina funciona muy bien en esos casos”.

¿Y en otros 10 años, dónde se ve Ana Rosa Quintana? “Uf, no lo sé. Soy muy inquieta; he hecho muchas cosas en mi vida. Seguro que estaré haciendo algo, lo que no sé es qué. Igual estoy escalando el Everest, vete a saber”.