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SUCESOS

Heridos graves dos jóvenes en un piso de Alcalá de Henares

Uno de los chicos presentaba heridas de arma blanca mientras que el otro sufrió un traumatismo craneoencefálico al precipitarse desde el inmueble, una quinta planta

Edifico en el que aparecieron heridos graves dos jóvenes, de 20 y 22 años, la madrugada del jueves.
Edifico en el que aparecieron heridos graves dos jóvenes, de 20 y 22 años, la madrugada del jueves.

Dos hombres, de 22 y 20 años y de nacionalidad china, resultaron heridos la madrugada del jueves en Alcalá de Henares. El primero de ellos se precipitó desde un quinto piso tras haber, supuestamente, herido con un arma blanca a su compatriota, con el que convivía en el piso. Fue otra joven, compañera de ambos en la casa, la que dio la voz de alarma. Entre los vecinos del bloque opera una especie de ley del silencio porque aseguran tener miedo. Los pocos que hablan sostienen que podría tratarse de un ajuste de cuentas o de una simple discusión. Es la teoría que baraja la Policía Nacional, que investiga el suceso.

Los hechos ocurrieron sobre las 3.40 de la madrugada en un inmueble situado en el número 1 de la calle de Antonio Machado, en la localidad complutense. Uno de los varones apareció en su habitación y presentaba heridas superficiales de arma blanca por todo su cuerpo. La ventana de la estancia estaba abierta y por ella, aparentemente, se precipitó el otro hombre. Ambos han resultado heridos graves y han sido atendidos en el lugar por sanitarios del Servicio de Urgencia Médica de Madrid (SUMMA). El joven que saltó al vacío sigue ingresado en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá con pronóstico grave. Su compañero se recupera en el centro de La Princesa, en Madrid, y su estado no reviste gravedad.

Una pareja que vive en la misma casa escuchó, hacia las tres de la mañana, unos ruidos fuertes y, tras salir de su habitación, encontraron apuñalado en el suelo de su dormitorio a uno de los jóvenes. También vieron una ventana abierta y, al asomarse, advirtieron que otro inquilino se había precipitado por ella, según cuenta EFE. Aunque la vivienda que ocupaban está ubicada en la calle de Antonio Machado, el balcón acristalado por el que se precipitó uno de los jóvenes está orientado a la vía Complutense, donde los servicios de emergencias encontraron al herido.

“Apuntaba con el dedo hacia arriba”

Frente al edificio de ladrillos vistos hay una gasolinera. Santiago Faucha, uno de los trabajadores del turno de noche, fue testigo de lo ocurrido. “Oí un grito de una mujer y vi cómo se paraba un taxista en la puerta de la sucursal que está debajo del bloque. Inmediatamente llegó la policía. El joven que estaba en el suelo movía las manos y apuntaba con el dedo hacia arriba. Parecía que quería decir algo. En el quinto piso había una luz encendida y entonces entendimos que se había tirado desde allí”, explica Santiago. El empleado de la gasolinera afirma que no eran todavía las 4.00 cuando comenzaron a llegar multitud de patrullas y hasta tres ambulancias. “Cuando se llevaron al chico que se había arrojado por la ventana, los agentes corrieron hacia el portal. Veíamos las luces de las linternas porque estaba todo apagado”.

Sergio, vecino de la vía complutense, sostiene que “este es un barrio en el que nunca pasa nada”. Descarta que conociera a los jóvenes de origen chino que han protagonizado el suceso: “Por aquí vive mucha gente de muchos lugares, y eso nunca ha supuesto ningún problema”. Los vecinos del bloque donde sucedieron los hechos no se atreven a hablar, aseguran tener miedo. Una residente en un cuarto piso afirma que escuchó el “jaleo”, pero que no conocía a los implicados. Y explica: “La casa pertenecía a una mujer mayor. Los hijos se la llevaron y alquilaron el piso”. Así se confirma en la entrada del inmueble. En el buzón solo hay un nombre de mujer.

Otra mujer del bloque afirma que la única persona de nacionalidad china que había visto era “una chica muy mona que vivía en el quinto”, mientras que su vecina certifica que los jóvenes sí vivían allí: “Los he visto en el ascensor varias veces con bicicletas o con bolsas de la compra. Nunca hablaban, pero parecían de lo más normal”.

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