Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Barcelona gana un parque de casi cuatro hectáreas

La adecuación del espacio, que tendrá ocho accesos, ha costado ocho millones de euros

El nuevo parque del Guinardó tendrá ocho accesos.
El nuevo parque del Guinardó tendrá ocho accesos.

Barcelona está a punto de ganar un parque de casi cuatro hectáreas. Son los jardines del Doctor Pla i Armengol, en el barrio del Guinardó, por encima del hospital de Sant Pau. El Ayuntamiento ultima los trabajos para abrir al público este pulmón verde, que ocupa un espacio equivalente a un tercio del recinto hospitalario, y que durante décadas ha estado cerrado al público y con la vegetación creciendo sin control. Las vistas desde el nuevo parque son alucinantes y abarcan desde las Tres Chimeneas de Sant Adrià hasta el Llobregat.

La intervención en el espacio se inició en mayo de 2018 y ha consistido en (tras desbrozar la finca) potenciar la vegetación y el patrimonio original, recuperar las balsas de agua, los muros y habilitar espacios de paseo, estancia o juego. Además se han creado dos balsas nuevas y lo que los expertos llaman un “refugio de fauna”, justo en el centro del parque, en un espacio que quedará cerrado al público para fomentar la biodiversidad (pájaros, insectos, anfibios) y donde también se ha instalado una caja para murciélagos.

En el nuevo parque hay además un recinto con 33 huertos comunitarios, al que se accede desde el paseo del Torrent d’en Melis, que ya funcionan desde hace meses, y unas plaza flanqueada por gradas pensadas para celebrar espectáculos o actos públicos. El recinto es accesible, y las rampas que enlazan las zonas del recinto tienen un desnivel suave para que se pueda recorrer en silla de ruedas. Y se ha cuidado hasta el último detalle: en algunas zonas, la luz de las farolas no es blanca sino naranja, para no molestar a los insectos. La intervención, en total, ha costado ocho millones de euros.

El nuevo parque público, que entre la ronda del Guinardó y la avenida Verge de Montserrat salva un considerable desnivel, tendrá ocho accesos, lo que facilitará la entrada a vecinos de todos los barrios que lo rodean: Baix Guinardó, Guinardó y Can Baró. Como ocurre en otros parques de grandes dimensiones, estará cerrado por la noche. La concejal del distrito de Horta-Guinardó, Rosa Alarcón, celebra que “el distrito y la ciudad puedan acceder por primera vez a un gran pulmón verde rico en biodiversidad” y augura que tendrá éxito desde el minuto uno: “Será un elemento de dinamización comunitaria y entre los tres barrios más próximos”, apunta.

Esta enorme finca del Guinardó fue propiedad de la familia Pla y albergó el Instituto Ravetllat-Pla. En el edificio histórico, tocando a Verge de Montserrat, es de los años 30 y fue construido por el arquitecto novecentista Adolf Florensa i Ferrer. El palacete se construyó como laboratorio farmacéutico, en el que trabajaron el doctor Ramon Pla Armengol y el veterinario Joaquim Ravetllat Estech investigando hasta los años setenta con caballos para encontrar un serum contra la tuberculosis. El Instituto cerró a finales de los años setenta y el palacete se convirtió en la vivienda de la familia Pla Montseny y de su hija, Núria Pla, que con los años reunió una valiosa colección de 850 muebles de los siglos XVII, XVIII i XIX, hasta su muerte. Núria Pla murió en 2011 y antes había donado el archivo del Instituto a la unidad de Historia de la Medicina de Universidad Autónoma de Barcelona. En 2015 el Ayuntamiento compró la finca pero acordó ceder el uso del edificio histórico a la Fundació Ramon Pla i Armengol para que exponga la colección de muebles. La visita se puede realizar con cita previa.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >