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El sinsentido de ‘Be God Is’ llega al Lliure

Espai Dual junta la estética del cine mudo y el frenetismo de los dibujos animados

Espai Dual, en un momento del espectáculo 'Be God Is'.
Espai Dual, en un momento del espectáculo 'Be God Is'.

El teatro físico, el circo y la mímica de Be God Is ha vuelto a los escenarios, esta vez a los del Teatre Lliure de Gràcia, hasta el 22 de junio. El humor y la música en directo completan esta propuesta "gamberra y delirante" de la compañía Espai Dual.

Marc Sastre, Blai Juanet y Oriol Pla son los intérpretes, creadores y directores del espectáculo. Se conocieron tocando música en la calle y fruto de "una bonita casualidad" comenzaron este proyecto hará cinco años. "No teníamos ninguna pretensión y eso fue la clave de que saliese algo tan fresco y tan nuestro", ha explicado Juanet.

La función juega con la memoria fílmica del espectador. "La estética es clásica y remite al cine mudo de Buster Keaton y Charles Chaplin", ha añadido, pero ese humor frenético y de golpes también tiene muchas influencias millennials de los dibujos animados.

Es un teatro gestual, sin texto, "para reír, pasarlo bien y olvidar el día a día". La historia que hay detrás "no quiere explicar nada, solo conectar la trama". El hilo conductor que une las escenas es la participación "llena de obstáculos" de los tres personajes en un show. El argumento es "muy elemental de lo que es el clown' querer hacer algo y tener impedimentos para lograrlo". A partir de escenas como la de un personaje que intenta subir a una silla y no puede "se abre una ventana a la psicodelia y al sinsentido".

Be God Is ha cosechado numerosos éxitos en teatros de Barcelona como el Grec o La Villaroel y ahora llega al Lliure tras mucho tiempo de "amistosa persecución", según ha dicho la adjunta a la dirección artística, Aurora Rosales.

Sin embargo, la obra está en "constante renovación", ha afirmado Sastre, y "tiene tantos detalles que se necesita ver más de una vez para digerirlos todos". El espectador que ya haya visto la función se encontrará con elementos nuevos, porque su forma de hacer teatro no es "estática" y "evoluciona en cada bolo".

La esencia musical es el swing y el rock (además de las canciones de películas), pero "no hay piezas musicales enteras porque no seguimos esa idea de concierto" ha explicado Sastre. El objetivo del saxo, el cajón, una guitarra eléctrica y otra acústica es únicamente el de acompañar a la actuación.

El título es toda una declaración de principios. Gramaticalmente no tiene ningún sentido, lo que coincide con la índole dadaísta de la trama. La elección del idioma hace referencia al toque de humor inglés y, a la vez, juega con la sonoridad de las tres palabras, cuya pronunciación remite al vocablo catalán "bigotis" (los tres personajes llevan bigote).

El humor de la propuesta "es muy blanco y sirve para todos los públicos". Aunque no es un espectáculo infantil, los niños "entienden el lenguaje televisivo de los cartoons y se lo pasan muy bien viendo a tres tíos que hacen lo que les da la gana y se dan tortazos". Pero los intérpretes y creadores también puntualizan que Be God Is está más enfocado hacia un público adulto y juvenil, "porque utilizamos recursos de la cultura general que un niño no conoce".