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Valencia tendrá el anillo ciclista que rodea su centro en menos tiempo

La constructora encargada de las obras ha reducido el plazo de ejecución de cinco a tres meses y medio

Una de las marchas reivindicativas de los ciclistas de Valencia.
Una de las marchas reivindicativas de los ciclistas de Valencia.

El anillo ciclista que rodea el casco histórico de Valencia estará listo antes de tiempo. La empresa adjudicataria de las obras, Pavasal, ha introducido una mejora en la licitación y reducirá de cinco a tres meses y medio la duración de los trabajos, lo que, de no haber imprevistos, permitirá a la capital contar con esta vía ciclista de 4,6 kilómetros de longitud en marzo, según el concejal de Movilidad Sostenible de Valencia, Giuseppe Grezzi.

Es una de las mejoras introducidas por Pavasal, que se adjudicó el proyecto tras rebajar más del 19% el precio base de licitación, que salió por un importe de 852.000 euros y finalmente se hará por algo más de 680.000 euros. El anillo discurrirá por la parte izquierda de la ronda, salvo a la altura del puente del Real, que pasará a la derecha, se irá hacia la plaza de Tetuán, pasará por delante del Tribunal Superior de Justicia y volverá a ocupar la izquierda en la calle de Colón.

Las obras arrancan en noviembre, se hará por tramos y comenzarán por el centro de la capital para que, en la medida de lo posible, no afecten al distrito comercial de Valencia durante la campaña de Navidad y Reyes. El anillo restará en la mayor parte del trazado un carril a los vehículos privados. La anchura de este carril bici -bidireccional- será de 2,5 metros, será de asfalto, como el resto de la calzada e irá separado del resto del tráfico por separadores de carril.

"Notaremos que habrá muchas más bicicletas, porque el anillo conecta además con el resto de barrios de la ciudad", dice Grezzi, También menos ruido y contaminación, precisa el concejal, quien recuerda que Valencia es una de las capitales europeas que se sumó al Pacto de los alcaldes y se ha comprometido a reducir al menos un 20% las emisiones de dióxido de carbono antes de 2020.

Grezzi explica que el nombre de anillo ciclista lo acuñó el colectivo Valencia en bici y el Ayuntamiento lo ha adoptado e insiste en que el objetivo del Gobierno local de La Nau -Compromís, PSPV y València en Comú- es apostar decididamente por la bicicleta como hace décadas lo hicieron otras ciudades europeas como Ámsterdam o Copenhague.

En poco más de siete u ocho meses, Valencia contará con 20 nuevos kilómetros de carriles bici, pues al anillo ciclista interior se añadirán nuevos kilómetros de carriles bici en la avenida del Cid, el barrio de Russafa o la vía urbana de Manuel Candela, entre otros.

Los desplazamientos en bicicleta evolucionan al alza en Valencia. Las dos ruedas tienen una cuota de entre el 5 y el 7% de los movimientos -uno cuota superior, por ejemplo, a la de otras ciudades como Barcelona- "pero aspiramos a que el porcentaje alcance el 10%", añade el concejal.

Carriles VAO y buses lanzadera

Valencia tendrá el anillo ciclista que rodea su centro en menos tiempo

Grezzi insiste en que la nueva infraestructura ciclista expulsará los coches hacia las grandes vías de Valencia y se muestra satisfecho con que los vecinos hayan pedido al Gobierno local que una parte de las inversiones que ellos deciden se gaste en la construcción de más kilómetros de carriles bici. De facto, una tercera parte de los 7 millones de euros de inversión que los vecinos distribuyeron en  2016, tras un proceso de consulta ciudadana, se han destinado a proyectos de movilidad sostenible.

Además del impulso a la bicicleta, la concejalía de Movilidad Sostenible pretende impulsar otras medidas -algunas se están probando ya en horario nocturno- como que la onda verde semafórica penalice a los que circulen a más de 50 kilómetros por hora en la ciudad.

El diseño de un plan metropolitano de movilidad -que se redactará en unos meses- también introducirá novedades como los VAO o carriles de alta capacidad para reducir el número de vehículos particulares que circulan por la ciudad, aumentando el número de ocupantes por coche -tres personas como mínimo-. A estos coches se les premia e incentiva con un carril exclusivo y rápido de acceso a la ciudad. Los aparcamientos disuasorios, con autobuses lanzadera que trasladen a los viajeros.

"No es un imposible. París se ha propuesto eliminar los vehículos de diésel del centro de la capital y otras ciudades como Berlín, Milán, Roma o Bélgica buscan también unos desplazamientos más sostenibles", resume el concejal.

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