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Carmena dará luz verde a las reformas de los estadios del Madrid y el Atlético

El acuerdo de la Operación Calderón se presentará en unos días, y en el caso del Santiago Bernabéu falta "sencillamente cerrar el acuerdo al que ha llegado"

La alcaldesa de la capital, Manuela Carmena (Ahora Madrid), ha dado por “prácticamente resuelta” la negociación con los dos principales clubes de futbol de la ciudad sobre sus estadios. En el caso del Atlético de Madrid, el acuerdo se presentará en una o dos semanas, y comprenderá tanto la mudanza al nuevo campo de La Peineta como la operación urbanística que se llevará a cabo sobre el suelo del Vicente Calderón. En cuanto al Real Madrid, el proceso “no está concluido pero va extraordinariamente bien y es sencillamente cerrar el acuerdo al que ha llegado”, según la alcaldesa.

El estadio de La Peineta, con el Centro Acuático a la izquierda. Ampliar foto
El estadio de La Peineta, con el Centro Acuático a la izquierda.

"Ayer estuve hablando con [el presidente del Atlético de Madrid, Enrique] Cerezo”, ha indicado esta mañana Carmena, que asistió a la final de la Copa del Rey en el Vicente Calderón. “Y he hablado muchas veces con Florentino [Perez, presidente del Real Madrid], añadió. “Está en marcha, el Atlético se va a La Peineta en propiedad”, explicó la alcaldesa en un encuentro con periodistas.

La Operación Calderón tiene tres frentes, que el Ayuntamiento ha preferido negociar en bloque con el Atlético de Madrid.

El exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón (PP) firmó un convenio en 2008 con el club que le comprometía a abandonar el Vicente Calderón, junto al río Manzanares, para trasladarse a La Peineta, un campo municipal en desuso en el distrito de San Blas-Canillejas.

El club firmó en 2010 un acuerdo con Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) para que levantara La Peineta a cambio de los aprovechamientos urbanísticos de los terrenos del Calderón. El estadio estaba presupuestado en 195 millones de euros, que debían costearse con la venta de 2.000 viviendas construidas junto al Manzanares. De ellos, al Atlético le correspondían el 45%. Otras tantos eran para la cervecera Mahou, que aportaba al plan el terreno de su antigua fábrica, junto al Calderón; y otro 10% para el Ayuntamiento.

Como adelantó EL PAÍS, el Atlético ha recomprado a la constructora los derechos de superficie de la parcela del Calderón, que pretende vender el año que viene. Ha aceptado para ello abandonar el plan urbanístico actual, aprobado en 2014 por el anterior gobierno local (PP) y que no gusta al actual. Se elaborará así pues uno nuevo, adelantado por EL PAÍS, que rebajará la edificabilidad, y renunciará a los dos rascacielos previstos; según avanzó Abc, el número de viviendas se reducirá al menos hasta la mitad de las 2.000 previstas en el plan anterior.

El Atlético necesita que la venta del suelo le reporte unos 170 millones de euros. Esa es la cantidad (con intereses) que pidió prestada a Carlos Slim, máximo accionista de FCC, para acabar La Peineta. La constructora ha salido de esa obra, presupuestada en más de 200 millones, sin indemnización. El campo (al que se mudará en junio de 2017) se está construyendo ahora pues con los recursos financieros del club.

Estado de las obras de La Peineta en febrero.
Estado de las obras de La Peineta en febrero.

La Peineta, en propiedad

Ése es el segundo eje de la Operación Calderón. El club quiere tener en propiedad la parcela municipal sobre la que está levantando su estadio, y por el precio pactado con el Ayuntamiento (44,5 millones de euros). El año pasado esa compra se frustró por diferencias con la Comunidad de Madrid que, tras las elecciones de mayo, parecen solucionadas. De hecho, la propia presidenta regional, Cristina Cifuentes (PP), ha urgido al Ayuntamiento a solucionar este embrollo.

Gallardón se comprometió en 2008 a vender el suelo al club (en caso contrario, éste podría renunciar a mudarse a La Peineta y el Ayuntamiento debería asumir el coste de la obra realizada), pero para ello es necesaria una modificación urbanística de forma que el suelo deportivo pase de uso público a privado.

Se aprobó de forma inicial con Ana Botella (PP) de alcaldesa, hace un año, pero el Gobierno regional, presidido entonces por Ignacio González (PP), calculó unas cargas urbanísticas por cesiones de redes que obligaban a duplicar el precio de la parcela (su tasación se actualizó entonces, pasando de los 41 millones en 2008 a 44,5). La modificación urbanística se congeló pues a la espera de llegar a un acuerdo tras las elecciones de mayo.

El futuro del Centro Acuático

En paralelo a ese cambio urbanístico, el Ayuntamiento prevé aprobar el que afecta al antiguo anillo olímpico, un ámbito de 1,13 millones de metros cuadrados en el que, además de La Peineta, se encuentra el Centro Acuático, a medio construir y abandonado desde el fracaso olímpico. Éste es el tercer eje de la Operación Calderón, puesto que el Ayuntamiento ha embarcado en él al club.

Se trata de suelo municipal, incluida la parcela del estadio del Atlético. El club está dispuesto a asumir el Centro Acuático (que ha costado 55 millones de dinero público pero necesita otros 50 para acabarse), convirtiéndolo en centro deportivo y de ocio para sus socios, oficinas y residencia de jugadores, y en un polideportivo de uso público como desea el Ayuntamiento. Levantaría además una ciudad deportiva a su alrededor, con 11 campos de fútbol. Todo ello, en régimen de concesión, sobre suelo público que en unas décadas revertiría a la ciudad.

El Bernabéu crece por la Esquina

Maqueta del proyecto frustrado de reforma del Santiago Bernabéu.
Maqueta del proyecto frustrado de reforma del Santiago Bernabéu.

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible de la capital, José Manuel Calvo (Ahora Madrid), cerró el paso de forma definitiva en diciembre a la reforma del estadio Santiago Bernabéu tal y como la había planteado el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y como había sido aprobado por el anterior gobierno municipal (Partido Popular).

Aquel proyecto permitía al club cubrir su estadio, construir un centro comercial y hotelero de 12.250 metros cuadrados en la fachada del paseo de la Castellana, y hacer un aparcamiento subterráneo de 600 plazas. A cambio, debía convertir el centro comercial de La Esquina del Bernabéu, entre las calles de Concha Espina y Padre Damián, en un parque público; ceder al Ayuntamiento cuatro parcelas en la calle de Mercedes Arteaga (en el distrito de Carabanchel); y abonar 6,6 millones de euros en efectivo.

Pero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló ese proyecto al considerar ilegal el intercambio de suelo previsto, entre otros motivos por la distancia (siete kilómetros) que separa el paseo de la Castellana y Carabanchel. El gobierno municipal de Ahora Madrid señaló en diciembre que sólo permitiría un nuevo proyecto “compatible con el interés público” y que “no incluya alteraciones o cesiones del suelo público y que se atenga a las instalaciones que ahora ocupa el club de fútbol”. La nueva fachada de uso comercial y hotelero que Pérez quería añadir al estadio junto a la Castellana suponía ocupar viario público, por lo que se tornó imposible.

"Se extiende hacia Sagrados Corazones"

El Ayuntamiento y el Real Madrid iniciaron de inmediato negociaciones para salvar la reforma del estadio, que, según ha comunicado esta mañana la alcaldesa, han dado su fruto. “El Real Madrid renuncia a extenderse hacia la Castellana porque hay una decisión del tribunal que lo impide, pero se extiende hacia la plaza de los Sagrados Corazones”, ha indicado Carmena.

Aunque el club no ha presentado aún formalmente su proyecto, según indican fuentes municipales, el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible desveló algunas claves de la negociación el pasado mes de marzo. Calvo considera “perfectamente viable” que el Santiago Bernabéu cuente con un hotel y se cubra, siempre y cuando no aumenta la edificabilidad del conjunto.

La reforma pasaría así por cambiar el uso comercial actual de La Esquina del Bernabéu (que da a la plaza de los Sagrados Corazones) para convertirlo en hotelero. Tal y como adelantó El Mundo, este hotel no podría superar en cualquier caso los 6.658 metros cuadrados de superficie construida que tiene actualmente el centro comercial; y tampoco se podría ampliar el aparcamiento existente, de 650 plazas.

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