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violencia machista

Un hombre asesina a su pareja en Vicálvaro y después intenta suicidarse

La mujer presentaba un corte en el cuello y la tubería de gas de la casa había sido manipulada

Erika Lorena B. A., de 32 años y hondureña, murió ayer por la mañana en su domicilio del distrito de Vicálvaro, tras ser degollada supuestamente por su pareja sentimental, de la misma edad y nacionalidad. Este provocó una explosión de gas con la intención de matarse, lo que le ocasionó quemaduras muy graves en todo el cuerpo. También amenazó con tirarse por el balcón, pero al final no lo hizo. El supuesto autor está detenido en el hospital La Paz.

El portal de la calle San Ciriaco donde se ha producido la explosión.
El portal de la calle San Ciriaco donde se ha producido la explosión.F. J. B.

2.000 euros de deuda

La muerte de Erika Lorena causó una gran sorpresa en Vicálvaro. Decenas de personas se arremolinaron en la calle. Algunos vecinos se quejaron de que no pagaban ni el agua ni la comunidad, a la que adeudaban más de 2.000 euros. “Estaban de okupas desde hacía cuatro o cinco años. El anterior dueño del piso se marchó a Ecuador y no ha querido saber nada de la casa”, se quejaba un residente. La presidenta de la comunidad refrendó estas declaraciones: “Cuando le pedíamos la dirección del dueño, nos decían que estaba en Italia”.

Eran las 10.30 de ayer cuando los vecinos del número 5 de la calle de San Ciriaco y de los alrededores escucharon una explosión. “Sonó como si un mueble pesado se cayera en el interior de la vivienda”, describió gráficamente Daniel, un vecino próximo al lugar de la deflagración. Al instante, cayeron cristales y algunos cascotes procedentes del número 4 del cuarto piso.

Una mujer que pasaba por la parte trasera del edificio vio cómo una almohada salía despedida por la venta, lo que le hizo fijarse en el último piso del inmueble. En la terraza estaba un hombre con las ropas quemadas y rasgadas que amenazaba tirarse al vacío. Ella le dijo que no lo hiciera y que la policía estaba en camino, ya que acababan de avisarla. El varón bajó entonces por las escaleras a la calle. “Llevaba todas las manos ensangrentadas y la ropa negra, pegada al cuerpo”, describió Eduardo, el vecino colindante con el piso de la explosión. El hombre anduvo por la calle unos metros y giró la esquina. Se acercó a unos contenedores y pidió un cigarrillo a la vecina que le dijo que no se tirara al vacío. En ese instante, cayó desfallecido al suelo.

“La explosión no causó una gran llamarada ni nada. Se ve que había poco gas en la casa”, explicó un testigo. Eso sí, la deflagración tumbó el tabique que separa el piso del colindante en el número 7 de la calle de San Ciriaco. Cuando llegaron los bomberos, encontraron a Erika Lorena tirada en el suelo. Presentaba un profundo corte en el cuello y, en principio, la explosión no la había afectado. De ahí que los policías dedujesen que su pareja sentimental la mató y después intentó suicidarse. Los bomberos encontraron que la tubería del gas que suministra la caldera había sido manipulada para provocar la explosión.

Unidad de quemados

Los facultativos del Samur-Protección Civil atendieron al hombre y, tras hacerle las primeras curas e intubarle, le trasladaron a la unidad de quemados del hospital La Paz. Su pronóstico era muy grave, ya que presentaba quemaduras en gran parte del cuerpo. Mientras, los sanitarios certificaron la muerte de la mujer. Los bomberos y la policía desalojaron en un primer momento los portales 5 y 7 de la calle de San Ciriaco para comprobar que la deflagración no había afectado a la estructura de los inmuebles. Al poco tiempo, los vecinos pudieron regresar a sus domicilios, salvo el del cuarto piso del número 7. También acudieron trabajadores del Samur Social por si era necesario el realojo de alguna persona.

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Al lugar fueron también agentes de Homicidios y especialistas de la Policía Científica para recabar vestigios de todo lo ocurrido. Los primeros ordenaron que el supuesto autor de la muerte fuera detenido y custodiado en el centro hospitalario. También están a la espera del resultado de la autopsia, que se le practicará hoy en el Instituto Anatómico Forense. Fuentes policiales explicaron que no había denuncias previas entre la pareja.

Los vecinos explicaron que la pareja llevaba unos cuatro o cinco años residiendo en la vivienda y que se desconocía a qué se dedicaban. De hecho, indicaron que casi no tenían trato con el resto del vecindario. Tampoco habían oído discusiones o peleas en ese piso. Este crimen eleva a 16 el número de mujeres víctimas de violencia machista en toda España desde que comenzó el año.

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Sobre la firma

F. Javier Barroso
Es redactor de la sección de Madrid de EL PAÍS, a la que llegó en 1994. También ha colaborado en la SER y en Onda Madrid. Ha sido tertuliano en TVE, Telemadrid y Cuatro, entre otros medios. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, está especializado en Sucesos y Tribunales. Además, es abogado y criminólogo.

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