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El festival que se tiene que explicar

El atípico Primera Persona, dirigido por Kiko Amat y Miqui Otero, reúne a artistas y escritores como Junot Díaz, Shalom Auslander o la banda favorita de Kurt Cobain

La banda The Raincoats.
La banda The Raincoats.

Interior. Noche en que eliminan al Real Madrid de la Champions. Pub irlandés en la zona alta de Barcelona. El escritor Kiko Amat está repasando un e-mail impreso mientras sorbe su segunda pinta de Guinness. Llega el también escritor Miqui Otero. Se sienta. Llega (tarde) un periodista, al que, para preservar su anonimato, llamaremos a partir de ahora Tentaciones El País (tributos a JD Salinger r’us). Se sienta. Piden dos pintas de rubia. Kiko le pasa el papel a Miqui, que no es más que un e-mail que este le mandó ayer por la mañana y cuyo asunto es: Lista de Mierdas Lastminute.

Miqui: ¿Hemos encontrado ya el ratón de peluche con banjo?

Kiko: Yo tengo uno tipo mimo, pero, no sé, si alguien quiere meterse ahí a manejarlo…

Es un evento alrededor de las letras y la música, pero desde el prisma de quienes han convertido su propia vida en el objeto de su obra

Miqui: No seré yo… ¿Qué más? ¿Elepés de Dire Straits?

Kiko: Vas a discos Revolver y listos… Igual ya vale uno de Phil Collins, cualquier bazofia…

Miqui: Hombre, igual mejor somos fieles al texto.

Tentaciones El País: Yo tengo uno… Quiero decir, de disco de Dire Straits. Tengo uno.

Kiko: Pero que no sea el bueno.

Miqui: ¿Hay uno bueno? El de la parabólica en la portada… Yo lo tengo.

Kiko: No, hombre, no, que era una guitarra… Un momento, tres personas en la mesa y dos tienen discos de Dire Straits en casa… No sé yo…

Tentaciones El País: En el mío sale una guitarra que parece una lata de sardinas.

Kiko: Es un steel guitar.

Tentaciones El País: Eso.

Miqui: Hay un disco con una parabólica. Seguro.

Kiko: No te juegues nada que vas a perder.

Miqui: Que no…. Espera, que lo miro en el móvil… Bueno, igual es un greatest hits.

Kiko: Ah, pero el que salen todos los hits, So far away y eso, es el de la guitarra.

Tentaciones El País: ¿Lo tenéis todo claro?

Kiko: Lo de Dire Straits ya sí, el resto…

Señoras y señores, olvídense de limusinas en el aeropuerto, walkie talkies y reuniones con contables, así se monta un festival. Al menos, así parece que se ultiman los detalles del Festival Primera Persona, que tendrá lugar en barcelonés CCCB los días 3 y 4 de mayo y que en su segunda edición cuenta con la presencia, entre otros, de los escritores Junot Díaz, Daniel Ray Pollock o Shalom Auslander, de Robert Foster, miembros de los míticos Go-Betweens, de Gina Birch y Ana Da Silva de las maravillosas The Raincoats, del exgángster reconvertido en escritor de best sellers, Dani El Rojo, y de juntaletras pro de la tierra como Marcos Ordóñez, Oriol Llopis o Manuel Jabois. “Este es el festival que se tiene que explicar… Eso es algo que me está quedando claro más que nunca en esta segunda edición”, interviene Kiko Amat. Nosotros pensamos que durante la conversación previa, alrededor de Dire Straits, peluches y demás había quedado clarísima la idiosincrasia de este Primera Persona, pero igual sí es necesario explicarlo mejor. Miqui Otero colabora en la tarea: “El jueves hacemos la fiesta de presentación y, bueno, Kiko, que Antonio Baños dice que quiere no sé qué de un uniforme de militar…”. Ahora sí. Clarísimo. Pasemos a la siguiente pantalla.

(Tiene correo nuevo de: Miqui Otero. 13:01. Mensaje: “Oye, que la comida con Robert Foster es mañana. En el Mundial”)

Cuando el año pasado, la buena gente del Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona sondeó a estos dos para ver si se les ocurría algún evento, ambos parece que lo tuvieron inmediatamente claro. Había llegado el momento en que hacer lo que te da la gana pasaba de ser un derecho a una obligación. Así, propusieron un evento alrededor de las letras y la música, pero vistas desde el prisma de quienes han convertido su propia vida en el objeto de su obra, de quienes son sus propios héroes, como rezaba el lema del evento. Se invitó al joven escritor Ben Brooks para que se hiciera un tatuaje sobre el escenario, se le facilitaron enormes dosis de alcohol al escritor norteamericano y responsable de la serie Bored to death, Jonathan Ames, y se invitó a Jota de Los Planetas y a Sr. Chinarro a que se sentaran, discutieran sobre sus canciones y tocaran algunas coplas. Chinarro a la guitarra, Jota feliz con la aplicación que simula una batería que parecía haberse acabado de descargar en su Ipad. Los responsables del Festival Grec, de la temporada de ópera en el Liceu y de varios festivales de Jazz aún no comprenden cómo aquello llegó a agotar entradas. “Fue sorprendente. Hubo momentos en que alucinamos, no nos creíamos que nosotros dos hubiésemos sido capaces de hacer eso y que, además, estuviese funcionando”, recuerda Miqui al respecto del éxito de la primera edición, que propulsó, sin duda, esta segunda, la que, según ellos, convierte el evento “en un festival longevo”.

Pausa publicitaria:

“Eres el mejor, Cienfuegos”, Kiko Amat. ISBN: 9788433-340-3. 13.99 euros. Pgs: 288

“La cápsula del tiempo”, Miqui Otero. ISBN: 9788493881740. 21 euros. Pgs: 384

Para todo lo demás… Google.

“Este año hemos trabajado con más tiempo, hemos afinado nuestras dotes de seducción para atraer a los artistas y creo que el cartel refleja eso. Siento que está más trabajado, se ha agrupado a gente alrededor de ciertas temáticas, lo que le da como más peso. Está el tema de los dietarios, el del hip hop en los ochenta, el de Barcelona ciudad… Además, va a aparecer la madre de Shalom Auslander”. Así resume a grandes rasgos Amat el paso adelante que ha dado el evento en esta segunda edición.

Sin comprometer un ápice el precepto de solo traer a gente que los organizadores admiran –en la vida, hay ocasiones en que debes ser talibán; si no, un día te encuentras con Junot Díaz, y al siguiente te han colado a Ildefonso Falcones–, el nuevo Primera Persona presenta un cartel sin concesiones y cuyo previsible éxito no hará más que confirmar una vez más que, a veces, no estamos tan solos como pensamos. La primera persona del singular muchas veces se parece sobremanera a la primera persona del plural. “Hay dudas, no creas. Está el tema Raincoats. Nosotros pensamos que tenían mucho tirón, y resulta que nadie les está haciendo ni caso cuando se repasa el cartel”, interviene Miqui. “Y mira que a Kurt Cobain le encantaban. Me parece que tendremos que poner un letrero tipo Kurt Cobain presents…”, propone Amat, quien al recordar el proceso de seducción de los miembros del cartel de este año coloca como ejemplo a Robert Foster, un tipo al que se le ha tendido una feliz emboscada que ni su equipo de management ha sido capaz de atajar. “Primero le dijimos, claro, que éramos fans, que podía venir y hacer lo que quisiera, que esto era un recital en el que podría leer sus letras y tal… Al final, aceptó, entró el manager a pedir ciertas cosas y bueno… Nada, que al cabo de un tiempo, cuando ya vimos que estaba el tío dispuesto a venir, con billete y todo, le comentamos: ‘Mira, Robert, ya que estás aquí, pues igual si te damos una guitarra, tocas algo’. Total, que ahora toca con una banda y todo”.

Özil ha estado a punto de marcar, el balón ha salido desviado por un pelo de coño de mosca. Tras el sobresalto, Miqui recuerda: “Oye, por cierto, ¿sabemos donde está Robert Foster? Ya ha llegado, lo sé, pero como el tipo no tiene móvil y estos primeros días se queda en casa de unos amigos, pues… No sé, habrá que dejarle un mensaje en el hotel”. El elemento thriller. Deberes para mañana: pillar discos de Dire Straits y localizar a una figura mítica del indie australiano. Así se monta un festival, aunque no lo ponga en ningún manual de gestión cultural.

(Mensaje saliente: Para Miqui Otero. 13.07. mensaje: “Cuidado con lo que pones en los e-mails que lo estoy copiando y pegando todo en el artículo”)

Una de los elementos que definen el evento es la implicación de los artistas en el mismo. Y eso va más allá de pedir una pistola de juguete, una máquina de escribir o un juego de toallas de playa para convertir su experiencia en el escenario en algo memorable. El caso más claro de esto es Jonathan Ames. El hombre llegó a la ciudad el año pasado dispuesto a dar una charla al uso. Pero la noche antes del evento sufrió una encerrona en el bar Ramón (el nido de las águilas del evento), olvidó sus problemas con el alcohol, se pimpló una botella de vodka (no pregunten qué hizo con la mano libre) y se pasó un día entero con uno de los colegas de los organizadores, el mismo que durante su actuación compartiría escenario con él haciendo las veces de mayordomo. “Se creó un vínculo muy interesante que luego se vio en el escenario. Ames comprendió pronto que no podía hacer algo con el piloto automático y montó un show memorable”, recuerda Miqui al respeto de una actuación que terminó con varios miembros del cartel y del público haciendo el perrito sobre las tablas de un centro artístico y cultural que este año tiene previsto programar eventos alrededor de figuras como Pasolini o Salvador Espriu. “Ames es lo más cercano a algo tipo stand up comedy que hemos tenido. Eso es, de alguna manera, nuestra asignatura pendiente”, apunta Kiko. “Este año hemos tratado de traer a Louis CK, pero ni caso. Y bueno, Bill Hicks está muerto. Pero seguiremos intentándolo.

El éxito de la fiesta previa al evento de 2012 y las aglomeraciones que se vivieron en el Ramón han provocado que, este año, el jueves se organice un evento previo en el bar del CCCB, que empezó otra vez como algo íntimo y promete terminar siendo la causa de que los organizadores y casi todos los invitados arranquen el evento con una resaca de dimensiones bíblicas. Otra vez. En la fiesta actuarán, entre otros, Urogallos (ex TCR) y el gran Antonio Baños, el hombre que nos hizo periodistas a toda una generación de indocumentados imberbes que juntaban letras como podían en la prensa gratuita local durante los años noventa. Hoy se rumorea que Obama considera la posibilidad de darle la secretaría del tesoro y las llaves de Fort Knox. “Baños es otro que, al principio, decía que le daba como pudor esto de salir y hablar y, al final, ya ves, la va a liar con uniforme y todo”, recuerda Otero.

Y es que, para algunos aún es complicado aceptar no solo que puedan ser los héroes de otra gente, sino que, en su arte, ellos son sus propios ídolos. El año pasado, Tobi Vail (Bikini Kill) era reticente a contar su vida. Quería hablar de su comuna, hasta que la convencieron de que ella era parte de aquello, aquello era parte de su experiencia y ella era lo que era por aquello y la experiencia que le trajo. “Es que, a veces, los artistas, piensan que inventan de cero y que ellos no son parte de sus creaciones, y aceptar que son su primordial fuente de inspiración les parece como si estuvieran claudicando”, apunta Kiko. Mientras, Lewandowski la manda al larguero y Miqui recuerda especialmente el caso de Chinarro, quien no acababa de ver muy claro el precepto de todo esto. Ya en el escenario empezó a comentar el origen de uno de sus temas. Entonces, llegó la epifanía. “En un punto, dijo que no recordaba por qué había escrito esa canción, y Jota intervino y le recordó que el tema venía de un problema que había tenido con su suegro. Lo escuchamos y pensamos. ¿ves como sí, hombre? ¡Es exactamente eso!”.

(Tiene correo nuevo de: Miqui Otero. 13.54. Mensaje: “Dicen los del CCCB que la venta de entradas anticipadas va bien, pero seguimos cagados. No descartamos la falsa publicidad para impulsar a The Raincoats. Cartel en la calle tallers: NIRVANA and Kurt Cobain LIVE at CCCB * tocará la banda favorita de Cobain: The Raincoats”)

Interior noche en que la moto no quiere arrancar y coges un taxi, como si esto fuera 2007 otra vez.

Kiko: Este año no va a venir ni Dios, ya verás.

Miqui: Ni el Tato. Podemos poner un cartel en una butaca de la primera fila que ponga Tato. A ver si viene…

Sobre la firma

Xavi Sancho

Forma parte del equipo de El País Semanal. Antes fue redactor jefe de Icon. Cursó Ciencias de la Información en la Universitat Autónoma de Barcelona.

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