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ENTREVISTA

“El único candidato que hay a la alcaldía se llama Alfred Bosch”

“Votaremos no al tranvía porque no hemos avanzado”, dice el regidor en el Ayuntamiento de Barcelona y alcaldable de ERC

Alfred Bosch, candidato de ERC, durante la entrevista.

Alfred Bosch (Barcelona, 1961) es el jefe de filas de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona y candidato de su partido a las municipales de 2019.

Pregunta. La difusión intencionada de la encuesta de Tram a favor del tranvía les disgustó mucho y la reunión con la ATM no les convenció. ¿Es definitivo su 'no' al tranvía?

Respuesta. El viernes el gobierno de la alcaldesa Ada Colau llevará al pleno lo mismo que llevaron a la comisión la semana pasada. Lo tenemos que valorar igual. No ayuda el pressing público, que publiquen una encuesta como si fuera del ayuntamiento y después resulte que es de la empresa que explota el tranvía. Conduce a la confusión entre público y privado que alguien que administra una ciudad tan compleja debe tener clarísima. Y decir que hay que invertir 200 millones en un transporte operado por un privado, la gente no lo entiende, porque los beneficios revertirán en esta empresa. Un partido de izquierdas tendría que reflexionar.

P. Hay quién dice que con su 'no' se pierde la oportunidad de avanzar en la parte pública de la concesión a Tram.

R. Bueno... No sé por qué es única esta oportunidad.

P. También las entidades le piden que apoye el proyecto.

R. Las entidades defienden lo público y lo que les pediría es que se pusieran a nuestro lado en una reclamación que es muy justa y comparten seguro.

P. Y sus votantes, ¿entenderán su 'no' si llevaban el tranvía en el programa?

R. Se entiende mucho desde un punto de vista republicano y de izquierdas: el dinero público no debe ir a bolsillos privados. Hay transportes metropolitanos realmente públicos con proyectos ejecutivos hechos que tendrían que poder salir adelante, como la unión de los metros, la L9 y 10.

P. Su partido ha gobernado en la Generalitat y no ha retomado las obras.

R. Se está negociando con el Banco Europeo de Inversión. No estamos en desacuerdo con el tranvía, pero tenemos un tapón que es el modelo de gestión que habría que resolver. Si quiere nuestro voto, resuélvalo.

P. ¿El viernes votarán que no?

R. Votaremos que no al tranvía porque no hemos avanzado. Se lleva el mismo texto que a comisión. Votaremos que no al tranvía privado que nos propone Colau.

P. ¿Los entierros low cost irán al pleno del viernes?

R. No lo veo en el orden del día y entiendo que no va. El acuerdo fijaba que las familias pudieran enterrar los seres queridos por 1.800 euros antes del verano. Si no es así en junio, entenderemos que el acuerdo se ha roto.

P. Las encuestas les son favorables. Dice que aspira a liderar la alternativa a Colau. Pero también que las puertas están abiertas, que esto va de proyecto, no de candidatos y partidos. ¿Estaría dispuesto a dar un paso al lado por la candidatura unitaria del independentismo que ha planteado Jordi Graupera?

R. Las primarias en ERC las hemos hecho. Si hay otras personas que están haciendo sus procesos, expresamos todo el respeto. Que los hagan y los culminen. Neus Munté, Jordi Graupera, Carles Agustí, incluso la CUP lo hará cuando toque... Les deseo que puedan ordenar el panorama y decidan quién se presenta y quién no. Nosotros nos presentamos, y aspiramos a ser la pared maestra de la apuesta alternativa por Barcelona. Las puertas y ventanas están abiertas a todo el mundo que quiera venir a echar una mano a la ciudad.

P. Si todo el mundo ordena su casa pero se plantea la candidatura unitaria, ¿usted se presentaría?

R. A mí la gente de ERC me ha pedido que me presente y tengo que ser leal. Visto que vamos por delante, porque hemos sido los primeros y los indicios apuntan a que ERC tiene un buen proyecto, y es fuerte, y tiene candidato... nuestra obligación es ser generosos y decir que todo el mundo que quiera será muy bienvenido.

P. ¿No renunciará a su candidatura, por lo tanto?

R. ¿Por qué?

P. Porque hay una propuesta sobre la mesa.

R. Lo mejor es que cada cual siga su proceso y cuando los que dicen que quizás serán candidatos aclaren si lo serán, lo estudiaremos. De momento, el único candidato que hay a la alcaldía de Barcelona se llama Alfred Bosch. No hay ninguno más. Y por lo tanto, yo tengo que responder ante esta petición que me ha hecho la gente de ERC.

P. Si se acabara haciendo una confluencia, con usted o sin usted, cuando en Barcelona se han planteado elecciones en clave nacional y no en clave izquierda-derecha, tiene un riesgo para los independentistas, vistos los resultados de Ciutadans en las elecciones autonómicas.

R. Alfred Bosch no es candidato de ningún eje, ni nacional ni ideológico, sino de Barcelona, que pasa por delante. Tenemos que hablar de ciudad, de movilidad, de vivienda, de cultura, de deporte, de necesidades sociales, de 'sin techo'... aquí tengo una propuesta fuerte. Y vamos bastante por delante para abrir los brazos para decir a todo el mundo que quiera venir a hacer una Barcelona mejor que será bienvenido.

P. ¿Le preocupan los buenos resultados que está obteniendo Ciutadans en las últimas elecciones?

R. Me preocupa en términos generales la fuerza que están obteniendo los grupos radicales de derechas, pero no específicamente en nuestra ciudad, sino en toda Europa. Introducen elementos de intolerancia que hacen más difícil la convivencia. Tenemos que intentar extender la idea de que no es positivo para la sociedad y lo tenemos que llevar a las urnas.

"La ciudad da marcha atrás"

P. Usted es vecino de Ciutat Vella. ¿Cómo valora la gestión de Colau en el distrito?

R. Volvemos a una situación de los años 80, vamos casi 40 años atrás, ¿cómo quiere que la valore? He visto escenas que no había visto en más de 30 años. Adictos tirados por el suelo, jeringuillas, pisos ocupados para comerciar con narcóticos o consumo, mafias negociando ocupaciones, empezamos a ver clubes cannábicos que se saltan las normas y fomentan el drogoturismo... Ya no es que Colau paralice la ciudad, sino que damos marcha atrás.

P. ¿Y la gestión en el resto de la ciudad?

R. Colau hizo una muy buena campaña y entró despertando mucha ilusión y esperanzas y dimos confianza condicional a lo que hacían. No somos haters, no odiamos a nadie, de entrada, intentamos confiar en quien gana. Pero en un tiempo hemos visto que no se cumple, la gestión la consideramos muy deficiente y cada vez hemos marcado más el terreno. Hay frentes muy preocupantes.

P. ¿Cuáles?

R. El tranvía, el modelo de turismo, no vemos que haya cambiado gran cosa; el acceso a la vivienda ha empeorado respecto a otros gobiernos municipales, estamos en mínimos en construcción y en máximos de expulsión. No diremos que es todo culpa de Colau, pero sí es responsabilidad suya.