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Pavlovsky vuelve (un poco) a la escena para contar su vida

El espectáculo en la sala La Gleva formará parte de un documental

Ángel Pavlovsky vuelve a los escenarios para un documental.
Ángel Pavlovsky vuelve a los escenarios para un documental.

El espectáculo ¿Qué fue de Pavlovsky? bien podría haberse llamado “Aquí estoy yo” porque el artista Ángel Pavlovsky, que se retiró de los escenarios hace cinco años, vuelve momentáneamente por dos motivos: para que se pueda completar un documental sobre su vida —que está rodando el estudio Bárbara Granados— y para dejar claro que está perfectamente bien. “Hace tres años tuve un cáncer, me operaron y fue todo muy bien. Pero corrió el bulo de que estaba ingresado en una residencia y hasta que me había muerto. Fue algo indigno. Pues no, aquí estoy”, casi clamaba a su manera, con una medio sonrisa que no ocultaba lo que le había llegado a molestar el tema.

Con 77 años —”y con los achaques normales de la edad, que si la tensión, que si el colesterol, un poco de pancha”, reconocía— Pavlovsky volverá a interpretar un show en cinco funciones ( del 5 al 9 de septiembre) en el teatro La Gleva, de Barcelona. Sentado en una banqueta en medio del escenario y al piano su casi inseparable Bárbara Granados —20 años compartiendo escenarios— Pavlovsky hablará de su propia vida: “serán cinco noches contando a mi manera todo lo que me ha pasado”. Un relato que incluirá el devenir de Barcelona, España y la sociedad y sus conflictos desde que llegó, en 1973, de Argentina. De cuando, por ejemplo, le precedió una fama de reconocido artista en Europa, algo que no era cierto pero que llegó a colar después de un oportuno reportaje que contó con la complicidad de amigos.

Acostumbrado a actuar en grandes teatros —como el Condal o el Victoria— Pavlovsky tendrá delante de sí un patio de butacas pequeño —poco más de un centenar de localidades— y a diferencia de lo que solía hacer habitualmente, no incitará al público a participar. Será una Pavlovsky más sobrio, sin zapatos de tacón ni lentejuelas. Parte del material de esas cinco funciones se incorporará al documental, un largometraje que quiere explicar la figura del artista desde sus inicios, como universitario en Argentina, sus primeros trabajos en teatros de Buenos Aires, su llegada a España—donde trabajó como camarógrafo de televisión en Madrid— hasta el éxito que tuvo, especialmente en Barcelona, y en programas televisivos. Una mirada que hablará de “él” y “la” Pavlovsky, de su compromiso con no pocas causas sociales, desde los movimientos feministas a las reivindicaciones LGTB y todo lo que pasaba en la España de la Transición. Y de cómo sus espectáculos llamaron la atención entre los que hacían teatro “del serio y progre”.

Vida de retirado pero sin petanca

“Hago vida de retirado, duermo mucho, como bastante y sano, pero ni juego a la petanca ni al dominó y tampoco me planto delante de las obras. No tengo vida social, no se nada de las redes, uso el móvil solo para telefonear. Así que cuando a veces me han llamado para ir a alguna radio he dicho que no, no tengo nada que contar”, explicaba Pavlovsky que también dijo “no” a dos propuestas de dos festivales Grec. “Una cosa puntual, igual. Pero un espectáculo entero y diseñarlo... eso no”.

Su retirada de los escenarios, en 2013, fue todo un punto y final: “Tiré todo. Las cintas de programas de televisión con Ángel Casas o Júlia Otero... Nunca las volví a mirar. También todos los recortes de prensa, todos amarillentos...El vestuario lo regalé. Los libros no los querían ni en la cárcel. Los zapatos, ¡montones!, también los repartí. Me decían que los llevara a Cáritas y yo me preguntaba que a quién le interesarían esas plataformas y tacones de vértigo... a un travelo con problemas?”

“La idea del documental me la propusieron hace tres años pero entonces estaba enfermo y después pensé que me tenía que recuperar, que no era el momento de hacer planes. Me insistieron y al final me di cuenta de que es mucho mejor que te hagan un documental cuando estás vivo. No cuando ya no estás porque lo hacen con un trozo de aquí, otro de allá...”, apunta Pavlovsky. De entrada, la propuesta era hacer una única función de teatro: “No estuve de acuerdo porque son todos tu familia y amigos. Y para una vez que estoy, quiero más variedad”. El documental, que se está financiando a través de Verkami, tiene un presupuesto global de 90.000 euros de los que 15.000 se pretenden reunir con aportaciones para la fase de producción y rodaje en Argentina. El proyecto está dirigido por Albert de la Torre y tiene previsto finalizar en la primavera de 2019.