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Ocho razones para adorar 'Justified'

Ocho razones para adorar 'Justified'

Hay series que, por lo que sea, no triunfan como deberían. Gustan a la crítica pero no al público o al revés. Sufren críticas injustas de quienes no han tenido la paciencia, el tiempo o el interés de dejarlas crecer o simplemente son despreciadas. A Justified, cuya tercera temporada estrenó Calle 13 el miércoles, le ha pasado un poco de todo.

Aquí van ocho argumentos, son los que me han salido, en defensa de una serie de calidad y entretenida. Algunos de ellos, si no casi todos, pude compartirlos con Alberto Nahum y Alberto Rey el pasado lunes en el debate al que nos invitó Calle 13 con motivo del estreno de la tercera temporada.

1.- Raylan Givens. Un personaje que es un argumento en sí mismo. Excesivo y genial, convencido de que a veces es necesario hacer el mal para que el bien triunfe, Raylan es, como bien define su jefe Art Mullen, (otro gran personaje de una serie que está llena de ellos) "un pésimo Marshall pero un buen hombre de ley". Chulo a veces, honesto siempre, paternal en ocasiones, justiciero, sarcástico, capaz de reírse de sí mismo y eficaz, Raylan, interpretado muy bien por un Timothy Oliphant que no se ha visto en otra igual, es algo más que un Marshall con ganas de quitarse de en medio a los malos. Su crecimiento a lo largo de la segunda temporada es una de las claves del éxito de la serie. Un tipo atractivo, que empezó trabajando en una mina, capaz de disparar a su padre o a su mejor amigo, con quienes tiene una relación surrealista, y de jugarse la vida y su relación con Winona por una chica de 14 años a la que no conoce.

2.- Las heridas tardan en curarse. Justified es una serie realista. La gente toma decisiones, actúa en consecuencia y asume las consecuencias. Las heridas de la vida, las derivadas de esas decisiones, duelen y no sanan de un día para otro. Los disparos, rasguños y palizas, tampoco.

3.- Mujeres poderosas. Es complicado encontrar una serie o película con un grupo de mujeres tan espectacular y sólido. Mags Bennet es de los mejores personajes del lado oscuro que se ha podido ver en los últimos tiempos en la ficción estadounidense. Ava asume con clase y determinación que la vida quizás no vaya por donde habría pensado y no duda en agarrar su escopeta para defenderse. Hellen, la tía de Raylan, es parecida. Carol Johnson, la representante de los dueños de las minas de carbón es sencillamente genial: violenta, manipuladora, sin escrúpulos, atractiva... Loretta, esa mujer de 14 años, es un personaje complejo y duro. Todas sirven para dar a una serie que podría parecer para amantes de la testosterona un carácter poliédrico difícil de igualar.

4.- Es un western noir. Conjuga lo mejor de los dos géneros: personajes duros enfrentados a situaciones desesperadas, decisiones difíciles con consecuencias desastrosas, ambigüedad moral, acción, profundidad, drama y humor negro. Añádase a un protagonista que no es nadie sin su sombrero y su peculiar sentido del sarcasmo y tenemos la receta perfecta.

5.- Es la mejor adaptación posible de una obra literaria. Justified lleva a la pantalla el relato de Elmore Leonard Fire in the hole, en español titulado simplemente Raylan y editado por Alianza. Leonard es un maestro de los diálogos y el humor negro y sutil difícilmente superable. Pues bien, en la serie hay momentos en los que se iguala esa capacidad para el diálogo ágil y que roza a veces el surrealismo y otros en los que directamente se supera a la obra literaria. Por ejemplo me parece un hallazgo esencial sustituir al malo masculino de la obra de Leonard, Pervis Bennet, padre de Coover y Dickie, por Mags, como decíamos antes, uno de los grandes aciertos narrativos de la serie.

6.- La serie crece y mejora. Con mucho acierto, Alberto Nahum definía Justified como una serie iceberg. Después de un piloto discreto y de una primera temporada más centrada en Raylan y en la resolución de un caso por capítulo, en la segunda temporada la trama general se hace más colmpleja y alcanza, de nuevo Nahum, ese carácter de mitología familiar. La lucha eterna entre esos tres clanes (los Givens, los Crowder y los Bennet) del condado de Harlan (Kentucky) tiene todos los elementos de un drama clásico de alcance universal.

7.- Secundarios de lujo. Gran parte de la responsabilidad de la mejora continua de la ficción radica en la valentía de los guionistas para hacer una serie coral y no vivir de las rentas de un personaje tan icónico como Raylan. El jefe Art, del que ya hemos hablado, Winona (perfecta en su indeseable papel de atractiva señorita sureña), Mags, siempre Mags, Arlo, Loretta, y, sobre todo, Boyd Crowder. Walton Goggins (Shane en otra serie maravillosa y despreciada serie, The Shield,que tanto disfruté comentando con Miriam Lagoa) borda el papel del amigo y archienemigo de Raylan. Una relación complicada y creíble de dos amigos que se odian o si se prefiere de dos enemigos que se quieren.

8.- Es divertida. Sí señoras y señores. Justified es una serie de alta calidad que se ve de maravilla, que entretiene y engancha. Una serie con carga moral, profundidad y mucho entretenimiento. La tercera temporada no hace más que demostrarlo. Si sigue así, que vengan muchas más.