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Barcelona acogerá un centro de diseño de chips europeos

El Centro Nacional de Supercomputación impulsa un laboratorio para crear nuevos procesadores

Vista superior del superordenador Mare Nostrum IV.
Vista superior del superordenador Mare Nostrum IV.

El Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) anunció este lunes que la ciudad acogerá en 2020 un laboratorio que diseñará chips para supercomputadores basados en hardware de código abierto. El nuevo centro contará con un equipo de entre 30 y 50 personas y se sustentará con fondos públicos y aportaciones de empresas. El BSC, abanderado de la soberanía tecnológica europea, presentará el proyecto a finales de mes en Estados Unidos, donde espera conseguir apoyos. El director del centro será un doctor en Ingeniería Electrónica procedente de Silicon Valley.

John D. Davis será el director del European Laboratory for Open Computer Architecture (LOCA). Trabajó para Microsoft y actualmente forma parte de la plantilla del BSC. El objetivo del nuevo laboratorio impulsado por el Centro Nacional de Computación es “extender el éxito de sistemas operativos de código abierto, como Linux, al terreno del hardware”. Los sistemas desarrollados en LOCA para computadores de alto rendimiento, las grandes máquinas de la investigación científica, tendrán propiedad intelectual europea.

El nuevo proyecto del BSC va en la misma línea que European Processor Initiative (EPI), un programa con financiación europea, 80 millones de euros, para construir un chip propio y mitigar la fuerte dependencia actual en diseños procedentes de Estados Unidos y China. LOCA propondrá chips basados en RISC-V, tecnología que el BSC también utiliza para crear un complemento para el chip que nacerá de la iniciativa EPI. Con un presupuesto de siete millones, se trata de un acelerador de operaciones matemáticas entre matrices, muy recurrentes en algoritmos de inteligencia artificial.

Todavía no está claro donde se ubicarán las oficinas del nuevo centro. El BSC cuenta con un flamante edificio, en el campus de la UPC, que acogerá el sucesor del superordenador Mare Nostrum IV a finales del año que viene. Sin embargo, ha quedado pequeño antes de su inauguración. El director del BSC, Mateo Valero, dará más detalles del proyecto en la conferencia anual SC19, la cita sobre supercompu- tación más importante del mundo. Tendrá lugar el próximo 20 de noviembre, en Denver (Estados Unidos). Lo que está claro es que LOCA pretende aglutinar el talento de ingenieros informáticos y científicos procedentes del mundo académico y corporativo. “Es un paso más en nuestra filosofía de abrir camino en la creación de arquitecturas de supercomputación europeas”, afirmó Valero.

El anuncio de LOCA llega cinco meses después del anuncio de que Barcelona acogerá el superordenador más veloz. Con 100 millones, Europa hará su mayor aportación —la mitad del coste total— a una infraestructura de investigación española. El presupuesto del Mare Nostrum V no se dedicará íntegramente a comprar la nueva máquina. Una parte servirá para investigar en el diseño de nuevos procesadores, por lo que podrá sufragar parte de la actividad de LOCA.

Pese a que el BSC sigue buscando alianzas para poner en marcha el laboratorio, son relevantes los apoyos que ya ha recibido. “Esperamos numerosas oportunidades de colaboración con LOCA para mejorar el ecosistema del hardware de código abierto y expandir RISC-V a la computación de altas prestaciones”, valoró la CEO de RISC-V Foundation, Calista Redmond. IBM también aplaudió el anuncio del BSC: “Estamos deseosos de dar continuidad a las dos décadas de colaboración con el BSC en esta nueva tarea”.

Exigencias crecientes

LOCA tiene previsto explorar otras tecnologías para desarrollar hardware, como MIPS o OpenPOWER, este último respaldado por IBM. Según el BSC, otras grandes compañías del sector TIC están concretando el papel que desempeñarán en el centro.

El nuevo laboratorio nace ante la gran demanda de capacidad de computación de unos programas de análisis de datos que exigen miles de operaciones por segundo. Se trata de software de inteligencia artificial o de creación de modelos de datos, como simulaciones para modelar los efectos del cambio climático.

 

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