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Godani abre el Grec con una danza tan “pasional como el sexo”

El coreógrafo italiano inaugura este sábado el festival con tres espectáculos “virtuosos y morbosos”

Un momento de la coreografía que se podrá ver este sábado en la apertura del Grec 2017.
Un momento de la coreografía que se podrá ver este sábado en la apertura del Grec 2017.

El bailarín y director del Dresden Frankfurt Dance Company, Jacopo Godani, inaugura este sábado el festival del Grec con tres coreografías que “enlazan la danza contemporánea con la clásica”. Esta es la apuesta de la nueva etapa del Grec, capitaneado por Francesc Casadesús (Barcelona, 1964), exdirector del Mercat de les Flors. “Es la primera vez que esta compañía actuará en un espacio libre, sin estar enclaustrada en la caja negra. Será como un tratamiento psicoterapéutico”, explica el bailarín italiano. El espectáculo de 70 minutos de duración, que podrá verse también este domingo,  está compuesto por tres obras: Metamorphers, Echoes from restless y Moto perpetu. “Buscamos hacer una danza directa, virtuosa y espectacular. Algo tan pasional como el sexo”, dice Godani.

Será una inauguración única y no la doble a la que acostumbraba el anterior director del Grec, Ramon Simó, pues se suprime el concierto popular de apertura. “Lo hemos eliminado porque tuvimos problemas con los vecinos por el ruido. Además, el Grec es un festival de espectáculos, no de conciertos públicos”, añade el nuevo director. Casadesus explica que el programa mixto de Godani, se trata de “una oferta atractiva para un público amplio y al mismo tiempo exigente”. Una de las razones por las que optó por esta compañía para la inauguración fue asumir el reto de llevarlo al aire libre. “Es un reto de ambos”, dice Casadesús.

El artista explica que sus coreografías están caracterizadas porque los bailarines actúen con la menor ropa posible. “Es para contemplar mejor los cuerpos en acción, hay movimientos que parecen diseñados a través de la ingeniería aeronáutica”, dice.

La compañía, sucesora de la prestigiosa The Forsythe Company y establecida entre las ciudades alemanas Dresden y Frankfurt, llega a Barcelona con un equipo joven y “con el chip cambiado” después de que Godani, con una dilatada experiencia en grandes compañías, asumiera su dirección. “Entré de manera muy violenta para destruir los parámetros antiguos de los bailarines”, dice el coreógrafo, quien enfatiza en la idea de la necesidad de explotar el potencial de los bailarines a través del estudio constante de sus movimientos. “Conozco casos de personas muy válidas que han acabado caídos en la drogadicción y en la desgracia porque no han encontrado a un director que los entendiera”. Durante su proceso de selección, se presentaron alrededor de 900 candidatos.

Godani habla de discípulos que “tienen cerebro de pulpo pero cuerpo humano”. “Hay gente a la que le faltan brazos para transmitir lo que lleva dentro. Solo tienen dos brazos, pero serían capaces de mover ocho. Eso son los artistas que hay que entender, con los que crear nuevos movimientos y sacarles su potencial”. Las tres piezas que abrirán el Grec son independientes entre sí. De hecho, ya han sido representadas a lo largo de este año. Aunque ha habido modificaciones para hacerlas al aire libre.

La primera coreografía, Metamorphers, estará compuesta por 13 bailarines y está inspirada en la obra Quartet de coda número 4 de Béla Bartok, se interpretará en directo por el cuarteto Kubus Quartett. Le seguirá Echoes from a restless soul, que se inspira en Le Gibet de Gaspard de la Nuit y Ondine de Maurice Ravel, esta última una obra a piano (interpretada por Ruslan Bezbrozh) con “temas muy oscuros, que permiten crear una atmósfera de destrucción”. Por último, Moto perpetuo, una composición electrónica con una base neoclásica con la que el ballet evoluciona hacia “formas contemporáneas”. Las tres obras se representarán sin ninguna pausa entre ellas.