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En Comú Podem ve imposible un referéndum y reclama “elecciones ya”

Xavier Domènech descarta repetir una consulta no pactada sobre la independencia porque "no aportaría nada"

El portavoz de En común Podem, Xavier Domènech.

“En Cataluña son necesarias unas elecciones ya.” Apenas 11 días después de la reunión unitaria en favor de la celebración de un referéndum, el portavoz de En Comú Podem en el Congreso, Xavier Domènech, ha lanzado este miércoles esa demanda a Carles Puigdemont. La ha argumentado por la situación política de Cataluña, con el Gobierno central rechazando de plano la convocatoria de la consulta y el catalán apostando por un referéndum unilateral que, para Domènech, sería la repetición del 9-N.

El poco tiempo transcurrido desde la celebración de la reunión convocada en el Parlament por el presidente de la Generalitat, en la que tuvo un activo papel la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha hecho que las palabras de Domènech causaran sorpresa en miembros de los propios comunes. Lo mismo ha sucedido en el seno de la Asamblea Nacional Catalana. Y el efecto ha sido similar en el Gobierno catalán, que, a través de su portavoz, Neus Munté, ha reiterado su apuesta por convocar el referéndum —sea pactado o de forma unilateral— y seguir los mandatos consensuados en el encuentro del 23 de diciembre: elaborar un manifiesto favorable al derecho a decidir e iniciar una campaña para recabar apoyos en España y en el extranjero. “Mantenemos el espíritu de la reunión”, ha dicho Munté, quien se ha escudado en que en aquella cumbre de partidos y entidades favorables al referéndum no hubo ni una sola referencia a elecciones anticipadas.

El adelanto electoral es para el dirigente de En Comú Podem la mejor receta para afrontar la “crisis territorial” y poner fin a los incumplimientos del programa de Gobierno catalán, según la opinión de la formación de izquierdas. Asimismo, Domènech ha considerado la necesidad de que quien lidere el proceso sea un presidente que haya sido candidato en las elecciones y no Puigdemont, quien alcanzó el primer rango institucional catalán tras ser elegido por el candidato de Junts pel Sí, Artur Mas, después de que la CUP bloqueara su investidura.

Frente independentista

En los últimos meses, el espacio de los comunes, que se estrenarán como formación política en abril para participar en las próximas elecciones autonómicas, se ha aproximado al frente independentista que configuran Junts pel Sí y la CUP en el Parlamento catalán. Fuera de la Cámara, ha sido Colau, una de las principales caras visibles junto a Domènech de ese futuro partido, una de las figuras que más ha llamado a la unidad de los partidarios del referéndum. Pero la posición de los comunes siempre se ha basado en la demanda de una consulta que pueda ser vinculante tras recibir apoyos internacionales y plantear una mayoría suficiente para que su resultado pueda ser considerado como efectivo.

Fue con esas condiciones con las que el grupo de Catalunya Sí que es Pot presentó una resolución en el Parlamento en la que instaba al Gobierno catalán a convocar un referéndum después de haber buscado apoyos internacionales. El texto fue aprobado gracias a los votos también de Junts pel Sí y, en este caso, no fue recurrido —y suspendido— ante el Tribunal Constitucional, como el que sí fue apoyado por la CUP.

Ahora Domènech no ve opción de celebrar una consulta que pueda ser vinculante y reclama que la solución la den las urnas. “Un referéndum unilateral no se diferenciaría del 9-N, que no tuvo efectos políticos o jurídicos vinculantes. Fue una movilización popular, pero repetir lo que ya se hizo no creemos que aporte nada de nuevo y no sería una solución”, ha dicho. La propia Colau sostuvo, tras el encuentro del 23 de diciembre, que la convocatoria no se haga con prisas, dando por superado el periodo de 18 meses contemplado en la hoja de ruta de Puigdemont.

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