Ahora Madrid rechaza que los titiriteros hicieran apología del terrorismo

El partido del equipo de gobierno en el Ayuntamiento asegura que se trata de una sátira y defiende la libertad de expresión

Ahora Madrid, el partido del equipo que dirige el Ayuntamiento de Madrid, se ha desmarcado de la denuncia presentada por la concejal de Cultura, Celia Mayer, contra los dos titiriteros que representaron el pasado viernes la obra La bruja y don Cristóbal en el distrito de Tetuán. Ambos se encuentran en prisión provisional. La formación mantiene que la sátira no puede ser entendida en ningún momento como “delito de enaltecimiento del terrorismo”. El Partido Popular denunció ayer en los juzgados de la plaza de Castilla a Mayer por ese delito y por la desprotección de los menores que acudieron a ver la obra.

La representación de la obra La bruja y don Cristóbal se produjo el pasado viernes a las cinco de la tarde en la plaza del Canal de Isabel II, dentro de la programación del Carnaval de Madrid. Los titiriteros iban a cobrar 1.000 euros por los dos pases previstos. Sin embargo, no terminaron ni el primero. En una escena, se veía como un guiñol que representaba a un juez era ahorcado. En otra, se pegaba a unos policías. También se acuchillaba a una embarazada y se mataba a una monja.

La escena que provocó que se parara la representación se dio cuando una marioneta sacó una pancarta con el lema “Gora Alka-ETA”, en relación al grupo terrorista islámico Al Qaeda y a la banda vasca. Al lugar acudió la Policía Municipal, que detuvo a los dos integrantes de la compañía Títeres desde abajo, Alfonso L. de la F., de 29 años, y Raúl G. P., de 34., por un delito de enaltecimiento de terrorismo. El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Velasco, decretó el sábado su ingreso en prisión provisional. La concejal Celia Mayer presentó el propio viernes una denuncia en el juzgado de guardia.

Pese a estos antecedentes, Ahora Madrid ha emitido este fin de semana un comunicado en el que se critica que pudiera haber apología de bandas terroristas: “Reiteramos que el Ayuntamiento de Madrid en ningún momento ha vinculado lo ocurrido con posibles delitos de enaltecimiento del terrorismo. La denuncia interpuesta por Madrid Destino [la empresa municipal que contrató a los titiriteros], y todas las declaraciones oficiales hasta el momento, se refieren exclusivamente a la posibilidad de que se cometieran actos ofensivos o lesivos para la sensibilidad del público, especialmente el infantil, durante la obra”.

En otra parte del comunicado, reconoce que lo sucedido “resultó muy grave”, pero a renglón seguido rechaza que se cometiera el citado delito: “Nos preocupa enormemente que la sátira contenida en la actuación pueda ser entendida como enaltecimiento del terrorismo. Consideramos importante respetar las garantías jurídicas de todas las personas”, añade.

Ahora Madrid también defiende la sátira como “un elemento cultural útil y enriquecedor en muchos contextos”. “Defendemos la libertad de expresión y el derecho a la crítica social y política a través de la sátira”, destaca el escrito. Además, rechazan el uso partidista y “la sistemática petición de dimisión” por este caso “por quienes jamás han dado explicaciones por asuntos gravísimos que afectan a nuestra ciudad”.

Los titiriteros detenidos también recibieron el apoyo del líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante la gala de entrega de los premios Goya. Agradeció el gesto al actor Juan Diego Botto: “Buenas noches compañeros titiriteros" @JuanDiegoBotto valiente, marca la diferencia. Rodilla en tierra amigo”, escribió Iglesias.

Mientras, el portavoz adjunto del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna, interpuso ayer una denuncia contra la concejal Celia Mayer por los títeres del pasado viernes. En concreto, la acusa de “colaboración en el enaltecimiento del terrorismo” y “desprotección de menores”.

El PP considera que Mayer “no se puede escudar” en que no conocía el contenido de la obra de títeres ya que en la página web de la compañía aparece públicamente todo lo que representaron en el marco de las fiestas de Carnavales y que ya habían escenificado en anteriores ocasiones. "De libertad de expresión nada. Estos son delitos que deben ser perseguidos como tales”, destacó Henríquez de Luna.

Sobre la firma

F. Javier Barroso

Es redactor de la sección de Madrid de EL PAÍS, a la que llegó en 1994. También ha colaborado en la SER y en Onda Madrid. Ha sido tertuliano en TVE, Telemadrid y Cuatro, entre otros medios. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, está especializado en Sucesos y Tribunales. Además, es abogado y criminólogo.

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