Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PSUC se reencuentra para apoyar al nuevo partido de los ‘Comunes’

Doscientos dirigentes del histórico partido y de CC OO firman un manifiesto en apoyo de la formación de izquierdas que impulsa Ada Colau

Gutiérrez Díaz y López Raimundo, en una reunión del comité central del PSUC
Gutiérrez Díaz y López Raimundo, en una reunión del comité central del PSUC

35 años después de la primera crisis que empezó a desgajar al PSUC, el histórico partido comunista de Cataluña, decenas de dirigentes y militantes vuelven a encontrarse. El motivo no es otro que apoyar el partido de izquierdas que se está gestando en Cataluña impulsado por Ada Colau, Barcelona en Comú, Iniciativa per Catalunya, Esquerra Unida, Podem y Equo.

Aquellos eurocomunistas, leninistas y prosoviéticos quieren pasar página de sus episodios de división y han suscrito un manifiesto en el que aseguran que "una esperanza es posible". Se presentará la tarde de este viernes en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona en el marco del acto De la lucha antifranquista a la renovación en la política.

Tomarán la palabra Ricard Vinyes, historiador y comisionado de Programas de Memoria del Ayuntamiento de Barcelona, así como varios testimonios de la lucha antifranquista y cerrará el acto el diputado Xavier Domènech, pieza clave en ese nuevo sujeto político en gestación del que se reclama que conecte con el espíritu de aquella batalla que se dio contra la dictadura.

Los muertos, detenidos y torturados en las comisarías los pusieron fundamentalmente el PSUC y Comisiones Obreras, pero la llegada de la democracia acabó con el partido que lideraron Gregorio López Raimundo y Antonio Gutiérrez Díaz, entre otros.

Joan Saura, que les sucedió en la dirección de lo que después se llamó Iniciativa per Catalunya es uno de los firmantes del manifiesto, alejado desde hace años de la escena política. Igual que el también exconsejero del tripartito Francesc Baltasar o los exconcejales del Ayuntamiento de Barcelona Jordi Borja, Eulàlia Vintró o Antoni Lucchetti. O el exconcejal de L'Hospitalet Ramon Luque.

En la lista figuran también otras referencias del PSUC y sus sucesivas escisiones, como Ferran Gallego y decenas de militantes anónimos. Luis Romero Huertes, aquel obrero de la construcción, ahora ya con 86 años, que posó en el mítico cartel de las elecciones constituyentes de 1977 bajo el lema "mis manos, mi capital, mi partido".

También figuran los catedráticos de derecho Mercedes García Arán y Juan Ramon Capella, y dirigentes históricos de Comisiones Obreras, como Isidor Boix, Juan Ignacio Valdivieso o Mariano Aragón.

El manifiesto clama contra el "bipartidismo oligárquico" que se instauró en España después de la transición y en defensa de los derechos arrebatados por leyes "al servicio de unas minorías" que impiden, entre otros, el ejercicio del derecho de autodeterminación. El texto se felicita de lo que supuso el 15-M y asegura que Un País en Comú, la denominación del nuevo partido, representa esa esperanza de lucha que se necesitaba.

Para apuntalar esa fuerza política se ofrece la experiencia de las gentes procedentes de las luchas antifranquistas y se advierte que "en la confluencia nadie es más que nadie, nadie sobre". Es un recado a Ada Colau y Barcelona en Comú de imponer sus criterios en la organización interna de la nueva formación.

"Nadie ganará solo. Ningún cambio importante no será posible por mucha gente que seamos..:Nadie tiene toda la razón", concluye el manifiesto, que reclama "el reconocimiento de nuestras historias" para  facilitar la unidad. Por eso se reclama mirar atrás y recuperar el pasado, pero también mirar adelante y conquistar el futuro.