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El PDECat se salta los estatutos para salvar a su dirección

El partido dice que cambiará próximamente las condiciones para poder acceder a la directiva de la formación

Puigdemont i Mas, tras su intervención ante el consejo nacional del PDECat.
Puigdemont i Mas, tras su intervención ante el consejo nacional del PDECat. EFE

Medio año ha durado el régimen de incompatibilidades entre los cuadros del partido y los cargos públicos de la renovada Convergència. El Consejo Nacional del Partit Demòcrata Europeu Català (PDECat) abortó ayer la renuncia de cuatro miembros de su dirección —un tercio del total— y les permitirá seguir en sus posiciones. Los estatutos establecen que solo se puede ostentar un máximo de dos cargos, orgánicos o institucionales.

La decisión sobre la continuidad en la dirección del partido de los alcaldes Lluís Guinó (Besalú), Montserrat Candini (Calella) y Albert Batet (Valls) y la Directora general de Coordinación Interdepartamental de Presidencia, Elsa Artadi fue sometida a “votación política” en el cónclave por petición de la coordinadora general del PDECat, Marta Pascal. Los cuatro habían anunciado que renunciaban para cumplir con los estatutos.

Pascal y el otro coordinador del partido, David Bonvehí, abogaban por la continuidad de los cuatro miembros de la dirección ejecutiva afectados por las restricciones, pero necesitaban el mandato político del consejo nacional para poder efectuar, a la primera de cambio, una modificación en un régimen de incompatibilidades que no terminaba de gustar a algunos sectores del partido.

Según fuentes del PDECat, la votación fue mayoritariamente a favor de la continuidad de toda la dirección, en lo que es un gesto de apoyo los coordinadores pero también un mensaje de unidad en torno a un partido que comenzará el próximo mes a crear las líneas maestras de su convención ideológica de abril.

En la defensa de los cuatro afectados se expresaron voces de peso en las filas neoconvergentes, como los ex consejeros Irene Rigau o Germà Gordó. En defensa de los estatutos salidos del congreso fundacional salieron algunas voces del territorio que resaltaron lo evidente: lo antiestético que resulta cambiar las normas de juego ante el primer escollo. Se planteaba, por ejemplo, dejar vacantes las posiciones dentro de la dirección y repartir las funciones. Hace una semana, además, la vicepresidenta del partido y consejera de Presidencia, Neus Munté, renunció al acta de diputada para cumplir con los estatutos.

El régimen de incompatibilidades se había vuelto un dolor de cabeza para el partido. Cuando fue aprobado, el pasado julio, las juventudes de la formación lograron imponer una idea restrictiva sobre la acumulación de cargos que también daba pie a situaciones sin sentido al limitarse solo a la dirección ejecutiva. La dirección inicialmente también defendía esa tesis al considerar que el nuevo partido debía optar por la profesionalización de su dirección, con cargos que dedicaran una buena parte de su tiempo al partido. Por ejemplo, Artadi violaba el régimen por ser directora general en la Generalitat y ni si quiera tener un cargo de elección popular. Pero Mercè Conesa, alcaldesa de Sant Cugat y presidenta de la Diputación de Barcelona, si puede compatibilizar estas funciones la presidencia del consejo nacional del PDECat.

Los cuatro afectados seguirán el trámite establecido en los estatutos y solicitarán un informe que avale la excepción a la Comisión de Calidad Democrática. Esta dará un dictamen que tendrá que ser ratificado en el próximo consejo nacional del PDECat, pero que resultaría ser un puro trámite.

La dirección se ha comprometido, aunque sin una fecha exacta, a redactar un nuevo régimen de incompatibilidades que cambie las reglas de juego fundacionales. El partido además, comenzará en febrero a hacer encuentros temáticos, llamados StartCat, de cara a preparar su convención ideológica de abril.