Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
PERFIL

El hombre que reclutaba jueces para la república catalana

Santi Vidal protagoniza desde hace años actos estrambóticos en pro de la independencia

Vidal, cuando presentó su propuesta de república catalana en 2015. En vídeo, sus polémicas declaraciones sobre los datos tributarios.

Las conferencias del senador Santi Vidal explicando por Cataluña los preparativos de la Generalitat para la república catalana son uno más de los actos estrambóticos que desde hace años protagoniza este antiguo juez de la Audiencia de Barcelona.

Abogado laboralista antes que juez, Vidal (Sant Sadurní d'Anoia, 1954) nunca escondió sus convicciones independentistas cuando vistió la toga y así lo reflejó en dos libros escritos en aquella época: In-justícia y Els sets pecats capitals de la justícia.

Su abrazo definitivo y sin miramientos a la causa secesionista llegó, sin embargo, coincidiendo con el giro ideológico de Artur Mas y la antigua Convergència, a partir de 2012. Vidal era entonces magistrado de la Sección Décima (Penal) de la Audiencia de Barcelona, pero dedicó buena parte de sus ratos libres a colaborar en un borrador de Constitución catalana para cuando llegara la independencia.

El Consejo General del Poder Judicial lo suspendió de sus funciones, pero Vidal no se arredró y la Generalitat pensó tener en él un mártir de la causa independentista que no podía desaprovechar, pues si en algún flanco tiene debilidades el soberanismo es en el de la justicia. Así, el Gobierno de Artur Mas fichó a Vidal como asesor del departamento de Justicia liderado por el consejero Germà Gordó.

Desde su despacho oficial del Centro de Estudios Jurídicos de la Generalitat, Vidal se dedicó a entrevistar a abogados que fuesen sensibles a la independencia para incorporarlos como jueces el día que llegue la secesión. Él mismo lo confirmó a EL PAÍS en la noticia publicada el 25 de septiembre de 2015, aunque al día siguiente comprendió el error y desmintió que hubiera hecho esas afirmaciones.

Desde ese mismo despacho oficial, Vidal vaticinó a varios de sus interlocutores que sería el próximo consejero de Justicia y prometió diversos cargos. En el Palau de la Generalitat entendieron entonces que Vidal era más que una piedra en el zapato, que su indiscreción no casaba con el talante de Mas ni de su partido y se deshicieron de él. Fue entonces cuando el exjuez, que presumía sin rubor de tener todo tipo de ofertas para ir en las listas de varios partidos políticos, acabó recalando en Esquerra Republicana.

El partido de Oriol Junqueras también comprendió que la indiscreción de Vidal no favorecía su estrategia, pero intentó rentabilizar el activo que suponía entre una parte del electorado. Así, el 20 de diciembre de 2015 fue elegido senador por ERC y reelegido en las elecciones del 26 de junio del año pasado, después de protagonizar algunos mitines electorales que provocaron rubor en las propias filas republicanas.

El pasado mes de septiembre, el Tribunal Supremo suspendió a Vidal durante tres años. Desde hace meses, Esquerra se ha desmarcado en privado de él en numerosas ocasiones, pero hasta ahora, al desvelarse el contenido de esas conferencias, no ha sido consciente del efecto perjudicial que podía provocar a un Oriol Junqueras, que lleva meses administrando sus silencios con enorme prudencia, sabedor de que las encuestas le dan como ganador en las próximas elecciones catalanas.

Más información