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Vivir y recordar con Aquellos maravillosos años

Vivir y recordar con Aquellos maravillosos años

Lo confieso: todavía, hoy, se me ponen los pelos de punta cuando veo el arranque de The wonder years (Aquellos maravillosos años, título en España). Tanto tiempo después, me emociono igual cuando escucho la voz rota de Joe Cocker, cantando el tema original de los Beatles, With a little help with my friends, mientras pasan esas imágenes de cámara casera a modo de carrusel de época.

Han pasado unos cuantos años, aunque tal y como corre la dichosa vida me parece una eternidad, de cuando me encontré con esa serie en La 2. No sé a qué hora de la noche la ponían pero, con la sensación extraña y aventurera del niño que le gana horas a la cama, el chaval que entonces era sentía un temblor inocente y maravilloso cuando se adentraba en la vida de Kevin Arnold. Como él, me sentaba frente al televisor para conocer los deseos, las frustraciones o las anécdotas que sucedían en el interior de la pequeña pantalla, donde su vida se me hacía tan cercana que, más de una vez, creí que mi colegio y barrio de Madrid escondía los mismos entresijos existenciales que aquel vecindario estadounidense. Que yo recuerde, nunca se supo en qué ciudad vivía Kevin, aunque su chaqueta de los New York Jets sugería que andaba por algún lugar del Estado de Nueva York.

Cuando hoy, bastante más mayor, veo la buenísima y aplaudida Mad Men, reflejando la sociedad estadounidense de los sesenta, no puedo por menos que acordarme de esta serie de la cadena ABC que estuvo en antena de 1988 a 1993 (en España, de 1990 a 1994). The wonder years reflejaba también esa época de cambios y conflictos sociales que alumbró muchas conquistas y unos cuantos desengaños en Estados Unidos. Como en Mad Men, se trataron la muerte de John F. Kennedy, la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos, la carrera por llegar a la luna o el desarrollo de la cultura juvenil y la contracultura.

Kevin Arnold Con maestría, sus creadores ensamblaban cotidianidad con historicismo. Los hechos existenciales en la vida de Kevin transcurrían perfectamente asociados a los acontecimientos históricos de EE UU. Solo que, si en Mad Men se ve todo bajo el prisma adulto de Don Draper, en The wonder years era la mirada fascinada de un niño la que nos mostraba esos años. A su modo, Kevin, como Don, también sobrevivía en su mundo, se enamoraba, triunfaba o fracasaba e, incluso, se sentía solo.

Creo que lo difícil era no identificarse con la vida de Kevin. Tan corriente como extraordinario, el transcurrir de sus días estaba plagado de momentos inolvidables. ¿Quién no hacía suyo ese primer beso, aquel gol que daba la victoria de tu equipo, aquel suspenso trágico, la primera pelea, el primer adiós para siempre, el primer grano, la cena de Navidad con todos juntos, la complicidad de una madre o la soledad de un paseo nocturno?

The wonder years nos hacía cómplices con esa entrañable voz en off de un Kevin mucho más mayor, recordando y, sobre todo, reflexionando sobre lo que se fue, lo que quedó y lo que nunca llegó (Mario Castañeda hizo el doblaje en España). Era un magnífico relato nostálgico sobre la infancia y la adolescencia. También la crónica de una época dorada en todos los aspectos. Un formato con estilo, ritmo y buenas reflexiones, y en el que se inspiraron los creadores de la española Cuéntame cómo pasó.

En mi caso, además, la serie me marcó para siempre por su gran selección musical. Qué canciones, qué esplendor, qué época. Visto con la perspectiva que da el tiempo, gracias a The wonder years, empecé a interesarme por la música como una banda sonora para ilustrar mi vida. Buena parte de los gustos musicales que hoy tengo se los debo a la estupenda música que en sus capítulos sonaba mientras Kevin, su amigo Paul o su querida Winnie crecían. With a little help with my friends de Joe Cocker, en formato soul diferente al pop de los Beatles, lo considero una especie de himno personal al que acudo a menudo. Tengo que decir también que me compré uno de mis primeros cassettes al escuchar Good Vibrations de los Beach Boys en uno de sus capítulos. Mi primo mayor me dijo quienes eran y los Beach Boys más mágicos me llegaron de niño y gracias a esta serie.

The-wonder-years Pero había muchísimo más, siempre con composiciones de aquellos años tan esenciales de la música pop: Bob Dylan, Simon & Garfunkel, Carole King, The Byrds, Neil Sedaka, Joni Mitchell, The Temptations, The Beatles, The Doors, Marvin Gaye… Todavía conservo, como la primera moneda de oro para un pirata, el recopilatorio con la música de la serie que me regalaron por un cumpleaños. Kevin y Paul aparecen en la portada, tirados en el césped, y en el interior hay canciones tales como When A Man Loves A Woman de Percy Sledge, Smoke Gets In Your Eyes de The Platters, I'm A Believer de The Monkees, Sitting on the dock of the bay de Otis Redding, Wild Thing de The Troggs o Happy Together de The Turtles.

Con su música, sus reflexiones, su temática y su nostalgia, los 115 capítulos de The wonder years fueron una tierna y cautivadora crónica humana y social. Hoy la siento como mía. Como hoy siento como mías las últimas palabras pronunciadas por esa voz en off de un Kevin Arnold más mayor, incapaz de olvidar lo que significa crecer, vivir, recordar. "Crecer sucede en un latido. Un día estás en pañales, al siguiente ya no estás aquí. Pero los recuerdos de la niñez permanecen contigo todo el camino. Recuerdo un lugar, un pueblo, una casa como muchas casas, un patio como muchos patios, una calle como muchas otras calles. Y el asunto es que, después de todos estos años, sigo mirando hacia atrás, maravillado".


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Comentarios

Lo siento, nos expresamos donde podemos. En los tiempos de la dictadura utilizábamos cualquier medio, fundamentalmente las paredes, único espacio en blanco accesible y democrático. Hoy parece que volvemos a las mismas, por lo que tenemos que desenterrar el spray para pintar en estos espacios virtuales. Disculpen las molestias. El mensaje es el que sigue: Censores, ¿tenéis miedo a la verdad? Entonces, ¿qué clase de libertad es esta? Hay una nueva suerte de terrorismo que se funda en la censura. Los medios caminan, a pasos agigantados, hacia el pensamiento único. A primera vista, y a un lector adocenado, pudiera parecerle que practican la pluralidad, pero es un espejismo. La auténtica oposición la silencian; la oposición, digo, aquella voz que disiente y se aparta del rebaño. A esa es a la que censuran. Tal la mía y las de otros que aquí se manifiestan. Sobre este subterfugio hay sobrados ejemplos. Que le pregunten, si no, a Noam Chomsky, sobre la libertad de expresión en EE.UU. Una pantomima. Una burda coartada para sostener la mentira del Poder, su intolerancia, el estrangulamiento de la democracia real. En este país (País también, lamentablemente), fieles discípulos, les están emulando con nota. Al fin los foros no son sino un entretenimiento para que la auténtica rebelión no salga a la calle. Pero nos queda la denuncia, y esa no la podéis detener. Comenzaremos el peregrinaje por foros y páginas, denunciando, una vez más, vuestros desmanes, administradores taimados. ¡No nos callaremos! Al menos, ya que coméis de El País, debíais de haber aprendido este principio. No somos simples payasos. Con esta protesta enseñamos que no hay que retroceder por muy fuerte que parezca el enemigo, fomentamos la indignación contra el silencio. En esto basamos nuestra dignidad.
Aquella serie también marco mi vida. Puede que sea la primera serie que recuerde junto con "Canción triste de Hill Street", que también tenía una emblematica canción de entrada, que hacía sentir más su titulo original (Hill street blues). Creo que la tematica de las series se ven apoyadas, en mucho, por las canciones que las acompañan, como también hace "Mad men" al finalizar cada capitulo o "Cuentame como paso". Un buen repertorio de himnos no solo afianzan la narración sino que hace recordar los buenos o malos momentos que nos hacen sentir.
Tenía que salir de Fernando Navarro uno de los mejores posts de este blog, como no. También ayuda el sujeto, porque esta serie creo que marcó a muchos. Como dices, esa introducción con la voz de Cocker (ahora la escucho y pienso irremediablemente en la serie) y las imágenes de Super 8 te dejaban abducido ya para el resto del capítulo. Eso sí, es una serie mítica, entrañable y personalmente uno de mis tótems televisivos, pero tengo la sensación de que habrá envejecido mal, y por precaución, y para mantener su aura mágica, no pienso revisarla en un futuro próximo.
Maravillosa serie...la mejor..q recuerdos, a mi tb me ponia los pelos de punta y me transportaba a mi infancia...en realidad no sabria decir porq me tocaba tan dentro, por todo supongo...dificil explicarlo con palabras..porq no se trataba de palabras...gracias por recordarlo, estoy deseando conseguirla para verla de nuevo...
Todos vivimos aquellos maravillosos años y de vez en cuando, o muy a menudo, regresamos casi sin darnos cuenta para seguir caminando. Aunque se nos escape una lagrima de nostalgia. Gracias por lo bien que lo cuentas y por las canciones que escucho ahora una y otra vez.
Con la cantidad de tonterías que reponen en la TDT ya podrían reponer esta serie.
Antonio deja de dar la plasta con tu mensaje, blog que me meto blog que me encuentro tu paranoia, eres un poco pesadito. Hazte una terapia o algo, anda.
Antonio deja de dar la plasta con tu mensaje, blog que me meto blog que me encuentro tu paranoia, eres un poco pesadito. Hazte una terapia o algo, anda.
El niño de Aquellos maravillosos años y la música es lo más parecido a una magdalena proustiana para mucha gente de mi generación. Gran post
A mi tb se me ponen los pelos de punta al escuchar a Joe Cocker cantando With a little help of my friends. También mi mente se va hacía esa serie. Ha faltado contar lo del rumor de toda la vida, Marilyn Manson era el chico que interpretaba a Paul. http://planetamancha.blogspot.com/
Yo tenía 14 años cuando mataron a Kennedy así que esta maravillosa sserie me pilló adulta aunque la ví con la misma fascinación que me hijo adolescente. Que razón tienes! a quienes nos gusta la música no podemos olvidar su banda sonora con lo mejos de los 50, 60 y 70. Yo sigo adorando esa música, esos personajes tan bien construidos y tal reales. Por eso no he podido pasar nunca del 3º capítulo de "cuentame.."
Que nostalgia recordar cómo los paradigmas del pensamiento adolescente norteamericano se introdujeron en mí.Que duro pensar en lo difícil que ha sido, y sigue siendo, desmarcarme de ellos, aunque sólo sea parcialmente.Que jodido es que todas las monedas tengan dos caras.
Serie grabada a fuego en mi memoria. Las canciones que sonaban en los diferentes capítulos me hicieron adentrarme en la música de esa década que no víví, al tratar de averiguar qué artistas las interpretaban. Las vivencias de Kevin Arnold son, en esencia, extrapolables a mi propia existencia, aunque con veinte años de diferencia en el tiempo. Los años ´60 para Kevin son lo mismo que los ´80 para mí. Jamás llegué a ver ese mítico último episodio. No sé, de hecho, si quiero verlo. Sr. Navarro, magnífico texto con el que me identifico absolutamente.
Sin duda es una de las grandes series de nuestra vida, aún se me encoge el corazón al escuchar esa melodia, millones de recuerdos y pensamientos se agolpan con solo escuchar los primeros compases de la fabulosa e inigualable melodia...Es una pena que los jovenes de ahora no la vean, vivirán una realidad que nos ha acompañado a muchos treintañeros...
Kevin era un perdedor puro y duro, como la gran mayoria de los adolescentes. Por eso nos encanta esa serie, porque "populares" de instituo hay 4 por clase, pero gente normal hay a montones, y veiamos en Kevin un refejo de nosotros mismos
una serie maravillosa y muy nostalgica....
Que coincidencia...precisamente hoy cuando bebia un cafe en Starbucks me acorde de esa serie.....tengo una meta por cumplir en mi vida y me atormenta el hecho de que en unas pocas semanas alcanzare los maravillosos 50's....estaba lloviendo y me dije: bien, no voy a a solucionar mi dilema en un par de dias, menos en una tarde lluviosa como esta....asi que: otra vez me vi pidiendole al de arriba que me de la fuerza que me hace falta....a ustedes los espanoles, les deseo lo mejor, Dios aprieta pero no ahoga, nunca pierdan la fe. Saludos desde Virginia, Un amigo.
Suscribo palabra por palabra, todo el artículo. Todos estamos de acuerdo en la fabulosa combinación de narrativa y la música. Por cierto; no recuerdo otra serie que explique con tanta ternura el paso de la pubertad a la adolescencia; y ahí es donde nos impactó a los que recordamos aquella época tan decisiva en nuestras vidas. Mientras escribía el texto, pensaba en la gran interpretación de los chavales Fred Savage y Danica McKellar; y en lo convincentes que recuerdo que eran cuando se enfrentaban al primer beso, y a su relación de novios en la serie. He buceado en la red, y he buscado la página de Danica en la wikipedia, y explica que su primer beso fué en el rodaje con Fred Savage........ Ya entiendo lo convincente de su personaje. Si visitáis su página personal veréis que es una mujer preciosa....... y una excelente matemática. Si me "enamoré" de chaval de ella.... ahora que la he redescubierto, me he enamorado de la mujer en la que se ha convertido..... je, je, je.
¿Qué puedo decir de esta serie? La ví desde su primer episodio hasta su final y realmente cambió mi vida.
Lo que dices en tu artículo sobre que no se sabe en que ciudad vivía Kevin,aunque su chaqueta de los New York Jets sugería que andaba por algún lugar del Estado de New York lo as copiado literalmente de la wiki en us página en inglés. Un periódico como El Pais no debería documentarse en una web como esa.
Una "web como esa", y más en inglés, es quizá de las mejores fuentes de bibliografía con las que contamos en la red.
¡Qué espanto! Nunca soporté esa serie. Tampoco me gusta nada Mad Men. Las dos me parecen decadentes y churretosas, siempre intentando cautivar con las manchas del pasado. Porque ésa era su pretensión: ganar adeptos (Mad Men mucho más que la otra). En cuanto a los temas musicales... ¿qué quieres que te diga? Yo no necesito que me los sirvan en bandeja para descubrirlos. Escudriño.
Paul, el primo de gafas, al crecer se transformo en Marilyn Manson. Leyenda urbana o realidad?
Leyenda urbana. El auténtico Paul ha salido en prensa, no es MM.
Qué recuerdos! parece mentira que hayan pasado tantos años, y que aun recuerde con nostalgia esa serie. La música de la serie de lo mejor, y el opening, simplemente genial.
Una gran serie que trae grandes recuerdos, pero no nos deberíamos olvidar tampoco de las series un poco más "canallas" que son como la cara B de estas series. En este caso, la cara B de Aquellos maravillosos años, sería seguramente Malcolm in the Middle, fabulosa también.
Recordemos que los creadores de la española Cuéntame cómo pasó no "se inspiraron", sino que plagiaron la serie americana, que es lo unico que sabemos hacer en este pais (hospital centra-urgencias, policias-cancion triste de hill street, un paso adelante-fama...la lista seria interminable). En cuentame como paso intentaron tratar la imagen para qeu pareciera antiguo y salian con el pelo verde. era sensiblera, muy floja. Sentimentalismo edulcorado.
¿Y de qué iba la serie?
¿Quién no se ha enamorado de Winnie Cooper o incluso de la hermana hippie de Kevin?. Salvando las distancias cronológicas y geográficas, en el fondo la serie habla de nosotros mismos.
para Pablo: ¿y tu que hacias tambien por la wiki? Al del articulo, gracias por "plagiar" por que yo me lo hubiera perdido.
Hoy la has clavado macho. Las reflexiones de Kevin, viendo al pasado, describian lo que viviamos los chavales de nuestra epoca. Compre la serie y mi hijo se la trago toda, y tuvo el mismo efecto que en mí, algo tiene el agua cuando la bendicen!
Curiosamente, esta serie fue estrenada en 1988, coincidiendo con el vigésimo aniversario de Woodstock, la canción que caracteriza la serie fue escrita por Mac Cartney (aunque en los créditos dice Ln - McC, en virtud a un acuerdo entre estos dos beatles) e interpretada por Ringo Star durante un periodo más bien tirante entre estos músicos, previo a la disolución del grupo. Joe Cocker la grabó a principios del 68 y antes de agosto de ese año ni siquiera figuraba en el Billboard. En el concierto vino la revelación, la caracterización de una época y el triunfo, aunque para Cocker fue más bien efímero. Woodstock es Santana, enterró a algunos grandes y le abrió las puertas a nuevos talentos.Los años maravillosos estuvo al aire durante 7 temporadas, el mismo período de una generación. Coincidencia, seguro. Pero en esa etapa crecemos y nos marca.Desde entonces, han pasado más de 20 años y seguimos recordando más la serie que la misma canción característica. Woodstock marcó a dos generaciones, esta serie está en el recuerdo de muchas más. Saludos para todos.
Hombre me has puesto a llorar con eso articulo un verdadero toque de queda y ademas una cronología exacta de aquellos Wonderfull years, los cambios, cuando crecemos y le decimos a nuestros padres que somos adultos sin serlos que bonito hombre. 5 estrellas para ti, Tremendo.
Fantástica serie, a mi personalmente me ayudó a crecer y conocerme mejor, la identificación con el protagonista era total, un gusto leer el artículo.
Aquellos maravillosos años,en los que la serie del mismo nombre se estrenó en TVE.En una época en la que no había telebasura,en las cadenas había responsables de contenido con talento,con un sentido de lo que tiene o no calidad,donde no todo valía para ganar audiencia.Hoy en día la TV es una máquina de heces,sobretodo en la tarde y en las privadas.Dudo mucho que tengan interés los responsables(?) de estas cadenas en cambiar dinero por talento.
Ya me lo has quitado. Hablé ayer con Natalia para hacer un post sobre Winnie Cooper y vas tu y me lo pisas. No lo olvidaré nunca.Atente a las consecuencias
Fernando GRACIAS.. Estoy en Holanda por trabajo, con mi familia lejos, y al leer tu articulo me has animado... me has hecho feliz... Gran articulo para una serie IRREPETIBLE (enterense los directivos de "cualquier cadena", dentro de muchos años NADIE reecordara a Belen Esteban y si recordaremos series como esta) Un gran abrazo a todos
Me cuesta trabajo recordar algo más ñoño que esta serie. Eso sí, la selección musical era muy buena.
Ahora tenemos la basura de "Cuéntame", que es un plagio indecente de The Wonder Years, pero en malo malísimo: el punto de vista del niño, la voz en off, los acontecimientos históricos...hasta el amigo gafotas sale. Aunque eso era al principio, ahora es todavía peor, si cabe.
Yo no era un adolescente cuando me enganchó esta serie, tenía veintipocos años, acababa de terminar la carrera y estaba en los primeros años de mi andadura profesional,.. pero me encantó, todavía la recuerdo, la compartía con mi hermano, 5 años menor, con el que comparto pocas cosas; por cierto cuando empezó la serie de TVE "Cuentame" la consideré una copia descarada, a la española, de "Aquellos maravillosos años", el niño como narrador, los años sesenta, la historia de un país como telón en todos los episodios... ¿no opinais vosotros lo mismo?
Qué serie tan bonita! Ojalá la repusieran... pero hoy en día ya no gustan esas cosas. Ahora gustan los culebodrios panchitos, Bandolera, Física o química, Soy tu dueña y porquerías similares... En fin, habrá que acudir a la amiga mula o a las seris yonkis para verla de nuevo, no?
Gabriel, dices que compraste la serie, me da mucha curiosidad, yo no he podido localizarla nunca en circuito comercial, sólo bajo la forma de "copias de seguridad" alternativas. ¿Podrías indicar por favor dónde la conseguiste y quien la comercializa? Creo que o como otros muchos pagaríamos por tenerla completa y en buen estado. Muchas gracias.
qué grande la serie. Y qué bueno tu post, lo has narrado como si realmente tú hubieras estado en la serie. He leído estas palabras tuyas, como si fueran mías. gracias, ha sido estupendo.salud y vinos clásicos.
Milhouse Van Houten es la versión animada del amigo Paul...
junto a doctor en alaska y Cheers lo mejor de lo mejor en sereis americanas
No se puede comprar la serie tal y como se emitió por problemas de derechos de autor de las canciones de la banda sonora original (¿os suena?). Hay una versión edulcorada en donde las canciones originales se han cambiado, pero el vídeo es el bueno. La única forma de hacerse con ella tal y como la recordamos es gracias a la colaboración desinteresada de equipos de internautas que combinan el audio de grabaciones VHS de que hicieron unos antaño con el vídeo que consiguen otros mientras que otros lo sincronizan si es video NTSC.Pero claro, eso es ilegal gracias a la ley Sinde. O sea que yo no la tengo, no , sólo me "enrecuerdo".
Estoy contento de no estar solo en pensar que Cuéentame está inspirada "en aquellos maravillosos años". Me parecía que nadie más se había dado cuenta. Una serie fantástica, de aquellas que se convierten en cult y te las recuerdas el resto de tu vida... hablo de aquellos maravillosos años, claro.
donde digo inspirada, digo "inspirada"
Yo estaba profundamente enamorado de Winnie, ahora que lo pienso ... no sé si lo seguiré estando. ;-))
Esta serie forma parte de mi vida,que hace un tiempo decidi cambiar mi niñez completa por la de Arnold. Hoy cuando recuerdo a Winnie Cooper me pongo a llorar.
http://open.spotify.com/album/39uyrJnngdxIrRa8DfastBMaravilloso artículo. Os dejo el enlace a Spotify del album de la banda sonora editado.
...Maravillosa serie que yo viví en mi infancia quedando anonadado delante del TV...Todavía recuerdo los capítulos con mis hermanos tras la cena... Me encantaba...
Una serie maravillosa. En su día grababa los capítulos en video. Hace ya unos años tiré todas las cintas a las basuras. Y no hay día que no me arrepiente. Seguro que ahora en internet está, pero ya no es lo mismo. Cómo olvidar a Kevin a Winnie a Paul. Esta serie forma ya parte de mi vida. A mí también se me ponen los pelos de punto al escuchar a Joe Cocker al comienzo de cada capítulo. Hoy hay cientos de series en antena, pero creo que ya ninguna me arrebatará como lo hizo esta. Eran otros tiempos, otros años, la maravillosa infancia-adolescencia. Fueron maravillos esos años.
No creo que "Cuéntame" sea una mala versión de esta serie. Es una serie con éxito internacional que, si bien da un visión endulcorada del franquismo, está bien dirigida, bien interpretada, tiene un buen guión y estilo propio, porque España tenía sus cosas particulares que no podían aparecer en la serie americana. Y en los sesenta, debo decir, pasaron cosas en todas partes, pero la nuestra habla más bien de los setenta.
sinceramente quiero felicitarte por el articulo escrito, esta muy, pero que muy bien. saludos
Mil gracias por este artículo que me ha hecho recordar la serie que mas me ha gustado.
Claro Miguel aquí sólo sabemos plagiar, los yankees no ¿verdad? nunca han plagiado nada..qué risa, pero bueno todos sabemos que somos lo peorcito del mundo en todo, es la moda del momento... ¿ sabías que se han plagiado y hecho remakes muchas series y películas españolas?, me imagino que no tendrás ni idea de cine tampoco.Eres el típico que echa piedras sobre su propio tejado. Penoso. En fin, hablando con gente con dos dedos de frente, o sea con el autor del artículo, debo decir que suscribo todas y cada una de las palabras..yo tenía más o menos la edad que el personaje por aquel entonces y también descubrí la música gracias a esa serie, la música que ahora escucho.Qué pena que haya pasado el tiempo y ahora sólo `pueda leer estupideces vía online. Saludos.
entrañable reflexión
Alguien tiene que poner coto a la censura galopante que se está posesionando de los foros de este diario, pues se sigue ejerciendo, si cabe con más saña, contra los que, como yo, se han enfrentado a los administradores que la ejercen, denunciando sus maniobras. Esta queja se está convirtiendo en un clamor en los últimos tiempos. Mi motivo para exponerla en este espacio, y en otros de similar hechura, es porque son los únicos en los que puedo plasmar una protesta que, de otra manera, resulta imposible: cualquier queja ante los censores es tan inútil como las súplicas ante El Guardían de la Ley. Y esto es lamentable. La administración –censura férrea muchas veces- de los foros, se lleva a cabo de una manera arbitraria. No tengo nada contra este sitio. Mi comunicado no va dirigido contra él ni su autor. Es una llamada de atención allí donde el mensaje puede ser escuchado, y esta, entre otras, es una buena plataforma. No pretendo interferir en su discurso. Mírenlo como una octavilla dejada caer en su estancias, o como una pintada en sus paredes.